𝕮𝖆𝖕𝖎𝖙𝖚𝖑𝖔 XIII

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Un día para la boda...

Era una espléndida mañana, el sol reluciente y para ser de mañana hacia un poco de calor algo agradable para el cuerpo, los pájaros ya cantaban, solo podías escuchar voces o ruido de varias personas corriendo de un lado a otro.
Muy normal, una boda se celebraría mañana por la tarde y aún quedaban varios retoques para ese tan esperado día, todo el pueblo e incluso los Charlotte estaban eufóricos por el tiempo encima.

Algo molesta decidí que era hora de despertar, mire a mi prometido que claramente pensaba lo mismo, tenía el brazo en su cara y podía ver una mueca de molestia.
Sonreí por esa hermosa mueca con esos dientes sobresalientes, me acerque cuidadosa para quitarle el brazo de la cara y deposite un tierno beso en sus labios.

—Tengo que ir a preparar el desayuno y tus donas, nos vemos en la tarde cariño.—Le dije para levantarme y dirigirme al baño para tomar una ducha. Antes de entrar al baño, pude divisar el rostro sonrojado de mi Katakuri que solo sonreí y comencé con el día.

Al terminar mi baño, salí de la habitación con una toalla y sinceramente aún no tengo mucha confianza de salir desnuda cuando se que Katakuri puede seguir en la habitación, tenía la toalla amarrada a mi cuerpo y estaba medio cambiada por un short ...

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Al terminar mi baño, salí de la habitación con una toalla y sinceramente aún no tengo mucha confianza de salir desnuda cuando se que Katakuri puede seguir en la habitación, tenía la toalla amarrada a mi cuerpo y estaba medio cambiada por un short y un top.
Aún me daba mucha pena los momentos en los que puedo verle el cuerpo a mi prometido... Aunque es una vista increíble me da mucha vergüenza.
Katakuri estaba de espaldas, buscando en un armario su chaqueta, tenía esos pantalones negros ajustados, el cinturón algo apretado podía relucir una cintura algo ancha, una espalda bastante grande y unos brazos prominentes. Voltee ferozmente hacia otro lado, mi rostro estaba ardiendo, nunca me había latido tan rápido el corazón...
Me sentí terrible por comerlo con la mirada y aún así, estaba tan contenta por solamente verlo de tal manera.
Sentí una presión en mi espalda y hombro, era Katakuri, tenía su cabeza en mi hombro mientras se recargaba en toda mi espalda y tomaba mi cintura con su manos.

—Siempre tan hermosa.—Me dio un corto beso en la mejilla, haciendo que mis piernas temblaran.—Me voy querida, nos vemos más tarde.—Dijo muy sereno, tomo su chaqueta y se fue de la habitación.

Voltee a la puerta donde lo perdí de vista y finalmente caí en el suelo, era mucho para mí corazón tan inexperto en esto llamado romance, coqueteo y muchas otras variaciones.

Después de unos minutos calmandome tome mi ropa, mascara, accesorios y salí de la habitación para comenzar mi día con toda la actitud.

Llegué a la cocina y saludé a todos, siendo recibida por la misma emoción de los cocineros, eso hasta la noticia que me mataría todo mi buen humor.
—Kano-sama, la señorita Brulee nos ha pedido muchos de estos platillos, son para esta tarde, al parecer, los hermanos Charlotte tendrá una fiesta en familia antes de su boda y no se preocupe, también pidió platillos para su familia y pueda convivir con ellos como familia.—Me dijo el representante con mucho ánimo y me dio la lista completa. La maldita lista llegaba hasta el suelo, y seguía rodando un poco más por el suelo. Palideci por la larga lista, jamás había visto esta cantidad de ingredientes y procesos, sería un trabajo mucho peor que hacer un banquete o una fiesta de té sola.

☆ 𝙻𝚊 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊 𝚖𝚎𝚗𝚘𝚜 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚍𝚊 [EDITANDO ] ☆Donde viven las historias. Descúbrelo ahora