[8] Lost in the stars

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  ¿Alguna vez experimentaste estar acostado o acostada a mitad de la noche mirando las estrellas? Dejando de lado aquellas cosas que más te preocupan, te pones a contar las estrellas con la ganas de que todos tus problemas desaparezcan en esos puntos blancos. Si así fuera entonces podría decir que la gente estaba llena de problemas sin resolver, ya que el cielo estaba repleto...

Sin embargo, mi mamá decía que cuando una estrella explotaba era porque una persona había resuelto aquel problema que tanto le atormentaba, yo sé que eso no es cierto, sé que las estrellas explotan porque no duran eternamente. Pero por un segundo, quise dejarle a ese punto blanco brillante en el cielo una buena historia para que alguien más la admire como yo lo estaba haciendo ahora.

-Gaipa.













No era la primera vez que despertaba abrazado a él, pero era algo digno de admirar por horas para Gaipa, el sol que pegaba siempre de su lado izquierdo le hacía ver con exactitud cada detalle de su rostro.

Era una verdadera maravilla, al parecer se cuidaba la piel, tenía unos rasgos extraños, pero que a él lo volvían loco. Tal vez era un poco meloso, pero en ese aspecto había salido a su madre, Alan no solía moverse mientras dormía, pero al estar somnoliento, buscaba algo para abrazar, como ahora... Sus brazos pasaron por su cintura, lo que al principio le sorpendió un poco, lo atrajo hacia él y escondió su rostro en su pecho, como un niño buscando calor.

—Lindo.— Fue lo único que susurró para que no escuchara, mientras su mano se dirigía a su cabello que estaba todo desordenado, aprovechando para acariciarlo y acomodarlo. Cuando ya comienza a despertarse, Alan suele roncar un poco y comenzar a hacer ruidos extraños, suelta suspiros y algún que otro bostezo. —¿Te gusta espiarme?— Escuchó antes de ser arrastrado al otro lado de la cama siendo apresado por sus brazos y su piernas. —Amm... yo...—. —No te preocupes, ya te soltaré, sólo dejame disfrutar este momento un poco más.—

Gaipa sonrió algo tímido mientras le correspondía aquel abrazo, era domingo y noche buena, tenía pensado ir a verla a su mamá y contarle todo lo que le estaba pasando. Si bien su mamá murió antes de lo que él esperaba, no olvida cuando esta le dijo "Me arrepentiría si mi hijo no amara a nadie." Y es por eso que también quería ir con Alan, para mostrarle a su madre que su hijo comenzó a enamorarse de quien menos lo esperaba.

—Alan...—. —¿Mhm?— Gaipa se relamió los labios antes de preguntar y levantó su cabeza para mirarlo. —Quiero ir a visitar a mamá hoy... ¿te gustaría acompañarme? luego de eso volveré a casa ya que de seguro pasarás la noche buena con tu familia.— Alan abrió sus ojos pasando una de sus manos por el cabello del contrario. —Te acompañaré, pero luego de eso vendrás conmigo y pasarás noche buena con mi familia, no dejaré que estés solo en tu casa.—

Gaipa no sabía como tomar aquello, tal vez pensó que fue muy rápido, pero Wen se lo había dicho, Alan era alguien que si gusta o está enamorado de ti, te involucrará en cada aspecto de su vida... —Mhm... está bien.—





La mañana o estaba pasando volando o simplemente habían dormido durante mucho tiempo. —¿Te gustan los panqueques?—. —Oh, claro, dicen que es difícil hacerlos.— Alan sonrió de lado y negó sentandose en la mesa, aquella que ahora se sentía diferente, el que estaba frente a él le sonreía de oreja a oreja mientras comía algo que le había costado preparar.

Alan era ese tipo de novio que buscaba darte lo mejor y en lo posible hacerte sentir que sólo tiene ojos para ti, porque así era. No estaba en la necesidad de buscar a alguien cuando te tiene a ti. Ese era su pensamiento, tener a alguien con quien salir a correr, comer o algo tan simple como ver películas en casa. Eran fan de festejar los aniversarios, así que si te olvidabas de ello podría llegar a enojarse ya que él lo consideraba algo muy especial.

Freedom [ AlanGaipa ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora