El aire del bosque era frío, húmedo, cargado con el aroma de tierra mojada y hojas secas. Rael caminaba sin rumbo fijo, dejando que sus pasos lo guiaran lejos de la mansión y de las miradas de los demás. Necesitaba espacio. Necesitaba tiempo.
<<Rajak...>> Pensar su nombre era suficiente para que una punzada de dolor atravesara su pecho. Se detuvo junto a un árbol imponente, apoyando una mano en el tronco mientras cerraba los ojos. Habían pasado meses desde aquella batalla, pero la herida seguía tan fresca como el primer día.
Había tanto caos después de la lucha contra los traidores y los hombres lobo. La sangre, las decisiones apresuradas, la constante sensación de que no había tiempo suficiente. Rajak murió protegiéndolos, sacrificándose para que pudieran seguir adelante. Pero ¿qué había hecho él? ¿Qué había hecho Rael aparte de sobrevivir?
El suelo crujió bajo sus botas cuando retomó el camino, aunque no sabía adónde quería ir. Pensó en Lukedonia, en los días posteriores a la tragedia. Frankenstein aunque ya le había hablado de los motivos por el cual Rajak se sacrifico, después de "desahogarse" un poco con el rubio, este había decidido que se quedaran un tiempo, tanto para sanar físicamente como para intentar restablecer el orden entre los Nobles. Rael odiaba cada momento de aquello. Cada mirada de condolencia, cada palabra de consuelo que no podía aceptar porque todo lo que quería era a su hermano de vuelta.
<<No hubo tiempo para llorar.>> pensó con amargura. Incluso si recordaba el cálido abrazo de Seira, buscando consolarlo, buscando aliviar un poco el dolor, aun sentía que no era suficiente. Es como si hubiera pausado sus emociones para evitar distracciones.
Como si buscaba olvidar.
<<Solo había responsabilidades, expectativas... y luego la construcción de esa mansión.>>
Frunció el ceño al recordar cómo el Lord y los Ancianos habían insistido en que se debía levantar una nueva residencia para Raizel. Incluso si Frankenstein se murmuraba constantemente de esa construcción cuando la catástrofe habia dado a su fin. Decían que era necesario, que él necesitaba un lugar donde descansar después de todo lo que había sucedido. Rael había dirigido parte del proyecto, más por distracción que por verdadera voluntad. Se aferró a ello como una forma de evitar el vacío, pero incluso eso había dejado de funcionar.
El bosque se abrió hacia un pequeño claro. La luz de la luna se filtraba entre las ramas, iluminando el espacio con un resplandor plateado. Rael se detuvo en el centro, sintiendo cómo el silencio del lugar lo envolvía. Aquí, lejos de todo, podía permitirse bajar la guardia.
<<¿Qué habría dicho Rajak si me viera ahora?>> Se preguntó, cerrando los ojos mientras el viento acariciaba su rostro. <<¿Estaría decepcionado de lo poco que he hecho? ¿De cómo ni siquiera pude enfrentar su muerte como se debe>>
Apretó los puños con fuerza, sintiendo cómo el peso de sus pensamientos amenazaba con derrumbarlo. Y entonces, finalmente, permitió que la verdad emergiera: no era solo que no hubiera tenido tiempo para llorar; era que no sabía cómo hacerlo. Había enterrado su dolor bajo capas de orgullo y rabia, pero aquí, en el bosque, no había nada ni nadie que se interpusiera entre él y la realidad.
Dejó escapar un suspiro tembloroso y se dejó caer de rodillas, apoyando las manos en el suelo. Por primera vez desde la muerte de Rajak, las lágrimas comenzaron a caer, silenciosas, sinceras, mezclándose con la tierra bajo sus dedos. El bosque guardó su luto, ofreciendo solo el sonido del viento y el susurro de las hojas como testigos de su duelo.
—Rajak, —susurró con voz quebrada. —Lo siento. Siento no haber sido más fuerte. Siento no haber hecho más.
El claro permaneció en calma, como si la naturaleza misma le diera el espacio que tanto había necesitado. Y aunque el dolor seguía ahí, por primera vez sintió que, quizá, había logrado un pequeño alivio.
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𝖀𝖓 𝖆𝖇𝖗𝖆𝖟𝖔.
FanfictionCada abrazo nos ayuda a centrarnos y mantenernos felices y funcionales cada día. La mejor cura ante una mala situación... Oh bueno... La mayoría... Los abrazos nos hacen sentir mejor y más si es de la persona indicada. Oh donde Raizel sabe dar los...