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ZAYN.

—¡Zayn! ¡Zayn! ¡Zayn! —los golpes sobre la puerta principal acompañaban mi nombre como si fuese algun tipo de canción.

Gruñendo bajo, coloque el marcador entre las hojas del libro en mis manos y lo cerré, dejandolo sobre la mesa junto a los demás que tenia planeado leer. El cantico con mi nombre siguió mientras quitaba la manta y me dirigia a la puerta. Reconocia la voz, por lo que no me moleste en ver por la mirilla y simplemente abrí.

Una mata de rizos paso frente a mi mientras el dueño gritaba a viva voz:— ¡Debo usar tu baño!

—Seguro, pasa —susurré al espacio vacío.

Cerrando la puerta, le pase el seguro y me dirigí nuevamente a la sala, recuperando mi libro. Mis padres habian salido a cenar fuera y Safaa estaba... no me importaba mucho donde se encontraba, lo único que sabia es que no volveria a dormir a casa. Estaba contento por la tranquilidad momentanea, ¿que rayos queria Harry? Esperaba que solo quisiera usar el baño y luego siguiera su camino.

Estaba hundido en mi lectura nuevamente cuando Harry apareció y se dejo caer a mi lado en el sofá. Una gran sonrisa de hoyuelos en sus labios—. ¿Como esta mi primito hermoso?

—No soy tu primo, no me digas hermoso y baja tus malditos pies de la mesa. —golpee sus piernas con mi libro para darle enfasis.

—Bien, eso responde a mi pregunta —hizo lo pedido—. Sigues siendo un maldito frigido.

Rodé los ojos, pero decidí ignorar el comentario—. ¿Que rayos haces aquí?

—¿Aquí en tu casa o aquí en Londres?

—Ambas —le arrebate el mando cuando intentó encender el televisor—. Estoy leyendo, no prendas esa cosa.

—Ya leiste demasiado, es hora de matar algunas de tus neuronas con la mierda que pasan en la tele —aseguró, quitandome el aparato y encendiendo el televisor—. Y para responder tus preguntas anteriores, debo decirte que estoy muy enojado contigo, me mude aquí la semana pasada, como te dije que haria hace meses y vine a ver si seguias respirando. —me miró—. Sigo insistiendo en que necesitas un celular, no puedes estar incomunicado del resto del mundo de esta manera. Es dificil saber de ti.

—No necesito un telefono, esas cosas solo sirven para distraerte —aseguré—. Y por lo anterior, para tu información si recordé lo de la mudanza pero tengo un maldito examen de educación fisica para el que debo entrenar y mi tiempo ha estado totalmente ocupado. Lo siento.

—Y por esto necesitas un celular, podrias haberme enviado un texto diciendome esto y no me habria preocupado por ti.

—No voy a comprarme un telefono. —le di una mirada triste al libro, sabiendo que no iba a poder seguir con mi lectura ahora que Harry estaba conmigo.

—Deja de mirar con pena el libro y mejor prestame atención a mi, tu primo querido que te ama con la vida y necesita un consejo.

Solté un suspiro, decidiendo que recordarle que solo eramos primos porque su madre se habia casado con mi tío ya teniendolos a él y a su hermana, era un caso perdido. Así que deje el libro sobre la mesa nuevamente y le preste toda mi atención.

—¿Que te sucede?

—Me gusta un chico. —soltó de golpe luego de unos segundos de silencio.

Lo miré fijamente por un momento antes de soltar un bufido y tomar mi libro nuevamente—. Suerte con eso.

—¿Solo vas a decirme eso? ¿No vas a preguntarme que tipo de consejo necesito?

—¿Vas a pedirme consejos romanticos a mi? —le dedique una mirada incredula—. ¿Has estado inhalando algun tipo de quimico que pueda estar afectando tu habilidad de razonamiento?

Socialmente Torpe |Ziam|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora