Foolish, un viajero que va de pueblo en pueblo vendiendo esculturas y baratijas, conoce en una noche estrellada a un joven misterioso de brillantes ojos amatistas.
- Fooligetta
- Historia corta
- Solo se shippea a los cubitos!!!
Comenzada: 23/9/23
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La noche vuelve a hacer acto de presencia. Esta vez, Foolish no guardó su puesto, dejando a la intemperie todas las cositas que suele vender durante la mañana y la tarde. Se encontraba nervioso, agarrándose las manos una y otra vez y revisando cada calle, cada camino que estuviese al alcance de su vista en búsqueda del misterioso comprador de la noche anterior. Las horas seguían pasando, y Foolish suspiraba al creer que solo fueron palabras vacías y que, en realidad, el tal Vegetta no volverá. Observa a las estrellas con decepción, recordando aquellos ojos amatistas y al dueño de estas que no habían salido de sus pensamientos desde que despertó, logrando incluso que toda la mañana Foolish haya intentado replicar el rostro del extraño en una pequeña escultura, fallando en el intento cada vez pues no sentía que le hacía justicia a dicho rostro tan cándido y fino.
Quizá si lo volviese a ver...
— ¡Foolish! — dio un brinco y su corazón latió con intensidad al escuchar su nombre ser mencionado, a lo lejos, por la voz inconfundible de Vegetta. Miró de nuevo las calles, notando como, por la izquierda, el comprador del día anterior se acercaba poco a poco, quitándose la capucha no sin antes ver para ambos lados en busca de algo, o alguien. A Foolish aquel detalle le dio igual, pues ahora mismo no tenía otra cosa en mente que volver a admirar esos ojos amatistas que reflejaban las estrellas.
— Veyitta! — dijo, intentando ocultar su emoción. El joven le sonríe y Foolish siente una inexplicable felicidad.
— Hello, my friend! — Vegetta se acerca alzando una mano; con la otra, pone una bolsa en la mesita del rubio — I have a present for you!
Curioso, Foolish abre la bolsa y se impresiona al encontrar mucha arcilla. Sus ojos se iluminan porque ya le hacía falta tener dicho material, calculando cuántas esculturas podría ser capaz de hacer con ellas. Está tan enfocado que, cuando nota cómo Vegetta lo sigue observando con aquella luminosa sonrisa, no puede evitar sentir sus mejillas acaloradas, cerrando la bolsita y guardándola en su mochila.
— ¿Te sirve para tus esculturas? — le pregunta el hombre.
— ¡Sí!¡Gracias! — responde, contento — Huh... what do you want from me today? — extiende sus manos y presenta los objetos que no había vendido en el día — I have... pulseras, baratijas, esculturas, many things!
— Ey, no. — niega con la cabeza, para sorpresa del viajero — Si yo... want something from your stand, ¿así se dice? Si yo quiero algo lo compraré, porque cada creación tuya lo vale. — Se pone al costado de Foolish y se sienta a su lado, electricidad pasa por el cuerpo del trotamundos — Don't forget lo que acordamos ayer: clases de inglés y saber el origen de tus creaciones — le da un leve codazo en el pecho y le vuelve a sonreír — Tus ojos me dicen que has vivido bastante.
— Well... — avergonzado por la cercanía de sus cuerpos, Foolish se toca una de sus mejillas — Yo viajo... desde hace mucho tiempo y... la ¿inspiration? ¿inspiración? It's from every place y... adventure... que he tenido, los objects también... todos de mis aventuras.