Lionel Messi es un Omega el cual no tiene ningún interés hacia el amor, hasta que su mejor amigo Neymar (el cual es un Alfa), logra sentir una atracción hacia el Omega, haciendo todo lo posible para conquistarlo y lograr hacerlo suyo.
Habían transcurrido algunas semanas luego del suceso y el Mexicano había intentado contactar al Brasileño en algunas redes sociales como Instagram, Twitter, etc... Pero Neymar lo bloqueaba de todos lados, no quería saber nada más de ese hombre. Lionel a veces ayudaba a su amigo manando a la mierda a Guillermo, porque si, también le hablaba a Messi. Todo el mundo sabía de la increíble amistad que tienen el Argentino y el Brasilero, Ochoa no era la excepción.
— ¿Terminaste? — Le preguntó Neymar a Leo quien guardaba sus cosas luego del entrenamiento.
— Es que no encuentro la llave de casa — Respondió mientras miraba al piso buscándola.
Neymar río y Lionel lo miró confundido.
— Leo — Lo llamó con una sonrisa acercándose a él y agarrándole la muñeca derecha — Aquí está — Río nuevamente.
Messi no pudo evitar sonrojarse y sentirse avergonzado por eso, así que soltó una risa nerviosa.
— Bueno che, no la había visto — Se soltó del agarre de Ney suavemente y agarró su bolso.
Silva se había tentado un poco.
— Dale, bolu, vamos — Dijo Leo pasando al lado del contrario, dando una palmada en su hombro.
— Ya voy, ya voy — Avisó parando de reír un poco.
Cuando Messi llego a su hogar, no pudo evitar pensar en el toque del Alfa. Por su espina dorsal había pasado una corriente eléctrica demasiado rara. No le había encantado, pero tampoco le había disgustado, era un punto en el medio que no podía explicar.
— Deja de pensar en pelotudeces, Lionel — Se dijo a él mismo.
Suspirando subió las escaleras para ir a su habitación que estaba un poco desordenada. No le tomo demasiada importancia y se sentó en su cama para poder sacarse las zapatillas más cómodamente. Cuando finalizó, colocó su celular en la mesita de luz y lo enchufó para que se cargara mientras él dormía. Se acomodó tapándose hasta el cuello porque esa noche estaba bastante fresca. Cerró los ojos intentando conciliar el sueño, pero por más que trate, no puede, daba vueltas y vueltas en su cama tratando de encontrar una posición cómoda y nada. Estaba frustrado porque al día siguiente tenía entrenamiento temprano y ya eran las dos y diecisiete de la mañana. Enojado se sentó en la cama apoyando su espalda contra el respaldar de la misma y desenchufó su celular para luego agarrarlo y revisar alguna que otra red social. No había nada nuevo así que cuando ya se había aburrido se dispuso a dejar su teléfono en la mesita de luz nuevamente, pero una notificación de WhatsApp llegó. No era Neymar, cómo él esperaba que fuera ya que la mayoría de las veces que no podía dormir recibía un mensaje de éste, pero el mensaje era de un número desconocido.
Número desconocido
Te iré a buscar cabron, y no te irá bien 3:02AM
«¿Qué mierda?» Pensó Lionel.
Rápidamente sacó captura de pantalla al mensaje y se lo envío al Brasileño. Suponía que no iba a responder ahora porque estaba durmiendo, pero Leo tenía un poco de miedo y desesperado de fue a fijar si todo en la casa estaba cerrado y tapado. Cuando confirmó que estaba a salvo, se fue de vuelta a la habitación, aunque no estaba para nada tranquilo, se sentía inseguro de alguna forma.
Nuevamente agarró su celular que lo había dejado en la cama y se fijó el número del desconocido.
«Más cincuenta y dos... Seguro es el Mexicano pelotudo ese» Pensó.
Leo, nervioso, empezó a morderse las uñas, no sabía que hacer. Había visto al Mexicano un par de veces y le sacaba como dos metros de altura.
— Si entra acá me hace pollo — Dijo en voz baja.
En eso su celular empieza a sonar indicando que alguien lo llamaba y cuando se fija quien es rápidamente contesta.
— ¿Leo? — Se escuchaba una voz ronca del otro lado de la llamada.
— ¿Si? ¿Ney? — Susurró.
— ¿Estás bien? ¿Quién te envío ese mensaje? — Se escuchaba ruido de fondo, cómo si estuviera buscando algo.
— Si, si, estoy bien... Lo del mensaje me parece que fue el Mexicano —.
— ¿Quieres que vaya? Puedo ir, no me molesta — Dijo en medio de un bostezo.
— No, no hace falta — Contestó.
«Si hace falta, vení ahora»
— ¿Seguro? Leo, no me molestaría ir — Insistió.
Messi suspiró, pensando en la respuesta que le iba a dar.
— Bueno, dale... Pero tené cuidado — Aceptó.
— Si, tranquilo, estoy yendo. Nos vemos después — Estaba por cortar, pero Messi habló.
— ¡Ney! Banca... —
— ¿Si? ¿Qué pasó? — Preguntó preocupado.
Hubo un silencio de menos de un minuto.
— No cuelgues, me... Me siento más seguro sabiendo que vos estás conmigo —.
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Hola, yo les dije q iba a haber una actualización en cualquier momento.
Hubieron algunos inconvenientes como q empecé la escuela antes de lo esperado y no tuve tiempo de nada. Pero bueno, disculpen si hay alguna falta de ortografía, tengo un sueño de la San puta.😿
Creo q podría hacer traducciones de fanfics de la página Ao3 y subirlos acá. La verdad q me entretiene hacer eso, ¿Q piensan?
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