09

745 49 0
                                        

Hola de nuevo. Ya han pasado cinco años desde aquel día donde estuve más feliz que nunca.

Y mis hijos ya tienen cuatro años.

Ellos nacieron un 23 de septiembre.

Abracé a mi pequeño Liam mientras Rosé cortaba el pastel de cumpleaños de su hija de dos años, Ryujin. Hace un tiempo que Jennie y yo nos casamos.

Nos casamos después de que Liam y Isabella nacieran, y fue genial.

Miré a Liam, mí bebé era totalmente igual a mí, sus ojos, su nariz, su cabello su cara, todo de el era igual a mí, era como ver una mini Lisa versión hombre.

Y Isabella, lo único que sacó de mí fue su nariz y sus manos, el resto es totalmente igual a mí hermosa esposa.

Esposa…

Cuatro años casadas y todavía no me lo creo.

A lo lejos vi a mi esposa y a Jackson hablando muy animados.

Igual, hay cosas que no cambian.

Jackson sigue sin caerme del todo bien, el oculta algo, lo sé. Pero a veces simplemente creo que es causa de mi imaginación y el no quiere nada con Jennie ni mucho menos me odia.

Y pareció odiarme más el día que Jennie muy feliz fue a decirle a su mejor amigo que estaba embarazada.  El me juzgó con la mirada y me amenazó con que si hacía sufrir a Jennie y todas esas cosas.

Y bueno, sí, sigo recibiendo amenazas, pero cada vez menos frecuentes desde la vez que un ladrillo rompió mi ventana con un escrito.

"Aléjate, Manobal".

No le tomé importancia, seguro era alguno de mis fans locos o incluso los de Jennie.

Simplemente llamé a la policía y dijo que pondrían más seguridad en la Residencia donde vivía. Y creo que al parecer si funcionó, ya que no ha llegado ningún tipo de amenazas desde ese día. Bueno, solo a mi celular, pero eso es diferente.

Lo bueno es que soy feliz con mí esposa y por supuesto, con mis hijos, con mi familia que son lo que más amo.

Liam besó mi mejilla y se bajó de mis brazos para ir corriendo a recibir pastel, el que su tía Rosé estaba dando.

Liam, Isabella, Ryujin y la hija de Freen y Becky, Jasmine, de 6 años de edad, y si se preguntan, no, Jasmine no es hija de sangre de esas dos.

Pero Becky se enamoró perdidamente de esa niña la primera vez que la vio en aquella casa hogar, y la adoptó, Jasmine ama nuestra familia y lo sé, aunque a veces se pelee con todos nosotros por no dejarla comer helado a las cuatro de la mañana.

Pero aún así sé que nos ama.

Jennie se acercó a mí y besó mis labios.

—¿Que piensas, amor?— preguntó sentándose en mis piernas y abrazándome.

—En como ha cambiado nuestras vidas, de como hemos madurado y crecido…

—¿Y deseas cambiar algo?— preguntó, tocando mi pecho y besando mis labios una vez más.

—No. Si pudiera decirme a mí misma de hace casi seis años que responder el mensaje que me enviaste la primera vez cambiaría mí vida y que me enamoraría perdidamente de ti, no me lo creería, mí cielo— dije abrazando su cintura.

Jennie suspiró.

—¿Sabes? Me pareciste muy guapa cuando Freen mostró una foto tuya y el Crush contigo fue inmediato. Al principio era un Crush tonto como todos, pero después de estar más tiempo contigo me di cuenta que te quería mucho más que antes— dijo Jennie acariciando mí cara.

Sonreí y la besé.

—Hoy no cumplimos ni una semana, ni un mes, mucho menos un año. Pero quiero darte está rosa roja que siempre ha representado mí amor por ti, ya que me nace, me nace mucho amarte hoy, quiero que seas mía por toda la eternidad— dije. —Y el día que vaya a morir ojalá ya te haya dado— le di la rosa. —Y no, amor. Esta no es La última rosa roja que te daré— la besé con amor.

Ese día dejamos a los niños con Freen y Becky y esa noche me dediqué a amar a Jennie como si fueran nuestros últimos momentos de vida, como si el mundo fuera acabarse, como si todo el mundo se tumbara en unos minutos, la amé como la primera vez.

La amé como nunca había amado a nadie, y le hice el amor como nunca lo había hecho, amaba tanto a Jennie que daría mí vida por ella, ese día fuimos solo nosotras dos demostrando nuestro eterno amor que duraría hasta el fin de nuestros días. Hasta nuestra muerte.

Sin saber que todo lo que dije anteriormente, se cumpliría muy pronto.

Y si se preguntan porque todo está pasando demasiado rápido, es porque esto está escrito y salté algunas partes de mí vida.

Esto lo está leyendo alguien más.

Y ese alguien no soy yo.

La Última Rosa Roja - JenLisa G!PHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora