Al darme cuenta de nueva posibilidad me quedé callada.
Me lo reservé por si alguien me escuchaba.
No quiero llamar la atención tan temprano.
Aunque...posiblemente lo hice.
Culpa mía.
Cómo sea, tuve que guiar a un grupo para recoger las armas en la cueva de los Goblins.
Les tuve que explicar sobre la cantidad de dinero.
Que era para que ninguno se le ocurra hablar más de la cuenta.
Ellos comprendieron y se llevaron las armas y algunos cofres para afuera.
Los estudiantes se fueron por órdenes del director quedando él, Nobu y yo.
Komura:Puede que sea algo rudo. ¿Pero cómo nos llevaremos los cofres?.--Preguntó.--
Rai:De esa manera.--Chasqueé los dedos.--
Al instante las pantallas nos levantan y empezamos a ganar altura.
A pesar de haber pasado casi un minuto volando no escuché al director.
Me giro para verlo y este estaba pálido.
Rai:¿Komura-sensei tiene miedo a las alturas?.--Pregunté.--
Él no me responde con palabras pero asiente.
Con eso en mente bajé la distancia entre nosotros y el suelo para que se calmara.
Al ver cómo su tez mejoró seguimos en movimiento.
No habló durante todo el viaje.
Y cuando nos detuvimos al ver al carruaje y bajamos él solo se arregló su traje y suspiró.
Debe estar aguantando muy bien.
Por otra parte el caballero todavía estaba aquí.
Lo saludé para acercarme a él.
Rai:Regresamos señor caballero. Espero que no haya sido un gran problema.--Me disculpé.--
Caballero:Para nada. ¿Desea que la ayude?.--Preguntó al ver los cofres.--
Rai:Si, estos cofres son para el marqués. ¿Me ayudaría a moverlos dentro del carruaje?.--Pedí.--
Caballero:La ayudaré.--Asiente.--
Komura:Yo también lo haré.--Se adelantó.--
Caballero:No sé preocupe. Soy entrenado para esto.--Pone una caja encima de la otra y la pone dentro del carruaje.--
Eso es un buen servicio.
Y antes de que lo pensara ya nosotros estábamos en el carruaje en rumbo al Marquesado.
Yo miraba la tez pálida del director.
Saqué mi pomo de agua y se lo extendí.
Él lo toma y empieza a beber agua como loco.
Pobre, espero que con esto se sienta mejor.
Minutos después el carruaje pasaba por la ciudad y Komura-sensei se quedó mirando con perplejidad lo que había más allá del cristal de la ventana.
Una ciudad que en mi mundo no existía por el paso del tiempo.
Komura:Es asombroso. Deben tener su propia cultura. Veo que sus vestimentas son parecidas a los pueblerinos de los siglos 15 y 16.
Rai:Eso unido con magia le da algo único.--Añadí.--
Komura:Si fuera más joven no dudaría en lanzarme a explotar a este mundo.--Dijo con añoranza.--
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Isekai:Sistema de programación.
FantasiSe de antemano que el mundo es cruel con los más débiles de la sociedad especialmente lo fue con conmigo pero no temía levantar mi cabeza y mirar al mundo de la misma forma. Hace mucho tiempo que dejé de creer en los cuentos de hadas y tuve que madu...
