Su mundo se sentía mucho más estable en aquella habitación, siendo la lámpara en la mesita de noche lo único que iluminara sus ojos cansados.
La calma que en ese entonces le embargaba se sentía casi surrealista, dejando que la compañía de su pareja le reconfortara y le hiciera sentir seguro como nunca antes lo estuvo. Afuera quedaban las persecuciones, las balas esquivadas y las múltiples insistencias de su superior por triunfar en la operación Strix.
Entre esas cuatro paredes, podía darse el lujo de ser únicamente Loid Forger, el padre de familia que la sociedad adoraba y el esposo que ahora mismo yacía abrazado a la cintura de una mujer que supo colocar su mundo de cabeza, ingeniándoselas para ser su irremplazable lugar de descanso.
Yor acariciaba con genuino cariño su cabello, jugueteando de vez en cuando con sus mechones rubios y disfrutando de las quejas para nada serias de su esposo. Sentirlo tan confiado a su lado, susceptible a su tacto siendo que en la mayoría de ocasiones solía ser introvertido y huraño... ciertamente, era una combinación que sólo ella podía presenciar, sintiéndose cada vez más cercana a él, casi como si nunca fuera a ser suficiente.
─Anhelo el día en que pueda por fin descansar, sabes?─Loid cerró sus ojos por un momento, buscando sentir más íntimo el contacto. Los tratos de su esposa solían ser como una terapia en este tipo de situaciones, con su aroma dulce y embriagador siendo un plus para sumergirle en un letargo que sólo ella le podía ocasionar─. Darle más de mi tiempo a Anya, a ti, a Bond... vivir como cualquier padre de familia medianamente normal...
─Siempre estaremos para ti, incluso si tu tiempo a nuestro lado es escaso, Loid─murmuró Yor en un tono de voz aterciopelado, conteniendo las ganas de sellar sus palabras de un modo en que su esposo jamás pudiera olvidarlas.
Justo en ese instante le sintió removerse en su sitio, cambiando de posición y ubicándose con una ganada confianza en el espacio que dividía su hombro y cuello, aspirando sin más reparos aquel aroma y sonriendo por la gratificante familiaridad del mismo. Yor reprimió una sonrisa por las cosquillas que le provocaba, enfocándose en los escalofríos que le enviaba a cada parte de su cuerpo, notando cómo la mano ajena tomaba con delicadeza la suya, como si continuara siendo la primera vez en que lo hacía.
Si en un inicio de haber conocido a Loid Forger en aquella sastrería le hubieran dicho que estaría de esa forma tan melosa con él, lo habría negado roja como un tomate, agregando una patada mortal de regalo. La vergüenza parecía no ser más un obstáculo para ser más desenvuelta ante cada muestra de cariño que él le daba, habiéndose acostumbrado de a poco a situaciones como la que en ese momento se desarrollaba, culminando en algo que aún hoy le hacía estremecer de pies a cabeza.
Sus labios también habían aprendido a seguir el ritmo suave y pausado que su esposo iniciaba con cada beso, erizándole la piel bajo cada caricia sutil y comedida que acababa siempre en el punto de partida.
Un cruce de miradas bastó para hacerle sentir de forma inequívoca que ese era su lugar en el mundo, independientemente de las profesiones que ambos cargaban desde el anonimato en sus espaldas.
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Otoño En Pareja | Spy x Family
Fanfic❥One-shots TwiYor basados en algunas de las temáticas del Flufftober 2022.