Pov Aemond:
Habían pasado ya dos meses desde la desaparición de myrcella, su búsqueda no había parado, y su mente se estaba perdiendo entre el enojo y la preocupación, cada noche iba a sus aposentos con la esperanza de verla como cuando era un niño, con la esperanza de que ella acariciara su cabello y le diera un dulce mientras le enseñaba valyrio
Pero eso no pasaba por más veces que el joven asomara su cabeza a esa habitación desierta, pero su mente se desvío a su madre, quien yacia parada en la puerta de sus aposentos, el le pidió que pasará y ella entro pero no se sentó porque quería ser rápida
- Aemond, mi pequeño... Está búsqueda está acabando contigo
- Si vienes a pedirme que pare, estás perdiendo tu tiempo madre
Ella negó con la cabeza sacando una carta de su vestido y entregandosela al joven príncipe
- No vengo a eso, vieron a un hombre cargando un bulto por la salida del muelle, uno de los guardias dorados dió aviso desde essos y envío la carta
El joven abrió la carta con rapidez, el guardia daba informe de ver al mismo hombre en las montañas de el nido de águilas, no se vio a la mujer, pero el hombre no fue posible reconocerlo debido a que usaba un capuchón de color verde
- Debo partir a nido de águilas
- Debemos partir
La voz de lucerys sonó tras la reina viendo fijamente a aemond, el se negó mientras salía de los aposentos y lucerys le seguía
- No te lo estoy preguntando aemond, yo iré a nido de águilas, ya sea contigo o solo
- Si pasamos el tiempo suficiente juntos terminaré cobrando mi deuda
El joven lucerys tomo su muñeca y puso una navaja en su mano acercándola a su ojo
- Adelante aemond! Hazlo! Pero llévame contigo a buscar a myrcella
El joven aemond lo tenía allí, podría hacerlo, podría sacar su ojo y cobrar su deuda, pero la mirada decidida de lucerys lo ponía en duda, acercó la navaja a su ojo y cuando esté estaba apunto de tocarlo aemond soltó la navaja que cayo al suelo
- Bien, pero no quiero escucharte
Lucerys sonrió asintiendo y ambos comenzaron a dirigir un grupo de soldados dorados hacia nido de águilas
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Pov aegon:
Aegon, estaba en su letrina, su cabeza estaba prácticamente adentro de la misma, y su cabeza daba vueltas, el mareo se estaba apoderando de el, estaba así ya hace unas semanas, sintió como tocaban su hombro, una mucama lo veía con preocupación pues llevaba en la letrina toda la mañana
- Mi príncipe, quiere que llame al maestre?
- No es necesario
Pero sus palabras no fueron acertadas, pues justo al terminar su oración, cayo al suelo y todo su campo de visión se nublo hasta quedar absolutamente negro, unas horas después abrió despacio sus ojos, vio a lo lejos a su esposo jacaerys hablando con el maestre, se levantó despacio a lo que el maestre y jacaerys se acercaron
- No debe levantarse mi príncipe
- Que es lo que me sucede? Que hago aquí?
Jacaerys se acercó viendolo de manera sería mientras jugaba con sus manos, su cuerpo decía su ansiedad pero su cara mostraba un gesto gélido, inmutable... Hiriente
- Te desmayaste en tus aposentos, las mucamas te trajeron con el sépton
- Está en cinta mi príncipe
Las palabras del maestre giraron dentro de su cabeza, el esperaba un hijo de una persona que probablemente lo odiaba, y en ese momento eso le aterró, no quería que su hijo pasará por la indiferencia de su padre, y fue entonces cuando lágrimas brotaron recorriendo sus mejillas y el ponía su mano en su vientre
- No llore mi príncipe
El maestre y las mucamas trataban de calmarlo pero no podían y jacaerys puso su mano en su vientre, su mirada era sería y mientras salía dijo unas palabras
- Será un gran rey algún día
Y entonces sus lágrimas solo empeoraron, el terror lo estaba carcomiendo por dentro
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Pov Rhaenyra:
La princesa corría por los pasillos, su frente sudaba y su vestido se manchaba con la suciedad que había en el suelo, pero tenía que llegar pronto, no dejo de correr hasta que visualizo a su hijo a la distancia, el estaba con su armadura y ropa abrigada, ella corrió a tomarlo en su brazos
- Mi niño, que bueno que llegue antes de que te fueras
Lucerys reia por la reacción de su madre, mientras tanto en la subida de la embarcación, alicent y aemond hablaban del camino menos riesgoso para llegar a nido de águilas, porque era primordial que nadie pudiera detectarlos
- Si en cualquier momento te sientes en peligro, envía un cuervo
Lucerys asíntio y abrazo por última vez a su madre mientras está dejaba un beso en su frente, ambos príncipes subieron a una embarcación acompañados de un puñado de guardias dorados, mientras vhagar y arrax surcaban el cielo a su alrededor, despidiéndose de sus madres
- No se preocupe princesa, aemond cuidara a lucerys
Alicent lo mencionó sin más mientras se alejaba pero Rhaenyra comenzó a caminar junto a ella
- Esto es una locura alicent, podremos tener otra maestre para ellos
Alicent se paró y giro a verla con mucha tranquilidad, pues no quería perder la compostura frente a nadie
- Myrcella ayudó a mi hijo cuando perdió su ojo Rhaenyra, lo poco que puedo hacer es buscarla y ayudarla
Rhaenyra en ese momento comprendió cuan importante se había vuelto myrcella para alicent y sus hijos y también comprendió porque lucerys rogó su regreso cuando ella se fue a desembarco del rey
- Está bien, por cierto yo..
Antes de que pudiera decir nada, alicent ya estaba muy lejos de su alcance, definitivamente sería muy difícil recuperarla, pero una regurgitación hizo que su mente se desviará, el olor de las cocinas la estaba matando
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Amor En Valyrio
RomanceLa princesa Rhaenyra Targaryen da a luz a su tercer hijo con sir leanor velaryon, una noticia que llega hasta desembarco del rey, lo que lleva a el rey viserys, la reina alicent y sus hijos a emprender un viaje para conocer al nuevo miembro de la fa...
