[1] Complicated

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El otoño no era algo que parcialmente le disgustara a la mayoria de las personas, uno solía pensar que las estaciones como el otoño o la primavera, eran el clima perfecto para hacer lo que uno quisiera, sin complicaciones de por medio. Las mejores estaciones del año podrían decir.

¿Cómo fue que de una simple pero fugaz noche comenzó lo que ahora era un mar de lágrimas y la maldita opresión en el pecho? Habían jurado que no pasaría de ahí, pero lo más fácil suele transformarse en lo más complicado.



—¿Dices que todo termina esta noche?—. Aquel hombre que impregnaba un aura de tristeza, enojo pero a la vez de liderazgo y autoridad, asintió abriendo la puerta de su departamento. Wen, su ex ya no estába viviendo con él y Alan sentía que podía hacer y tener en su cama lo que quiera y a quién quiera.

Al entrar a ese departamento en donde la luz ténue generó un breve sentimiento de curiosidad en Gaipa, un sentimiento que no tuvo con Jim, como si quisiera saber por lo que aquel chico había pasado. Por más que él sabía que Wen era su ex y que habían tenido encuentros no muy agradables, aún sentía curiosidad, con el poco vistazo que le dió, notó que todo estába ordenado, limpio...

Sintió como el contrario se quitaba su saco y lo primero que paso por su cabeza fue un "¿Tan pronto?" Pero por el contrario Alan siguió de largo y fue por dos cervezas a la cocina.


—¿Te gusta beber?—. Dijo el más alto desde la cocina. —Mhm, no suelo beber tanto, pero no es mal plan.— Dejando la cerveza del otro en la mesa para que la tomara se sentó en el sofá esperando por él. —Debería... preguntarte que haces o a que te dedicas, pero digamos que es obvio que tu trabajo es dentro de una oficina.— Alan sonrió de lado y se acomodó colocándo uno de sus brazos en el respaldo del sillón.

-Acertaste, pero creeme a veces es algo aburrido.- Dándo enfásis a la última palabra miró al de menor estatura de arriba a abajo, admirando cada centímetro de él. Normalmente pensaría que le hace acordar a Wen, sin embargo Gaipa era todo lo contrario...

Aquel ambiente curioso, se volvía de a poco uno tenso, las miradas sin palabras de ambos comenzaban a intensificarse, Alan aprovechaba el momento para acercarse de a poco, mirar las manos, las piernas e incluso los labios.


—¿Por qué analizas tanto?—. —Simplemente, me gusta.— Gaipa dejó su cerveza en la pequeña mesa de estar que tenía enfrente y miró a Alan quién no despegaba la vista de los movimientos del contrario. —Sabes.— Aquel chico colocó una mano en el mentón del otro para acercarse de a poco. —Si vas a besar...— Subió su mirada aquel chico de lentes. —Debes mirar a los ojos.—

Aquellas palabras fueron suficientes para los lentes de Alan desaparecieran, aquel sofá se volvió por momentos lo más cómodo para ambos y el tener a Gaipa debajo de él pasando sus manos por su espalda sólo mejoraba las cosas.

Las manos de Alan bajaron a aquella camiseta que sólo estorbaba, empezando primero a acariciar y explorar lo que esta ocultaba, durando tan sólo unos pocos segundos antes de que acabara en el suelo.


Ambos se pararon comenzando a caminar a la habitación de Alan, las manos de Gaipa jugaban con el cabello del más alto, cada centímetro enredado en sus dedos era un paso más a que un juego de lenguas comenzara entre ambos. La inercia entre ambos hizo que Alan cayera a la cama, dejándo que Gaipa se suba sobre él haciendo desaparecer aquella camisa color celeste.

Freedom [ AlanGaipa ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora