James
Me la paso viendo por el retrovisor todo el camino, estoy ansioso pero más que nada estoy preocupado, no tengo ni idea de cómo Ali va a reaccionar al ver a su madre otra vez ni las consecuencias que nos pueda traer, ella ha hecho un gran progreso en el tiempo que ha estado con nosotros, ya no está tan delgada, sonríe mucho más, ya no se agacha cada que nos movemos rápido a su alrededor, todavía tenemos un largo camino por delante pero sin duda no estamos ni cerca de donde empezamos por lo que no quiero que esto nos vuelva a lanzar al principio. Doy vuelta en la calle en la que dejamos a Ali las pocas veces que la trajimos.
- ¿Cuál de todas es la casa nena? - Le pregunto recordando que jamás la llevamos hasta la puerta.
- Es esa de ahí. - Señala a una casa de aspecto antiguo y descuidado, la pintura del exterior se está cayendo, todo el pasto del frente está muerto. Se ve cómo un lugar tan triste y odio imaginarme a mi niña viviendo ahí.
-¿Estás lista muñeca?
- Eso creo. - paro el auto y tomo unas cuantas respiraciones mientras Nick ayuda a bajar a nuestra nena. Cuando logro ver que ambos ya se encuentran en la puerta bajo y tanto Nick como yo nos paramos detrás de Ali. Toco la puerta pero nadie responde. - Seguro está abierto, nunca la cierra. - Asiento y giro el pomo que efectivamente, se encuentra sin seguro.
- Nena... - Me pongo en cuclillas para quedar a su altura- Cuando entres solo ve directamente por tus cosas, nosotros nos encargamos de hablar con tu mamá ¿Está bien?.
- Okay.- Me regala un asentimiento y yo le doy una pequeña sonrisa. Me levanto y abro lentamente la puerta. El lugar es un desastre, hay cosas por todos lados, botellas, trastes sucios. - !¿Hola?¡ !¿Hay alguien?¡ - Una señora de cabello castaño que asumo es su madre aparece.
- ¿Quienes son ustedes? - No nos dió tiempo ni de abrir la boca para responder cuando su mirada alcanzó a mi nena. - Así que ahí estabas ¡Eres una maldita mal agradecida, yo di todo por ti y así me pagas, llendote de puta con estos! - La señora se acerca furiosa pero antes de que le toque un pelo Nick se interpone entre ellas.
- Le voy a pedir de favor que no la insulte y que ni se le ocurra tocarla porque le juro que me olvido que es una mujer. - me giro para ver a mi pobre bebé que está aterrada detrás de Nick.
- Nena, ve por tus cosas, nosotros nos encargamos de esto. - Asiente temblorosa y camina por el pasillo.- Queremos hablar de algo con usted.
- ¿Qué quieren? - El tono de odio no pasa desapercibido para ninguno de los dos.
- Claramente usted no quiere y tampoco le interesa cuidar de Alina pero a nosotros si, queremos adoptarla en lo que obtiene la mayoría de edad, solo necesitamos que firme estos papeles - le muestro la carpeta - y todo quedaría arreglado.
- ¿Y yo porqué haría eso? una madre no regala a sus hijos así por qué si.- La mueca de satisfacción en su cara me hace querer borrarla de un golpe, no tiendo a ser violento pero sin duda esta mujer está rayando en mi límite.
- ¿Cuánto quiere? - Gruñe Nick.
- ¿Qué?
- Ya escuchó, solo diganos cuanto quiere para firmar los benditos papeles. - Lo piensa un minuto.
- 20,000 dólares
- Bien, solo firme ya.
- Pensándolo mejor quiero 50,000- Aprieto la mandíbula, no soporto estar cerca ni un minuto más
- De acuerdo. - Le paso las hojas estampa su firma mientras yo relleno el cheque.
- Tome, espero no volverla a ver jamás.
- Lo mismo digo ¡Muevete niña , quiero que se vayan ya! - grita hacia los cuartos provocando que Ali llegue corriendo con una pequeña mochila en sus manos que rápidamente le quito.
- Vámonos muñeca. - Salimos de ese horrible lugar y en el segundo que salimos de ahí, Alina se desmorona, comienza a sollozar de manera frenética. Nick la toma rápidamente en brazos. - Todo va a estar bien.
- ¿Por... por qué mi mamá me odia tanto? - Su vocecita temblorosa y compungida hace que se me parta el alma.
- Por que es una persona que tiene el corazón feo y por eso no puede querer a nadie.- le digo acariciando su cabello.
- Pero nosotros te queremos con todo el nuestro y siempre va a ser así.
- ¿Me lo prometen?
- Claro que si amor. - Y de eso estoy seguro, no existe nada que pudiera hacernos dejar de quererla.
- Yo también los quiero mucho. - Dejo un pequeño beso en su cabeza.
- Vamos a casa nena. - Nos subimos al auto yo conduciendo y Nick con Ali todavía llorando en sus piernas y por fin nos alejamos de ese horrible lugar.
- Al llegar a la casa Ali está dormida, probablemente de tanto llorar, no quiero que vuelva a sufrir así jamás solo quiero que sea feliz el resto de su vida, Nick la sube a acostar en su cama mientras yo nos sirvo un muy necesario trago, unos minutos después baja por las escaleras y le entrego su vaso.
-Me costó trabajo dejarla, no se quería soltar.
- Me lo imagino, debió ser horrible para ella.
- Ni que lo digas - sacude la cabeza - por lo menos ya no hay peligro de que nos la quiera quitar.
- En eso tienes razón - miro la hora notando que son pasadas de la una - tal vez deberíamos preparar algo de comer, cuando despierte seguro tendrá hambre. - Suspira y asiente.
- Vamos - Mientras preparamos la comida charlamos de trivialidades y la tensión que ambos cargábamos se relaja o al menos hasta que un rato después un llanto comienza a escucharse a través de el monitor de bebés.
Holaaa a tod@s por fin he vuelto jajaja, lamento esa desaparición pero había estado super ocupada, los amo mucho y espero que este capítulo les guste. Besos 😘

ESTÁS LEYENDO
Mis daddy's
Romance- entonces... ¿Ustedes quieren ser mis daddy's? -Si princesa. -Solo déjanos cuidar de ti