Juicio. Cap 16.

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Miré el libro flotante y tuve el deseo de leerlo pero estaba cansada. Lo cerré y volví a la cama a dormir.

A la mañana siguiente alguien toca la puerta haciendo que despertara.

Rai:¿Quién es?.--Me senté en la cama.--

La puerta se abre para que una sacerdotisa más joven entre.

Sacerdotisa:Es hora del desayuno. Debe hacerlo con todos los demás.--Me avisa.--

Rai:Voy.--Me pongo los zapatos y recojo mis bolso con Nobu.--

El libro lo oculté en el fondo del bolso para que nadie viera y después seguí a la sacerdotisa hacia una sala dónde las demás personas también tomaban el desayuno.

Esto parece la academia de Hogwarts.

De repente alguien me llama.

Umi:¡Rai-san!. ¡Por aquí!.--Me llama.--

Ella mueve su brazo para verla entre la multitud.

Me acerco a ella y pude ver que los demás también estaban reunidos.

Rai:Buenos, ¿Cómo se han levantado?.--Saludé.--

Takami:Tuve una buena noche. La cama estaba estupenda.--Sonríe.--

Umi:Concuerdo.--Asintió.--

Ryota:¿Mm?. ¿Ya puedes ver Rai-san?.--Miró detenidamente.--

Rai:Mis ojos fueron curados por una sacerdotisa ayer. Fue un efecto secundario de mi entrenamiento extremo.--Expliqué.--

Umi:¡Me alegro por ti Rai-san!. Dejaste preocupada a la doctora durante un buen tiempo.--Dijo con honestidad.--

Rai:Gracias. Es gracias al templo.--Sonreí.--

Seguido veo a los demás integrantes de reojo.

Mayumi, otro chico de otra aula y por último "ella".

La situación era tan fácil de leer entre ellos tres.

Mayumi y esa chica estaban sentadas conversando como si fueran amigas de hace tiempo lo cual es raro.

El chico por su parte miraba con ojos brillantes a Mayumi. Los sentimientos son hermosos pero traicioneros.

Mientras divagaba alguien se acerca a nosotros.

Cecil:¡Rai-san!. ¡Buenas!.--Saluda.--

Por la voz y magia supuse que era Cecil.

La miré para encontrar a una niña en las puertas de la adolescencia con ojos verdes como la hierba y pelo castaño claro.

Cecil:Me dijeron que recuperarte la vista. Me alegro.--Salta emocionada nada.--

Rai:Es todo gracias a Sarah-san. Su poder divino es cálido y basto.--Recordé ese sentimiento.--

Cecil:Sarah cuidó de mi cuando era muy pequeña. Es una persona maravilla.--Sonríe.--

Tuve que darle la razón ya que Sarah no me dió medicamentos que fueran dañinos, eso me recuerda que debo tomar la pastilla de la mañana.

Saqué el pomo y saco una pastilla para tragarla, la bajé con un poco de agua cerca de mí.

Cecil:Ese medicamento es...--Se percató.--

Le guiñé un ojo para que no dijera nada pero aún así los demás se percataron.

Rai:Es para ayudar con mi vista. La tendré que tomar por un tiempo. No se preocupen.--Me excusé.--

Espero que esto sirva.

Isekai:Sistema de programación.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora