🐣CAPÍTULO 5🐣

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Alina

Ya ha pasado una semana que vi a los chicos, honestamente no he podido ni salir de la casa para nada que no sea el trabajo, mi mamá ha estado teniendo invitados todos los días por lo que me encierra en mi cuarto hasta que es hora de ir a trabajar y una vez que vuelvo me lanza a mi cuarto y vuelve a cerrar la puerta para que "no la moleste" ni siquiera se preocupa por traerme de comer por lo que solo como una vez al día lo poco que puedo comprar en el trabajo. Me he estado mandando mensajes con los chicos pero tuve que decirles que estoy enferma para justificar el porqué no puedo verlos, me sentí terrible por mentirles, se notaban realmente preocupados por mi.

Ahora mismo voy de regreso del trabajo y estoy aterrada, cómo he tenido que comprar comida llevo menos dinero del usual y se que eso no le va a gustar a mamá, diría que espero que no lo note pero no tiene caso, sé que siempre cuenta hasta el último centavo de lo que le doy.

-Mamá, ya llegué.- la llamo, y minutos después aparece en mi campo de visión.

-¿Dónde está el dinero? - le paso el sobre de efectivo y trato de llegar lo más pronto a mi cuarto, pero todo se detiene cuando a mitad de la escalera escucho su voz.

-¿Tú crees que soy idiota verdad? - a pasos rápidos se acerca y me toma por el cabello.

-Mamá, no porfavor... yo... yo te lo puedo explicar.

-¿Qué me vas a explicar? ¿Por qué no trajiste el dinero completo? Si sabes lo que te conviene me vas a dar lo demás - y me dió un golpe en la cara que me mandó al suelo.

-Mamá, es que tenía que comer - intentó explicarme pero eso solo me hace ganarme una patada en el abdomen que me deja sin aire.

-A mi eso a mi no me importa, lo único que tienes que hacer es traerme el maldito dinero completo.- Otro golpe.

-Por favor. - otro más

- Cállate, eres una maldita inútil- después de eso dejé de contar los golpes y las patadas, dejé de escuchar los insultos, solo rogué en mi mente porque esto parara. Rato después solo me miró en el piso y me dijo- lárgate a tu cuarto, verte así me da asco y subí a encerrarme en el.

- Todo el cuerpo me duele tengo un ojo morado, un labio roto y siento que me cuesta respirar, las lágrimas solo salen sin mi permiso, sin que yo las pueda frenar.

- Horas después mamá abre la puerta de mi cuarto y me toma del cabello para arrastrarme escaleras abajo hacia la sala donde hay un hombre que jamás había visto parado al lado de la puerta.

- ¿Qué está pasando?- me atrevo a preguntar pero eso solo enfurece a mamá que me da una cachetada que me deja la cara ardiendo.

- Cállate, cómo eres una inútil que no puede traer el dinero completo tuve que encontrar una forma de conseguirlo. Me agarra del cabello y me lanza a los pies del hombre, puedo ver como el le entrega un fajo de billetes. - Disfrútala, un placer hacer negocios contigo.- y después se va, dejándome ahí con el.

-Me levanto tan rápido como puedo mientras el hombre me veo como un lobo, listo para atacarme, retrocedo pero eso solo provoca que sonría y me acorrale hasta que mi espalda queda presionada contra la pared de la cocina y él sobre mi.

-Nos vamos a divertir mucho putita. - me susurra al oído y comienza a morder y besar mi cuello mientras pone sus manos sobre mi cadera.

- Por favor - ruego - porfavor no haga esto.

-Shhh no te preocupes cosita, te va a terminar gustando - se frota contra mí y agarra mis pechos apretándolos, el asco trepa por mi garganta y antes de que pueda procesarlo mi mano encuentra una botella de tequila vacía en la encimera y la estrelló en su cabeza. No me quedo a ver qué pasa salgo corriendo lo más rápido que puedo, no se a donde voy pero lo que sea es mejor que estar ahí.

- ¡Maldita puta!- lo escuchó gritar desde la ventana pero no me detengo, solo sigo corriendo, ya cuando las fuerzas se están agotando veo una tienda y entro los más rápido que puedo.

- Niña ¿estás bien? ¿Qué te pasó? - La chica del mostrador se me acerca preocupada. - ¿quién te hizo eso?- dice examinando mi rostro amoratado y con sangre.

- Yo... yo... ¿me prestas tu celular? Porfavor necesito... necesito llamar a alguien- El aire no entra bien a mis pulmones, me cuesta respirar sobre todo con el dolor de los golpes.

- Si, si claro toma- me lo pasa y tira de mi mano- ven siéntate.

No se porque me aprendí sus números pero creo que al final resultó ser bueno porque rápidamente marcó su número.

- bueno... - al escuchar su voz no puedo evitar que un sollozo salga de mi boca- ¿hola?

- James... - mi voz es casi un susurro.- Soy... soy Alina.

- ¿Ali?¿nena, estás bien? ¿Qué pasó? - Suena muy preocupado.

- Yo... creen... creen que puedan venir a buscarme - tengo un nudo en la garganta.

- Claro que si, ¿donde estás?.

- Yo... yo no se donde estoy.- la chica de hace rato toma el teléfono y la escucho darle la dirección y después colgar. La chica se gira a mírame y me toma las manos temblorosas

Calma, respira conmigo. Ya vienen en camino

Unos 15 minutos después Nick y James estaban cruzando la puerta de la tienda y sin pensarlo corro a sus brazos llorando. Es estupido pero ellos me hacen sentir tan segura.

- Muñeca ... ¿estás bien?- asiento sin querer despegarme de ellos.

- Ahora ya estoy bien.- lentamente me separan y no puedo describir la rabia que encontré en sus ojos cuando vieron mi cara.

- Nena... ¿Quién te hizo esto?- susurró James mientras examinaba mi cara. Yo solo bajé la mirada.

- Ven muñeca, hablamos de esto en casa, necesitas curar todo eso.- sin pensarlo abracé a Nick sin querer soltarlo y me llevó hasta el carro. James se subió en el asiento del piloto, Nick se sentó atrás y luego me puso sobre sus piernas, mientras me abrazaba y besaba mi frente.

- El camino a su casa fue silencio pero notaba la mirada de James por el retrovisor y la mano de Nick haciendo círculos pequeños en mi espalda, en poco tiempo ya habíamos llegado. Pasamos directo a la sala.
Voy a llamar para que vengan y te revisen.- Nick salió de la habitación

- Nena...

- No, porfavor... solo no digas nada - James se acerco y me recargó cuidadosamente contra su pecho, sin poder evitar comencé a llorar de nuevo. Todavía no podía creer que mi propia madre me había vendido.

- Shhh... ya estás a salvo. Ya estás con nosotros, te vamos a cuidar.

- El doctor debería llegar en unos 10 minutos. - escuché la voz de Nick y lloré incluso más fuerte, si eso era posible. Se sentó conmigo y entre los dos se encargaron de consolarme hasta que el timbre sonó.

- Voy a abrir. - dejó un beso en mi frente y se paró.

- Buenas tardes - dijo un hombre alto y moreno de ojos negros - Tú debes ser Ali ¿ no es así?- di un pequeño asentamiento mi sonrió - Yo soy Marco, mucho gusto - me dijo tendiendome la mano, cautelosa la acepté. - ¿Qué te parece si revisamos estos moretones hmm?- con cuidado levanto mi barbilla y comenzó a limpiar la sangre de mi cara y a desinfectar mi labio roto, cuando terminó me miró y preguntó. - ¿hay algo más que te duela? - asiento triste. - lo estás haciendo muy bien ¿ me podrías decir donde te duele?

Las costillas, me cuesta respirar.

- Bien, necesito que te saques la blusa. - niego, mis ojos picas y me intento levantar.

- Calma muñeca, lo estás haciendo perfecto, respira.- hago lo que me dice. - te estás portando muy bien, estás suena muy valiente. - No se que tiene su voz pero es muy reconfortante. James se nos acerca lentamente y me mira a los ojos.

- ¿Puedo? - dijo con sus manos en el dobladillo de mi camiseta, tomé una respiración profunda y asentí. Su mirada no dejó la mía hasta que esta estuvo completamente fuera de mi cuerpo. Lo vi bajar la vista y su mirada se oscureció al verme, puede notar como pasaba saliva y sus manos apretadas en puños. Mis lágrimas cayeron nuevamente.

Este capítulo es muy triste y muy fuerte pero espero que les haya gustado.

Mis daddy'sDonde viven las historias. Descúbrelo ahora