—¿Le vas a decir que sí?
—Obviamente, estaría loca si le dijera que no, muero de ganas por saber a dónde me llevara en esta ocasión.
—Por tu bien espero que Utakata no se dé cuenta, es un buen chico. Tal vez deberías dejar de ver a Mizuki.
—Aun no, tengo que sacar provecho. –la plática de dos chicas podría ser demasiada inquietante para cualquiera pero no para la chica pelinegra que yacía al lado de ellas, esta parecía no estar interesada en lo más mínimo.
Sostenía entre sus manos un cuaderno en el que escribía con suma concentración, ese hábito era bien sabido por todos sus compañeros de clase quienes se limitaban a hablarle ya que la consideraban extraña y una nerd total.
El timbre sonó haciendo que aquella aula quedara sola, como siempre Hinata fue la última en salir, no tenía por qué revisar su horario se lo había aprendido de memoria para ser el inicio de su segundo año no estaba nada mal, tenía hasta el momento el mejor promedio justo como su madre le ordeno, como siempre lo hacía.
—Hinata ¿Tienes un momento?
—Claro señora Kamarashi.
—Ven, me gustaría hablar contigo, revise la lista de tutores de este año y me extraño no ver tu nombre, ¿Paso algo?
—No, es solo que me gustaría centrarme en mí. –forzó una sonrisa intentando sonar natural, no tenía la intensión de ser tutora, de hecho jamás había sido su intención de no ser por su madre y los supuestos créditos que en verdad no necesitaba, agradecía haber terminado con ello, gracias al registro en su historial no tenía por qué volver a hacerlo.
—Pero Hinata debes volver a ser parte del grupo, hiciste un trabajo excepcional, debo decir que fue el más excelente.
—No, lo siento, tengo cosas personales en las que centrar mi atención, discúlpeme.
—Es una verdadera lástima, lo entiendo, discúlpame si te parecí molesta, a fin de cuentas es tu decisión, pero sí de casualidad tienes algo de tiempo me encantaría que volvieras a inscribirte, no te molesto más, ten un buen día. –Hinata asintió alejándose.
Mientras almorzaba en el jardín del campus pudo apreciar a lo lejos a una pareja de jóvenes que se ocultaban de los demás estudiantes, ella reconoció a su compañera de clase junto al joven llamado Mizuki, sabía que ambos tenían fama de libertinos, prácticamente estaban cortados por la misma tijera, a los dos les gustaba jugar con los sentimientos de los demás, centro su atención en su emparedado mientras escuchaba pasos cerca de ella.
—Hola Hinata te estábamos buscando, veras estamos buscando a un cuarto integrante para participar en la próxima exposición del mes ¿Quisieras formar parte de nuestro equipo?
No los miro, bebió de su termo sin siquiera mostrar interés, sabía que solo la buscaban para su propio y egoísta propósito, había un premio de por medio, sin ella jamás lo ganarían, estaba de sobra mencionar que hablaban pestes de ella en cualquier oportunidad.
—No tengo interés. –su voz fue firme y cortante, deseaba que la dejaran en paz.
A lo lejos un joven miraba atento esperado el momento perfecto para acercarse, había estado así desde días, sabía que la necesitaba, era la única que no le coqueteaba o distrajera, le preocupo no verla en la lista de tutores, Naruto necesitaba de nuevo su ayuda ya que temía perder su beca.
—Ay Sakura, no me empujes.
—Entonces muévete, llevas días esperando el supuesto momento, anda dile que necesitas su ayuda.-nervioso se acercó cuando quedo sola.
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LYCORIS
TerrorCuando el amor obsesivo se dispara, nada parece detenerlo. El sentido común, la farmacoterapia, la terapia electroconpulsiva, los médium, la regresión y la hipnosis fracasan al unísono. Ni magia ni terapia. La adicción afectiva es el peor de...
