Capítulo 32

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Pov Oliver Wingston

Los días, años y meses qué viví junto con Ginger me llegaron a la memoria ¿Porqué nunca me di cuenta?, ahora no podía hacer nada sabiendo cómo es Ginger, si le llamaba a su teléfono me mandaría a buzón y mucho menos me contestaría los mensajes.

–Creo que mejor me retiro y vuelvo al rato– concluyó Maggie yéndose de la habitación.

–Qué mierda acaba de pasar– rompí el silencio.

–¡Carajo Melissa! ¡¿Qué te pasa por la cabeza?!- Grito Wayne desesperado.

–¡¿QUÉ SE SUPONE QUE HAGA AHORA?!- respondió Melissa entre lágrimas- no se dónde este y ni siquiera se si me volverá a hablar.....te juro que me arrepiento

–Chicos...- traté de encontrar atención en ellos para que me explicaran todo. Todo lo que tenia en mi poder se acababa de desmoronar.

–¡Joder! ¿Porqué ahora Mel....?– Wayne no paraba de caminar en distintas direcciones.

–¡No lo sé maldita sea!

–¡CHICOS....! ¡¿CUÁNDO MIERDA PENSABAN DECÍRMELO?!– La desesperación me consumió, el hecho de apenas solo unos segundos saber que la chica a la cuál quería como mi hermana, estaba enamorada de mi. No lo dudo mucho que ella nunca me quisiera decir por temor de alejarnos o hasta haberle hecho un rechazo.

–¡Oh vamos Oliver! Tú nunca te has dado cuenta, a ella le gustas o quizás le gustabas ¡no lo sé!. Carajo Wingston ¿porque nunca le miraste con otros ojos?– habló Melissa– desde que tengo memoria de conocerte, ella siempre estuvo enamorada de ti....!

–¿Darme cuenta Melissa? ¿¡DARME CUENTA CUANDO!?

–¡Cuándo sintieras celos de Ginger y Christopher!– aclaró Wayne abriéndome los ojos.

¿La relación entre Ginger y Christopher era falsa? No lo creo, todo es tan confuso. Primero resulta que le gusto a Ginger, después me dicen que Ginger siempre estuvo enamorada de mi y ahora resulta que su relacion era sólo para hacerme sentir celos ¡carajo Ginger!, ¿porque yo? Hay miles de chicos afuera muriendo por tus tiernos ojos y tus bellos labios, solo no logro entender porque yo y no Christopher. Su “relación” por decirle es tan creíble que pense y temí que aquel italiano la podría lastimar pero ¿ahora?, ahora que se la verdad ¿seguirán fingiendo?.

–¿C-Celos...?– respondí con la voz entrecortada.

–Maldición Oliver ¿eres ciego o te haces? Ginger siempre te miro con otros ojos y mientras tanto tú comportandote de una mierda diciendo “eres cómo una hermana para mí” ¿sabes cuantas veces lloro por ti? ¡No! ¡No te diste cuenta!– gritaba Melissa.

–No te diste cuenta Oliver, no es tu culpa pero Ginger siempre fue muy especial si se trataba de ti– terminó Wayne

–Entonces ¿que puedo hacer?, conociendo a Ginger se que se alejara unos días de nosotros o al menos de mi y Melissa...

–Veré que puedo hacer para arreglar las cosas– respondió Wayne mientras agarraba su bolso– pero no les prometo nada a los dos ¿entendido?.

Le dio un beso en la mejilla a Melissa y se fue, los únicos dos que quedábamos éramos Mel y yo. La culpa ya no era sólo mía si no también era de Melissa, el aura no era uno cómodo con el cual pudieras pensar las cosas y recrear todas las escenas necesarias, si pudiera regresar el tiempo antes de que esto hubiera sucedido, créanme que lo hubiera hecho pero ¿ahora?.

–¿Dónde estará Ginger...?– preguntó Melissa mientras se mordida el labio.

–¿Tú tienes una idea de dónde esté?

–No, al menos que le llamemos a Lucas para que nos ayude a encontrarla.

–Olvidalo, es mejor dejarla para que tenga un tiempo a solas.

¿Cuáles son las posibilidades de que Ginger se encuentre bien? No lo sé, no logro pensar lo que está pasando.

Amar con un poco de sentidoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora