Temía que te fueras,
es por eso que traté de cuidarte.
Tenía miedo de que no me eligieras,
pero elegiste marcharte.
Me pediste que me olvide de ti,
que no tiene que importarme tu vida.
Que debe darme igual si estás o no aquí,
si mueres o estás viva.
¿Quieres que te olvide?
Si quiera dime por dónde empezar.
¿Finjo que no existes?
Explícame cómo mierda lo puedo lograr.
¿Qué olvido primero? ¿Tu voz? ¿Tu rostro?
¿El aroma de tu piel? ¿De aquella canción?
¡No puedo! Quisiera y no puedo,
tendría que arrancarme el corazón.
Y ¿cómo lo hago? Si ni siquiera completo está.
Se encuentra destruido, hecho trizas y nada más.
Hiciste que se sintiera de oro, y lo rompiste como cristal...
Traté de estar contigo, traté de no perderte,
pero no me di cuenta, que me perdí a mí.
Quise cuidarte, quererte y entenderte,
hice todo por verte feliz
y no valoraste nada de lo que te di.
Escribo y escribo para no pensar,
pero me persigue el recuerdo de tu mirar.
Solo quiero dormir, dormir y soñar,
de toda esta locura, me quiero olvidar.
A veces pienso que tú sí me querías,
pero no, pensabas en alguien más.
Realmente fue culpa mía,
por enamorarme de alguien
que no me quiso de verdad,
alguien que solo me usó
para matar sus ratos de soledad.
Quisiera que fueras una bestia,
así podría alegar que no sabías lo que hacías.
Pero tienes pensamiento y conciencia
y no te importó cómo me sentiría.
Me pediste que te odie,
que lo haga libremente.
Me dolieron tus palabras
y algo entendí finalmente:
tú no me conocías,
ni un poco, realmente.
Pues, te mostré lo que por ti sentía...
¿Cómo puedes pedirme que con rencores te recuerde?
Cuando estabas conmigo,
realmente florecía lo mejor de ti.
Verte tan vivaz y tan feliz,
sentía que quería darte todo de mí.
Tus ojos solo me miraban a mí,
lo hacían con amor profundo,
sin importar que el día fuera gris,
contigo, era mejor mi mundo.
Tus caricias tocaban mi alma,
tu sonrisa iluminaba mi ser,
brillaban tus ojos como el alba,
oír tu voz era un placer.
Me sentía seguro en tus brazos,
me sentía feliz en tu regazo.
Ambos dijimos que parecía un sueño.
Pero solo uno de los dos se quedó soñando.
Me pregunto cuánto de eso fue verdad.
En qué punto perdí la realidad.
Pero eso ya no importa, eso da igual.
No te preocupes por mí,
algo te puedo asegurar:
ya casi me acostumbro a lo que quitaste de mí,
la soledad.
Dormir es complicado, siempre estás ahí.
Despertarse es peor, pues, ya no estás aquí.
¿Sueñas tú conmigo? Quizás, yo sé que sí.
Olvidarte es difícil, y recordarte no tiene fin.
No te extraño tanto,
solo cuando respiro.
No te pienso demasiado,
solo cuando existo.
Las canciones duelen más que nunca,
los poemas hacen sangrar a mi corazón herido.
Tal como fue escrito por Neruda:
"Es tan corto el amor, y tan largo el olvido".
No sé si te perdiste, o me perdiste.
Pronto podré olvidarte,
tal como lo pediste.
Nunca más sabré de ti, me mantendré lejos.
Un día no estarás, dejaré de verte en mi reflejo.
Tenía miedo de que te fueras, y te fuiste.
Ya es un miedo menos.
Inevitablemente, te esperaré por un tiempo,
pero no con anhelo, ni con afán.
Te espero, como se espera a los muertos...
sabiendo que jamás regresarán.
-Kevinicio JH: Te esperaré. (Quería que me eligieras, lo forcé, lo estropeé. Ahora que ya no estás, hace frío sin ti, pero se vive)
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Pseudo Escritor: Escribo, Luego... Existo. (Relatos, Poesía Y Dramaturgia)
RandomA veces suelo tener ataques de creatividad y me gusta escribir pequeñas historia que, si bien no dan la talla para ser un cuento largo, en lo poco que duran pueden llegar a ser muy cautivadoras y entretenidas. ¿Buscas leer una corta historia mientr...
