Foolish, un viajero que va de pueblo en pueblo vendiendo esculturas y baratijas, conoce en una noche estrellada a un joven misterioso de brillantes ojos amatistas.
- Fooligetta
- Historia corta
- Solo se shippea a los cubitos!!!
Comenzada: 23/9/23
...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Cuando Foolish se despierta, la mañana luego de la confesión más ansiada de su vida, suelta un suspiro enamorado y sonríe mientras agarra la almohada a su costado y la abraza con cariño. Todo se sentía... mágico, incluso si había despertado sin la compañía de su Vegetta (la sola idea de pensar en el príncipe como "suyo", románticamente hablando, le hacía sonreír bobamente) no pudo evitar soltar un gritito emocionado y apretar sus puños antes de alzarlos y saltar de su cama, recordando la noche anterior, con él y el príncipe confesando lo que sus corazones callaron por tanto tiempo y pasando una de las noches más maravillosas que experimentaron en sus vidas, donde solo necesitaron estar uno al lado del otro, disfrutando nada más que de su compañía, para sentirse dichosos. Foolish recuerda haber acompañado a Vegetta hasta unas cuadras lejos de su posada, despidiéndose tímidamente solo para recibir otro de esos besos con sabor a gloria de parte del príncipe.
"Te veo pronto, my love", es lo que le dijo el azabache antes de irse y besarlo por última vez aquella noche. Foolish fue feliz ante la idea de saber que no sería la única vez.
Observa por la ventana de su habitación el día deslumbrante que se mostraba ante él. Se alista, pues, y va en búsqueda de sus cosas para iniciar otra vez la jornada laboral en la plaza del pueblo, con la idea en mente de que la noche llegue ya para poder reencontrarse con, ¿ya para qué negarlo?, la persona que le robó el corazón.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
— Okay, pal! Estás actuando raro, ¿qué mosca te picó?
Foolish observa a Tina y alza una ceja. Los dos se encontraban aun vendiendo sus artículos, con la joven regando las flores bajo su posesión y Foolish ordenando con delicadeza algunas de sus esculturas.
— What do you mean, Tina? Si algo está extraño hoy es el mismo día — responde, con una sonrisa que inquieta a la muchacha — ¿No sientes que este día tiene algo que... I don't know, today feels so special? — continua Foolish, mientras la tarde y su brillo naranja poco a poco desciende con el pasar de las horas.
— Déjame contar tu comportamiento por ti entonces — alzó una de sus manos, dispuesta a enumerar con sus dedos cada acción que le pareció sospechosa — Estabas más hablador de lo normal con tus compradores, tarareabas más canciones de lo usual, ¡invitabas a algunos clientes a bailar contigo! Fuiste el primero en ayudar a cualquiera de la plaza que buscaba ayuda ¡y hoy vendiste varios de tus productos a mitad de precio! — Tina parecía más perpleja por la última acción, pues Foolish siempre había sido receloso con lo que ganaba.