CAPITULO 30

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¿Palmas sudando? Listo. ¿Boca seca? Listo. ¿Dolor de cabeza? Listo. ¿Muerto de miedo? Doblemente listo. Me quedé mirando a Bright mientras se preparaba para la cena que comenzaría en tan sólo dos horas. Me miró desde el espejo y levantó una ceja.

- ¿Amor?

- ¿Sí?

- ¿Sabes que todavía estás en calzoncillos, no? -Me miré a mí mismo antes de mirar de nuevo hacia él.

-Uh-huh, estoy consciente. -Él puso los ojos en blanco antes de desaparecer en nuestro armario compartido. Me dejé caer sobre mi espalda e hice algunos ruidos quejumbrosos. Sam logró empujar la puerta y saltó sobre la cama y se puso encima de mí. Me quejé, pero no me molesté en moverlo.

- ¡Hey, bájate de...! -Sam ladró, y para mi gran sorpresa, se bajó de mí y salió de la habitación. Suspiré y me cubrí la cara con las manos.

-Solamente casémonos esta noche y olvidémonos de esta cosa de la cena. No quiero lidiar con esto.

-Es demasiado tarde para eso. Levántate y vístete con la ropa que escogí para ti. -Hice un puchero y lo miré por entremedio de mis manos.

- ¿Qué voy a usar? -Levantó un par de pantalones negros ajustados y una camisa blanca con cuello en V.

-Puedes usarlo con mi chaqueta negra. -Sonreí y me senté.

- ¡Aw, eres mi fashionisto!

- ¿Qué?

-Ya sabes, como una fashionista, pero eres un fashionisto porque eres un hombre.

-...

- ¿No es divertido?

-No, ya estás delirando. Vístete para que no lleguemos tarde. - ¡Maldita sea, era implacable! Cedí y me levanté para vestirme. - ¿Quieres que te cepille el cabello? -Le sonreí a Bright que estaba de pie en la puerta, haciendo girar las llaves del auto alrededor de su dedo.

-Sí, por favor. -Las guardó en su bolsillo y se acercó detrás de mí. Le di el cepillo y comenzó a cepillarme con movimientos suaves. Sonreí mientras lo miraba por el espejo. Ni en un millón de años, no, en un billón de años, pensé que iba a suceder esto. Que me iba a enamorar de mi jefe que me volvía loco, y que él me iba a amar también. Nunca pensé que íbamos a ser así juntos. Él entrelazó sus dedos por mi cabello.

- ¿Alguna vez lo has teñido? -Asentí con la cabeza.

-Sí, una vez. ¿Por qué? -Él ladeó la cabeza hacia un lado, peinando mi flequillo.

-Hm, ¿podrías teñirlo castaño para mí? -Le sonreí.

-Cualquier cosa para ti. Voy a hacerlo antes de la boda. -Si es que había una boda. Si mi madre y mi padre no lo aceptaban, es posible que me enviaran enun avión otro país. Él sonrió y bajó el cepillo, terminando con mi cabello.

-Muy bien, ya estás muy lindo. ¿Estás listo?

-No, en absoluto. -Me eché hacia atrás en sus brazos, y me levantó y me abrazó.

-No importa lo que pase esta noche, aun así voy a amarte y voy a cásame contigo. Quiero que seas mi esposo Win y lo que quiero, lo obtengo. ¿Entiendes? -Suspiré, sintiéndome mejor a pesar de mi estómago revuelto.

-Sí, maníaco exigente. Vamos a salir de esto de una vez. -Es ahora o nunca.

- ¡Sal de maldito auto! -Negué con la cabeza y me aferré a mi cinturón de seguridad.

-Están todos aquí. ¡No me obligues, amor! -Suspiró y quitó mis manos del cinturón de seguridad y me sacó del auto.

- ¡Metawin!, vas a entrar allí conmigo y vamos a sentarnos y manejar esto como se debe. -Él no me dio tiempo de decir algo antes de que me arrastrara adentro. Renuncié a mitas del camino y dejé que me tomara de la mano. Entramos en el salón que alquilamos para la noche y al otro lado estaban las puertas de la zona de comedor. Max y Tul sonrieron y saludaron con la mano.

Devil Boss - BrightWinDonde viven las historias. Descúbrelo ahora