—Yo. Yo no puedo hacerte esto Bastian. Tú estás esperando sentir amor de verdad, me lo acabas de decir y solo por mis caprichos estarías dispuesto a casarte conmigo y no puedo permitirlo, no es justo... te escuché y te vi como nunca antes te había visto. Dentro de ti hay un hombre soñador y divertido, divertido y entusiasta. No puedo hacerlo. Perdón. Por esto, por todo. —Pía agacha la cabeza y levantándose empieza a acomodarse el vestido. —Está bien tenemos que parar.
"El problema es que este soñador Ya no quiero dejarte ir"
piensa Bastian y toma la decisión más grande de su vida.
—No, Pía. Espera. Déjame darte la experiencia completa de lo que es el acto del amor. Tú te lo mereces, pero no aquí. Iras conmigo a mi habitación.
Bastian La levanta y la coloca a horcadas al rededor de su cintura. Pía aun nublada y sin entender muy bien lo que está pasado se aferra a su cuerpo con piernas y brazos.
Bastian la sostiene de su abundante trasero y sin despegar sus labios de los de ella sale de ese salón y entra en la primera habitación que encuentra.
—Espera!! ¿Estás seguro?
—Tú te lo mereces, claro que estoy seguro.
Se apoderó de su boca y ya no la soltó.
La recostó en la cama y con mucha agilidad desabrochó su camisa y demás ropa. Quedando solo en las calzas.
Pía quiso hacer lo mismo e intentó quitarse su vestido.
—No lo hagas, eso me toca a mí.
—Está bien —dijo ella ardiendo de deseo. —Te quiero más cerca Bastian. —gimió ante el roce de sus manos en su piel blanca y lechosa. Esa parte de su cuerpo de la cual nunca nadie ha sido testigo.
—Me estás matando Pía. —le quita el vestido y las medias y la deja solo con el corpiño. Se detiene sobre ella a observar lo bello de su cuerpo, de su cara y de su alma. —eres tan bella y perfecta, perdón por no verlo antes.
—no digas...
—shhtt no me contradigas.
—pero...
—sshhitt—pone un dedo en sus labios para callarla. Y ella toma su dedo y lo besa. Y no solo eso lo introdujo en su boca y con su lengua empezó darle un placer que ni ella sabía que podía dar.
Bastian enloqueció, tenía su miembro más duro de lo que jamás lo había tenido. De un solo movimiento rompió su corpiño y la dejó completamente desnuda. Se acostó sobre ella sin querer esperar.
—No se cuanto más pueda esperar Pía.
—Entonces no esperes más.
—Te deseo mucho, más de lo que creí poder desear a alguien.
—y yo quiero algo que no se que es, pero lo quiero contigo Bastian solo contigo.
—te daré todo lo que necesitas dulce niña, pero tengo que decirte qué tal vez te duela un poco, pero te aseguro que solo dolerá por poco tiempo y después disfrutarás mucho, mucho, mucho. Me encargaré de eso.
—Está bien confío en ti Bastian.
Esas palabras para Bastian fueron la puerta al paraíso, se volvió a apoderar de su boca y con una mano bajó hasta el centro de la pasión, Ella abrió sus piernas como si tuvieran voluntad propia y eso a él le provocó una risita estaba tan ansioso por amarla, esa mañana cuando despertó nunca se imaginó que terminaría la noche haciéndole el amor a Pía Faulkner.
Con uno de sus dedos toco su capullo. Y la sintió tan húmeda, mojada y caliente, estaba lista. Lista para él.
Le introdujo un dejo y sintió cómo se hundía como en mantequilla, introdujo otro y ella se estremeció de placer arqueando su espalda.
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No ere él (original) ✔️
RomanceCuando vives en una sociedad dominada por las regarlas y el decoro... muchas veces pierdes la esperanza. La esperanza de encontrar un amor sincero y bueno. La esperanza de que te quieran por lo que eres por dentro y no por que eres la mejor oportuni...
