Te espere una noche fría hasta que el peso de tu ausencia terminó por consumirme en un sueño y en él, una profundidad inmensa sin intervalo de tiempo, sin materia física ni realidad que no fuese ficticia; te espere horas largas, lentas, silenciosas y vacías, con el hueco incompleto a mi costado, igual como se siente mi interior afectado; te espere sin siquiera desacomodar un sólo dobles de tu lado, esa al que para esta noche le corresponde un espacio frío, ausente e inmóvil.
Te espere con una almohada entre mis piernas, con otra abrazándola con tanta fuerza que junto a mí no había silencio que fuese quebrantado, el mismo silencio que ahoga cada pensamiento, de los que suelen ser totalmente íntimos; y yo en la insensata credibilidad me hago saber otra mentira que estará en espera por un largo y caprichoso tiempo que brutalmente cada vez parecerá más lento; para ese entonces yo me dedicaré de trasnoche a recrearte entre las visiones guajiras de mi mente, manifestaciones indecentes por un estado irracional y sentimental.
Te espere hasta creer sentir la delicadez de tus manos acariciando a tacto y de a poco la piel de mi espalda, se deslizaba poro a poro impregnando de tu olor a mi piel y mientras el recorrido se deja de ser tersa al pecado, yo seré quien lo provoque otra vez, volátiles deseos de tenerte piel a piel; te espere casi hasta sentir que en el aire era expulsado tu respirar, envolviendo mi cuello cuando el viento venía a burlarse un rato de mi perversidad.
Te espere y me deje llevar sabiendo que no lograría jamás rozar un simple bello de tu recuerdo; así sólo el autoflagelo es un desliz provocado por cada parte de este desencuentro real, él que nunca será verdad. Te espere y sentí la profunda y distante ignorancia de algún afecto; se hizo tarde y entre las horas el silencio continuaba lejano y ajeno, no había comparación a mi alrededor de que estuvieses o no aquí al tacto de mis manos, al fulgor de mi deseo y la euforia de mis desvelos.
Te espere y desee con fuerza sobrenatural y una ansiedad agonizante que las ganas quedaban cortas; más no hubo luz, ni resplandor como una brizna, no, todo se negó a arder por indeterminable tiempo en el cual te viví, cómo la vivencia más real, única y placentera, jamás sucedida, te recree en las visiones que venían de mi mente, del recuerdo persistente en guardar de ti cada detalle, todo ello sólo para lograr hundirme en la nada, en el vacío de una ausencia interminable, me adhiera a un ayer que siempre he querido, siempre he soñado y en murmullos lo he escuchado, cómo el latir acelerado de un corazón bajo pecho titilando desnudo al viento.
* modificado el Domingo 19 de julio de 2015 antes llamado :: En Espera ::
[ Aüd!räk mOody ]
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Sátira Reflexión (reedición)
Short StoryEstos escritos son fracciones de aquellas historias, ideas y pensamientos que han quedado varadas en el subconsciente de un ser inconsciente que se desprende de sus ideales. Ninguna historia esta entrelaza, cada una habla de su situación particular...