XV - Merry Christmas.

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Y bueno, esto lo escribí a inicios de mes de diciembre y todo surgió por un video que vi en tik tok, que decía, si tuvieses que finalizar un libro, en el cual el protagonista sufra de Alzheimer ¿Cuál sería aquella frase que lo marque todo? así que lo primero que pensé fue eso, así mi mente creo toda esta mini historia, y lo relacione con la navidad. 

Así que, aquí tienen un pedacito de esto. 🥺❤️

Amor de mi vida.

Cuantos años han pasado, y todavía te recuerdo con aquella sublime sonrisa en tus labios, y para mí, serás siempre la mujer más bella que pueda existir sobre la faz de la tierra.

Aún recuerdo el primer, buenos días, que salió de tu boca en aquella cafetería en el mes de diciembre, hacia demasiado frío, tanto que sentía que las manos se me romperían en algún momento.

Pero eso cambió cuando me sonreíste, con tanta amabilidad, y me dijiste cada opción de bebida caliente que tenía por escoger.

Y así fue como en aquel mes, al cual le adornaba miles de luces que titilaban cada tres segundos, el aroma a chocolate caliente, las galletas de vainilla y jengibre, las decoraciones de colores, en su mayoría, rojos y verdes, la nieve fuera de aquel lugar, mirando específicamente, donde me enamoré de ti.

Me arriesgué, y tomé la decisión de invitarte a salir, con todos los nervios del mundo, lo hice, y sin duda alguna, fue lo mejor que me pudo hacer sucedido.

Solo bastaron semanas para poder ser el hombre más feliz de mundo, tan solo con un beso que afirmaba que lo que yo sentía, tu igual lo sentías por mí.

Enero, un mes lleno de citas románticas, fuimos al cine, al mirador, al teatro y al lago.

Febrero, celebramos un día que antes para mí, no tenía sentido, pero a ti te gustaba y a mí, me gustaba verte feliz.

Marzo, trabajé tanto, para poder llevarte al restaurante más fino y caro que había en la cuidad. Si, tu siempre mereces lo mejor, y lo sabía desde el primer momento.

Abril, tuve que marcharme, ni tú, ni yo quisimos separarnos, pero no pudimos evitarlo, fue doloroso, pero fui paciente.

Mayo, las cartas a diario, no hacían falta, cartas que tenían impregnadas letras, palabras, sentimientos, y besos que le daban ese toque tuyo, ese toque tan personal de ti.

Junio, pasé mi cumpleaños lejos de ti, un día que no olvidaré, porque a mi puerta llegó, el mejor regalo, el boleto de regreso a ti.

Julio, tenía todas mis cosas empacadas dentro de dos maletas, el taxi esperaba por mi afuera, cerré esa puerta de aquel apartamento donde estaba y salí, subí a ese tren y vi pasar por la ventana cada casa, los valle y el inmerso lago, que acortada mi llegada a tus brazos. Después de horas de viaje, llegué.

Agosto, eran más de las doce de la noche, y al bajar de ese tren el primer día del mes solo me tenía impaciente verte, en ese preciso momento. Y mis deseos se habían cumplido, ahí estabas, esperando sentada de pie juntos a aquel asiento de madera donde nos despedimos. Corrí, dejando aquellas maletas en el suelo, y me recibiste, con los brazos abiertos y con un beso tan simbólico, y, especial.

Septiembre, tus padres me hicieron conocer que, estar a tu lado, no era lo que querían, era un hombre de trabajo, pero no de una posición que tu merecías.

Octubre, nos habíamos visto muy poco, y mi desesperación se hacía más insoportable. Necesitaba tenerte conmigo.

Noviembre, con el dinero que había ahorrado, decidió comprar lo que nos estaba por unir por el resto de nuestras vidas.

Diciembre, arrodillado frente al lago, con el frío que sentía recorrer mi cuerpo, hice aquella propuesta y sentí mi corazón querer escapar de mi pecho, como cual fugitivo de la prisión. Un sí, un sí que sólo nos interesaba a los dos. Y un veinticuatro de diciembre, solo con aquellos amigos y familiares que aceptaban lo nuestro, dimos ese gran paso, en aquella iglesia barroca.
Nuestra primera noche buena, como esposos.

Un año, en el cual, nos sucedió todo, y han pasado tantos años, tu piel se ha arrugado y la mía igual, tu andar es más lento y el mío, aún más, tu cabello se ha pintado de blanco y el mío, sigue tus pasos, pero, tus labios aún me dicen cuanto me sigues amando.

Se que he redactado mucho, pero sé que muy probablemente, mañana, ni siquiera recuerde quién eres, la vejez me ha ido consumiendo. Y mi mente ha desvanecido las cosas.

Pero...

''Siempre serás la rosa que más resalte en el jardín de mis memorias.''

Tu amado por siempre, _____.

Mis amores, feliz navidad, saben que las amo inmensamente y que espero que disfruten siempre.🎄❤️

¿Con qué frase la terminarían ustedes? 💗

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