Capitulo 2

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–Ya no quiero, aleja eso o lo quemó– JiMin empujó los papeles sobre su escritorio

–Su majestad...

–¡JiMin!

–¡Niño!– JiMin abrió la boca ofendido ante la palabra del brujo, Jeongguk le sonrió desde la silla frente a él dónde reposaba– Tienes que terminar esto, si o si, acaba, por favor

–No

–JiMin

–Noou

–No puedo continuar, ya me aburrí

–Su majestad, tiene 1 mes en el trono, por favor, acabe esto– Jeongguk levanto un papel agitándolo

–¡No, Jeongguk!

El papel se incendio y rápidamente se consumió quedando en cenizas, Jeongguk miro como los ojos negros de su emperador se incendiaron en un bonito carmesí

–JiMin– El peliblanco abrió sus labios sorprendido ante lo que hizo, sus ojos volvieron a su negro natural y río nervioso

–Lo siento

Jeongguk lo miro fijamente y suspiro– Mira, se que te es difícil, apenas tienes 20 años y tienes todo un imperio sobre tus hombros, no viviste aquí por lo tanto la difunta emperatriz Nastya no te enseño a canalizar tus emociones, pero su majestad tiene que aprender a canalizarse, por lo poco que he estado aquí me he dado cuenta de que su caos es muy voluble, especialmente porque se trata de manipular los elementos naturales, pero realmente tiene que trabajar en eso

–Lo he intentando ¿Sabes? Pero es imposible, vivo con la energía, la intensidad de los elementos ¡Diario! Incluso cuando duermo

–Lo sé, pero date cuenta que tú propio ser es un arma, un peligro...

Jeongguk se callo bruscamente cuando miro que el peliblanco bajo la mirada con un brillo de miedo en sus ojos, el brujo suspiro resignado

–Eres un peligro, emperador. Tus dones en las manos equivocadas es un riesgo, pero eso no quiere decir que debamos de tenerte miedo, yo creo en ti, JiMin– El joven emperador rápidamente miro al pelinegro quien le sonreía levemente– Todos te tienen miedo, incluso tú te tienes miedo. Pero yo creo en ti, se que lograrás manejarlos, sino, no se te hubieran otorgado tus dones

–¡Oh gracias, brujito! Eso me hace muy feliz– JiMin sonrió y aplaudió emocionado, de pronto el aire a su alrededor se sintió cálido, como una suave caricia en su piel expuesta

–Pero creo puedo ayudarte– Jeongguk rasco su ceja derecha, nervioso ante lo que iba a hacer– La general Eurus ha estado ocupada entrenando al ejército, así que podría entrenarte yo

–¿En serio? ¿Lo harías por mi?– JiMin se inclino sobre el escritorio acercándose al pelinegro, quien asintió– ¡Pero empezamos ya!

–Termina esto y saldremos– Jeongguk señalo los documentos, JiMin se volvió a sentar y empezó a firmar los papeles seleccionados por Jeongguk, así era, Jeon leía y JiMin firmaba

Había una montaña de papeles de cosas aprobadas, pero también había otra mediana de cosas que no le servirián al imperio 

Y así prosiguieron por unas horas, el brujo leía, el emperador firmaba con entusiasmo

–Oye, una pregunta– JiMin detuvo su entusiasmo, ahora la confusión marcaba sus bonitos rasgos

–Umh

–¿Cuantos años tienes?

–¿Hasta ahora lo preguntas?– Jeongguk arqueo una ceja al menor, quien le sonrió nervioso– Tengo más que tú, obviamente

Imperios • GgukminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora