A Pía le fue muy bien en la prueba del vestido, y en el resto de los preparativos. Había estado en tantas bodas que había aprendido a identificar los más pequeños pero importantes detalles.
Llegaron a la casa Britton justo a tiempo para cenar. Bastian la recibió con un largo beso haciéndola girar en sus brazos.
—Niño, parece que no la hubieras visto en años. Tranquilízate por favor. —lo regañó su Madre.
—Así me siento madre! La extrae mucho.
—También te extrañé cariño, pero ¿sabes que? Estoy muriendo de hambre ¿me acompañas al comedor?
—Vamos, tenemos que alimentarte bien —le guiño el ojo y la llevo de la mano directo a la mesa. —Pía se puso roja por el guiño a su posible embarazo.
En esta ocasión Colton sí llegó a cenar y también estaba sobrio. Nadie supo que estuvo todo el día en su habitación dando vueltas buscando todas y cada una de las cartas que Pía le había enviado hacía tantos años. Y las encontró... y en cada una de ellas encontró indicios de una sincera declaración de amor oculta en esas letras...
—¿Cómo fui tan idiota? —esa pregunta le dio vueltas en la cabeza por horas. Y también se le metió a la cabeza la loca idea de hablar con ella.
Tenía la idea de que si hablaba con ella, al menos podría disculparse por ser un ciego idiota. Y muy en el fondo anhelaba que ella lo siguiera eligiendo a él.
—Mi hermano lo entenderá, es muy maduro y además puede encontrar el amor en alguien más. ¿Verdad? —se preguntó a sí mismo esperanzado cuando bajaba al comedor.
—Buenas noches, familia! —gritó con entusiasmo, como si esa misma mañana no hubiera sido reprendido por todos.
—Hola, querido que bueno que pudiste llegar a cenar. Me da gusto verte más relajado y tranquilo, hijo. —una muy feliz madre, estaba también esperanzada en que todo saliera bien hasta el día de la boda. Cuando ya no hubiera posibilidades de...
—Lo estoy madre. Quiero pedirte Perdón por mi actitud de los últimos días. —Colton agachó la cabeza. Como el niño encantador y adorable que siempre fue.
—Ay querido, soy tu madre todo está perdonado —le dio un beso en la mejilla. —Ahora por favor cenemos todos en armonía.
Pía terminó rápido de cenar a decir verdad estaba un poco nerviosa. Tenía un mal presentimiento.
—Si me disculpan un momento —todos los caballeros se pusieron de pie por educación. —pasaré un momento al tocador.
—¿Estás bien?, ¿quieres que te acompañe? —le pregunto Bastian de inmediato.
—No, por favor termina de cenar yo regreso en un momento. —Bastian asintió con la cabeza y le regaló una sonrisa.
No pasaron ni dos minutos cuando Colton se desapareció de su silla, fue tan ágil que nadie se dio cuenta de que ya no estaba.
Le preguntó al servicio y fue informado de que Pía había salido al jardín.
Esta era su oportunidad
—Es ahora o nunca. —dijo en voz alta.
Pía llegó al Jardín. Solo quería un poco de aire fresco antes de volver, algo en las actitudes de hace un momento la habían regresado a esos momentos de armonía. Esos en los que no había nadie más para ella que Colton.
Se acercó a unos tulipanes amarillos que le gustaban mucho.
—El amarillo siempre fue mi color favorito. —era la voz inconfundible de Colton.
Pía salto del susto. Y no solo eso, su cuerpo le reaccionó a todo, a ese lugar oscuro en el jardín, a la voz profunda de Colton y al estar a solas con él.
—Colton!! Qué haces aquí? —miró a su al rededor y no había nadie más. Eso solo podía significar problemas.
"Corre" le dijo su interior.
—No es correcto que tú estés aquí. —agregó
—Pero es mi casa. —dio un paso ,as cerca sonriendo burlonamente.
—Tienes razón, perdón. soy yo la que no debe de estar aquí. —dio un paso a tras con toda la intención de alejarse de él y de ese lugar.
—No. No. Pía. No te vayas, en realidad... te estaba buscando. —cerró los ojos y con un suspiro sacó todo el aire que contenía en sus pulmones —Quiero, no. NECESITO hablar contigo, por favor no te vayas. —Colton la tenía tomada del brazo.
—Colton yo...
—Por favor —le dijo con ojos suplicantes.
—Está bien, ¿qué necesitas? —convino Pía al fin.
—Esto... —dijo y la beso...
Un beso fugaz, pero lo suficientemente grande para que Pía pudiera sentir todo lo que Colton le quería decir. Para que pudiera sentir todo lo que quería con ella.
Colton La supo dispuesta y quiso continuar. Pero ella lo Empujó con todas sus fuerzas para zafarse de él. Y con todas sus fuerzas le intento dar una bofetada, pero Colton la detuvo antes de que pudiera tocar su mejilla.
—¿Acaso estás loco? ¿Por qué lo hiciste? —sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas.
— Pía yo, tú y yo...
—Tú y yo nada Colton, estoy por casarme con tu hermano ¿por qué me haces esto?
—En tu carta dijiste que me esperarías y yo pensé que así sería! Pero llegué y lo único que recibí fue verte en brazos de mi hermano. —explicó desesperado.
—¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Esa carta la escribí hace 7 años en los cuales nunca tuve una respuesta, Ni siquiera un saludo y ni hablar de una mirada ¿verdad?. Te dedicaste a evitarme por completo en cada una de tus visitas y por tres años no pusiste un pie en Londres. —se zafó de su agarre y gritó aún más fuerte —Si en algún momento yo hubiera sentido siquiera en tu mirada que tú sentías algo por mí o que serías capaz de corresponder a mi afecto, te juro que no me hubiera importado esperarte por 100 años, pero te lo vuelvo a repetir no. fue. así.
—Es que no lo entendía, Pía. fui un tonto, un idiota, un cobarde. Sí, eso es lo que fui, un cobarde. Tu amor me dio miedo y me escondí. Pero ahora estoy listo, listo para reconocer que siempre he sentido algo por ti. Listo para formar una familia.
—Por favor dime que esto es una broma, Colton... No sigas, ¿sabes lo que pasaría si Bastian te escucha?
—Él lo entendería lo sé, Es demasiado bueno. Estoy seguro de que si tú me eliges él se hará a un lado. Tú y yo podremos escapar y dejar este mundo atrás. Podremos formas nuestro propio mundo lejos de todos... —un hilo de esperanza brillaba en los ojos de Colton. —solo por favor dime que aún no demasiado tarde.
Pía se llevó las manos a la cabeza —estás completamente Loco, ¿a ti quien te ha dicho que yo aún te quiero?
—Eso es lo que quiero saber... Pía ¿aún me quieres? ¿Estás dispuesta a perdonarme y a aceptarme en tu vida?
Alguien más además de Colton, estaba esperando a que Pía respondiera esa pregunta.
Bastian estaba escondido tras unos arbustos muy cerca de ellos. los encontró cuando Colton le empezó a declarar su amor a su prometida. Y aún que le ardía el pecho y el orgullo por Correr a golpearlo. Sabía que Colton no mintió cuando le dijo a Pía que él sería capaz de dejarlos ser felices si ella se decidía por Colton.
— Colton... —empezó Pía y ese fue el final para uno de los dos hermanos. —tú siempre tendrás un sitio especial en mi corazón que nadie podrá remplazar...
PERO NO ERES ÉL
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No ere él (original) ✔️
RomansaCuando vives en una sociedad dominada por las regarlas y el decoro... muchas veces pierdes la esperanza. La esperanza de encontrar un amor sincero y bueno. La esperanza de que te quieran por lo que eres por dentro y no por que eres la mejor oportuni...
