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Tal parecía que a su escuela realmente le emocionaba todo el asunto de San Valentín, hay decoraciones de corazones y demás cursilerías alrededor de todo el plantel, a Jeongyeon estaba que le daban náuseas.

Momo a su lado le dio un empujón riendo al verla dramatizar unas arcadas por un estante lleno de globos de corazones con frases demasiadas cursis para ella, con algunos chicos comprando cosas para darle a alguien más.

— Tampoco exageres, tú eres la romantización en persona.

Jeongyeon le hizo una mueca de asco, chasqueando la lengua. — Tampoco te pases, yo no llego a este nivel de cursilería. Y soy detallista, son cosas diferentes, estúpida. —Momo solo rodó los ojos. — Y la romántica aquí es Chaeyoung, dejémoslo eso a ella.

La nipona estuvo totalmente de acuerdo, recordando vagamente como la pequeña coreana ha estado dos semanas pensado y creando su regalo para Mina, preguntándole a ellas que tipo de regalo sería el mejor para su novia.

Siguieron caminando por los pasillos, criticando la excesiva de decoraciones amorosas en estos.

— Ahora que recuerdo, ¿Porque mierda venimos? Este día no es obligatorio y ni clases tenemos. —Momo se pregunto al cabo de varios minutos, mirando a la cafetería y las pocas personas en esta.

La peliazul se encogió de hombros. — Las chicas dijeron que viniéramos y Jihyo estuvo insistiendo mucho también.

— Mmm...

Ambas sintieron como un brazo se enrollaba en el suyo, desequilibrándolas por la rapidez. Giraron sus cabezas para ver a la intrusa, encontrándose con una rubia sonriente

— Ya llevaba rato buscándolas, ¿Dónde estaban? —Nayeon les pregunto, soltándolas y poniéndose delante de ellas

— En la entrada, acabamos de llegar. —Jeongyeon informo rápidamente, escondiendo las manos dentro de los bolsillos de su chaqueta

Momo las miro con una sonrisa ladeada, alejándose un paso discretamente. Miro a cada una varias veces, con picardía y diversión, cambiando su expresión cuando ambas la miraron por estar fuera de la conversación

— Sí, sí, sí. Qué bueno que llegas, ya no aguantaba a la idiota está quejándose por todo. Toda tuya, yo voy a llenar mi estómago. —Le dio unas palmadas al hombro de Nayeon y se fue

La miraron un poco, solo un poco incrédula

— Que me sorprende. —Jeongyeon puso los ojos en blanco, viendo como ya se había acercado a las señoras de la cafetería y pedía algo

Se acercó a una máquina expendedora, metiendo el dinero y apretando el botón de su bebida preferida

— ¿Quieres algo, Nay? —Al enderezar el torso después de recoger su botella, se encontró con la mayor muy cerca de su rostro

— Tus besos

Jeongyeon puso una mueca de disgusto, alejándose. Nayeon se rio y le devolvió su espacio personal, cruzando su brazo con el contrario

— Vamos, tengo que buscar a Mina. —La obligó a caminar, sonriente

— Puedes enviarle un mensaje, ¿Sabes?

— No contesta y ninguna más la ha visto. —Se abrazó más a la extremidad de la alta, atrapándola entre sus brazos y torso. — No queda más que buscarla

Jeongyeon asintió algo distraída, tragando pesado al sentir su busto

Momo saco su billetera dispuesta a pagar, pero algo más llamo su atención, solo lo pensó dos segundos

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