Capitulo 5

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6 meses, 28 días antes de...

Sokjin miraba a la ventana, contemplando a los pájaros qué cantaban en los árboles. Todo parecía normal, hasta que una piedra salió volando y un pichón cayó.

Jin se levantó de su silla y corrió al jardín, acción que se había autoprohibido.

Al llegar, observo a alguien que ya había visto en dos ocasiones, estaba arrodillado y sostenía al pichón entre sus manos mientras le levantaba un ala.

—Vamos, pollo, no te mueras. —dijo el tipo arrodillado en el piso.

—¿esta bien? —pregunto Jin mientras se sentaba a un lado del chico— Lo vi caer desde la ventana de mi habitación.

—No sé si va a estar bien. Lo golpee por accidente.

Jin sacudió la cabeza desconsertado.—¿por accidente?

—lance una piedra, no sabía que tenía tan buena puntería... —sacudió al pichón— Ay, creo que no respira,  vamos pollo, si te mueres me voy a sentir muy mal. No me quieres hacer sentir mal, ¿verdad?

—No es un pollo, es un pichón.

—Es un pollo que vuela. —le corrigió —Creo que se va a morir, no respira.

—Es porque lo estas apretando mucho, abre las manos y vamos adentro a buscar ayuda.

Jin entró al emblema en compañía del otro, quien dejo al pichón en las manos de una empleada doméstica para qué lo llevaría a un veterinario. Ambos se sentaron en la sala, hasta que Jin decidió volver a hablar.

—Volveré a mi habitación, Namjoon podría enojarse si no estoy ahi.

—No está en casa, salió a hacer algunas cosas. —salió a recojer las ganancias de sus drogas, se limito a decir.

Jin lo medito, eso significaba qué podia intentar escapar, pero era probable que lo detuvieran los escoltas y lo entregarán con Namjoon para después regañarlo. No estaba de humor para soportar esa clase de cosas, tenía mucho en mente y no podía pensar en escapar. Sabía que sin importar cuán perfecto fuese su plan, terminaría de regreso. Siempre sería así.

—Aún así volveré, cualquiera de aquí podría decirle que estuve afuera y no quiero problemas.

Jin se levantó del sillón y antes de que pudiera caminar, el otro lo detuvo.

—Vamos, viejo, quedate. Te prometo que no pasará nada. —dijo con una sonrisa.

—¿por qué tu insistencia? ¿Buscas qué me castiguen?

—Mi chico no está porque acompaño a Namjoon y estoy aburrido.

—Ese no es mi problema.

—Por favor, te prometo que haré todo lo posible porque nadie se enteré y no te castiguen.

¿Estaba bien confiar en él? Quizás sí, después de todo no tenía nadie con quien hablar. Un poco de compañía no le vendría mal.

—Bien me quedaré. —volvió a sentarse— Pero sólo porque en esa habitación no hay otra cosa que no sean libros.

—Veamos Scar face.

—No tengo la menor idea de que sea.

—oh, viejo, eres un inculto.

—Me gradué con honores, tengo y ejerzo una carrera. —dijo enojado— O ejercía, hasta que ese imbécil me secuestro.

—¿aún sigues creyendo que es un secuestro? ¿No puedes pensar en esto como un viaje al extranjero o a un museo..?

Síndrome de Estocolmo «Namjin»Donde viven las historias. Descúbrelo ahora