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Me encontraba hecho un manojo de nervios, mis entrañas no se mantenían quietas y las ganas de vomitar no me dejaban vivir, no podía creer que esto me tenía así. Hacía ya dos horas que había llegado a casa, limpié un poco, arreglé la habitación y ahora estoy aquí, tratando de cocinar algo digno de una cena romántica.

A pesar de nunca haber cocinado siquiera para mi, pero estaba poniendo mi mejor esfuerzo, en la mañana la había cagado y en serio, ahora tenía que arreglar el desastre que yo mismo hice.

Dejé el arroz en la arrocera y fui al baño, me Despojé de todas las prendas que me cubrían y deje que la lluvia artificial cayera sobre mi, me deje envolver en ese calor que el agua me brindaba, relajando de esta forma mis músculos.

Tomé una de las nuevas navajas que había comprado en mi estancia en el súper, pues P'Tong me había dicho que lo más importante siempre era la limpieza y las primeras impresiones. Observé con detenimiento el pequeño artefacto, con la mano libre tomé la espuma y me dispuse a hacerlo.

Mis manos temblaban y tenia miedo de cortarme porque sí, así es...también a mi me da miedo ciertas cosas. No ve visualizaba llegar al hospital y decir "mis partes se desangran porque no se rasuran" ni loco. Antes había tenido las manos manchadas de sangre, pero no mía y menos aún, de mi pene.















❇❇❇❇

















-Yo...P' Tong ¿puedo hablar contigo en privado? -moví la cabeza indicando mi oficina, él me dio una mirada de confusión pero al final terminó entrando conmigo a la pequeña habitación. Nos sentamos en los sillones y sentí mi estómago revolotear.

-Ta ,me estas asustando ¿Qué pasa? -me miró con una expresión sería y en los ojos podía leer su incomodidad. Algo que muy pocas veces dejaba ver. No es muy común hablar en privado entre nosotros, siempre eran malas noticias.

-Quiero...mmm ¿Cómo decirlo? Algunos consejos. -baje la mirada, no quería verlo a los ojos, sentía las mejillas calientes y en mi cabeza se cruzaron miles de escenarios donde recibía críticas por parte de él

-¿consejos...para que?- Podía sentir su mirada confusa sobre mi, lo único que quería era no ser juzgado, pero con P'Tong siempre serán críticas, no importa si son positivas o no, siempre tenía algo para decir.

-Pues...tú sabes ¿no? Para "eso" -mierda, soy una persona que mata gente sin piedad alguna, pero no puedo pedir consejos para tener sexo. Me golpeé la frente internamente, me sentía estúpido.

-¿"eso"? -se quedó unos segundos callado, levante la vista y pareciera que eso le dio la señal- ah...¿te refieres a tener sexo? -grito con un chillido que estoy seguro se escucho hasta la tumba de Kamol

-shhh no lo grites -sentí mis mejillas colorearse aún más- pero si, para eso.

-¿Qué consejo quieres? Todo mundo tiene distintas formas de hacerlo, tienes que mover las caderas y gemir, gime mucho, a los hombres les encanta escuchar eso mientras te follan salvajemente, te agarran de la cadera mientras besan tu espalda, y recorren con la lengua hasta llegar a tu cuello y gemir en tu oído, pero no un gemido gemido, sino un gemido gruñido ¿sabes a lo que me refiero?- hizo un ademán con las manos- olvídalo, no sabes, eres más virgen que la mismísima virgen de Guadalupe.

-Soy hombre -lo miré con una expresión sería

-Bueno, me refería a los "hombres" que la meten, no a hombres como tú y yo. -soltó una sonora carcajada.- no puedo creer que de todo lo que dije, solamente eso registro tu cerebro.

Hate me || JeffTaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora