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—No puedo creerlo, ¿Solo por esto me llamaron? Se supone...¿Por qué los volvieron a hacer?, saben qué no quiero saber, en A.U. Asociación Uzumaki no tenemos inconvenientes de ningún tipo, hacemos todo en tiempo y forma, somos eficaces, ese es el lema, repítanselo hasta que se lo graven.

—Lo sentimos señor Uzumaki.

—Bueno, para la próxima consúltenlo con algunos de los encargados o en su caso con mi padre, una llamada basta. Tengo que volver. –extendió su muñeca para observar la hora, por la prisa no salió con su escolta de siempre, esperaba que no pasara nada, nada había pasado desde hace tiempo a excepción por una llamada días atrás.

Uso su celular para llamar e informar a su padre pero este no respondió, entendió que quizás no tenía señal, luego llamo a Sakura quien tan poco respondió, pensó que quizás puso su celular en silencio para no despertar a los niños, lo hacía siempre.

—¿Esta bien?

—Claro, nos vemos. –salió para dirigirse a su casa, llamo a otro número pero recibió lo mismo, le extraño que los agentes que custodiaban el departamento no le respondieran.

Reviso su celular notando buena señal, volvió a llamar sin tener respuesta, inquieto sin saber porque busco entre sus contactos al número del capitán.

—Disculpe, lo que pasa es que no puedo contactar a ninguno de los policías del departamento, pensé que quizás...

—¿Dónde está señor Uzumaki?

—Ah, pues yo... vera, se me presento una situación y tuve que salir...

—¿Quiere decir que salió sin vigilancia?

—Yo... este...si...

—Sabe lo peligroso que es eso. –lo interrumpió el capitán.

—No se preocupe ya estoy cerca de casa, estoy a unas... una cuadra, ya estoy cerca, solo quería saber qué pasa que no me contestan los que...

—Mire voy para allá con mis hombres.

—No, no es necesario vera... -estaciono su auto, mientras subía el ascensor pensó en lo que dirían sus padres y el comandante al ser tan descuidado, nunca, jamás había desobedecido, no había salido sin vigilancia desde hace mucho.

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Un florero se estrelló contra el suelo, el agua comenzó a humedecer la alfombra.

—No tenías que moverte así, quédate quieta. -Hinata estaba sobre Sakura quien permanecía boca abajo, estaba atándola de pies y manos.

Al tenerla sujeta reviso las sogas cuando las encontró bien atadas se alejó para comenzar a llenar una jeringa.

—Tranquila, esto es solo para que duermas por un tiempo, no quiero matarte ¿Entiendes?

Desde el suelo la pelirrosa se sacudía inútilmente, Hinata se subió nuevamente sobre ella, le inyecto una sustancia clara mientras gemía de dolor.

—Shsss, no pasa nada, no pasa nada. -lentamente Sakura se quedó quieta. —Haz hecho un buen trabajo ahora tomate un tiempo ¿Quieres?

Lanzo un largo suspiro mirando alrededor, una mueca se poso en sus labios, se acerco a un cuadro mirándolo con suavidad repasando los rasgos del rostro que se posaba en él.

Estaba a punto de caminar hacia las habitaciones cuando oyó un ruido que la alerto colocándose detrás del sofá mientras empuñaba una navaja.

Cuando el hombre entro a la habitación sus mejillas se coloraron.

—¿Sakura? Ya llegué. Te estuve marcando y no contestaste ¿Sakura? Oye yo...

En su garganta murieron las palabras que iba a decir cuando una figura salió del sofá sin previo aviso. La mujer que tenía en frente le sonreía como si fuera una sorpresa tenerla de frente.

LYCORISHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora