Sasuke Uchiha, principe de la oscuridad, recibe un encargo por la luna; Su diosa. En ese encargo tendrá que cabalgar terrenos casi inexplorados para ir a asesinar al principe de la luz. Naruto Uzumaki, pero este, desobedeciendo a sus padres, ira hac...
Pasaron un día cabalgando en busqueda de un lugar al que llevar a Sasuke, en ese día entero el único que hablaba era Naruto, y aparte de que Sasuke tenia la piedra, podía usar las señas y aún así no lo hizo, estaba claro que no le agradaba en absoluto la presencia del rubio.
- Y cuando el castillo fue destruido por el dragon, lo obligue a que construyera con nosotros, era un dragón majo sinceramente pero tenia un bucavulario muy vulgar. - Decía sonriente el rubio mientras miraba al alrededor en busqueda de una ciudad.
Sasuke bufó para después escupir sangre.
- Oh! Una ciudad! - Gritó Naruto con una gran sonrisa llamando la atención del azabache tambien. - Arre! - Algodón cabalgueo más rápido junto a Estrella.
En cuanto llegaron fueron directamente a un hospital, allí, Naruto dejó a Sasuke a cargo de los médicos y lo trataron rápidamente cuando Naruto dijo que eran príncipes. El reino de Sasuke es conocido por maldades menores pero aún así no les dijo de qué era príncipe por si acaso no querian ayudarlo.
En la sala de espera, estuvo esperando horas y horas pensando en como le estara yendo Sasuke ya que han pasado a una operación significa que tiene el riesgo de morir.
Vió a uno de los médicos salir de la sala de operaciones y se acercó a él rápidamente.
- ¿Eres el familiar de.. - Agarró una hoja y la leyó. - Sasuke Uchiha?
- E-eh sí sí.. - Sonrió nervioso esperando a que se lo crea.
- Le informo que estara bien, pero por ahora no tiene que comer mucha comida gruesa o puede seguir dañando su garganta, en un mes estara como nuevo y seguira comiendo lo que quiera.
Naruto sonrió y se lo agradeció al médico estrechando la mano varias veces. - Y donde Está? - Preguntó Naruto.
- Y-ya lo habran trasladado a una habitación. -Apartó la mano y disimuladamente se la limpió en su bata. - Pregunta en recepción. - Y con eso, se marchó.
Naruro corrió a recepción emocionado y allí le digeron en que habitación estaba.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- Mikoto, nos a aparecido un informe. - El hombre le entregó los papeles a la mujer de cabellos azabaches.
- Mm.. - Leyó detenidamente y justo a la mitad, se quedó callada con los ojos fijos en el papel asombrada.
- Qué dice?
- M-mi hijo a muerto.. "El príncipe de la luz a podido con el caballero de la oscuridad; otro príncipe. Se dice que le robó la katana y le abrió la garganta". - Leyó en voz alta lo que decía el informe. - M-mi hijo...
- Sabia que no podría. - Dijo otro hombre al lado de Mikoto, Fugaku. - Nadie le enseñó a luchar, no iba a ir a ningún lado siendo tan débil.
- Su majestad, no creo que sea comveniente decir eso frente a su esposa. - Dijo el informático.
- No me digas lo que sí o lo que no es conveniente. - Miró a su esposa Mikoto y le arrebató los papeles de la mano para leerlos él. - "Dadas las circunstancias, Naruto Uzumaki Namikaze, ganó la batalla y será próximamente, el que entregue el cadáver de su hijo" Eh? Asi que ese niñato entregara el cadáver? Interesante, nunca habia visto a ese tal Naruto en persona. - Dejó los papeles en las manos de su abatida esposa y se marchó al balcón para fumarse una pipa.
- N-no.. No puede ser... - Mikoto miró hacia el informático. - Quién te dió esto?
- Toda la información viene de la luna y el sol. - Le respondió. - Siento lo de su hijo. - Y dicho eso, salió de aquella habitación.
Mikoto apretó los papeles con fuerza dejando que lágrimas de odio cayeran de sus ojos.
- Madre.. - Se acercó un muchacho de cabellos largos y azabaches en forma de una coleta baja a la mujer, le agarró de la mano y sonrió ligeramente. - Al menos lo intentó. - Susurró el jóven.
- Itachi, quiero estar sola. - Itachi asintió preocupado por su madre, se alejó de ella. - Gracias. - Salió de la habitación y se dirigió al jardín. - Cómo digo esto al reino? C-cómo..? - Pensó, poniendo las manos en su rostro.
Se sentó en un banco y miró hacia el portón que llevaba al reino, segundos después vió como su marido salía del castillo. No pudo evitar pensar en que estaba pensando el castaño, frunció el ceño en cuanto lo vió volver, esta claro lo que habia hecho asi que se levantó y se acercó a él antes de que entre al hogar.
- Cómo te atreves?! - Gritó la mujer señalandolo.
- Perdona? - Alzó una ceja, con la mano en el pomo.
- Le dijiste al informático que publicara un periodico sobre el tema ¡¿verdad?!
- Sí, ese es nuestro deber ¿se te olvidó? - Abrió la puerta y entró, caminando hacia su despacho y siendo seguido por una furiosa Mikoto.
- Nuestro hijo a muerto y lo unico que haces es publicar la información! No mereces ser llamado padre! - Apretó los puños y se detuvo al verlo detenerse antes.
- Mikoto, yo nunca eh querido tener a Sasuke.. Con Itachi bastaba. - Dicho eso, siguió su camino, esta vez sin Mikoto.
Esta se quedó perpleja en el sitio, temblando y lagrimeando. Pensando en que Sasuke estaria mejor en donde estaba.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- Ay! Idiota no me toques! - Gritó Sasuke pegandole en la mano.
- Perdona perdona. - Rió. - Vamos a un hotel, ya está oscuro y es peligroso seguir. - Recomendó, ayudando a Sasuke en la caminata hacia un hotel. - Acabas de salir del hospital, necesitas descansar.
- No necesito descansar, rezarle a la luna me cura. - Dijo, para luego echarle un vistazo a la bella luna siendo tapada por nubes grites. - Mierda..
Naruto volvió a reír siendo regañado por el azabache. Todos a su alrededor pensaban que eran unos amigos peculiares y que no llegarian a mucho juntos, pero otro veían a una futura pareja.
Llegaron a un hotel y después de alojarse en una habitación y dejar a los caballos en el establo más cercano, se tumbaron en sus camas. Naruto no era tan resistente al sueño como Sasuke asi que cayó en un largo sueño. Sasuke lo miró de reojo, se levantó y se acercó al rubio, para luego agarrar la lampara y levantarla. Iba a estampar la lampara varias veces en su cabeza para que muriera pero no pudo hacerlo, acabó frustrandose y dejando la lampara en su sitio.
- Joder.. - Suspiró y se sentó en su cama sin quitarle la vista a Naruto. - Gracias. - Susurró, sonriendo inconscientemente y desviando la mirada hacia la ventana.
Naruto sonrió entre sueños, lo habia escuchado perfectamente...