Kaminari está cansado de ser rechazado por todas las chicas del reino, desesperado y aguantado le pide de rodillas a su amiga, la hechicera real Uraraka Ochaco , que elaborará una poción de amor para conseguir novia.
Ella se negó inmediatamente. "K...
Cuando llegaron al castillo, el príncipe corrió hacia el salón del trono para compartir la noticia con sus progenitores, y pedir la mejor boda de todos los tiempos para Uraraka, hablaba con tanta alegría, parecía un niño de cinco años pidiendo grandes regalos para su cumpleaños. Ambos soberanos estaban contentos con las noticias, y maravillados con la felicidad de su hijo, se sentían plenamente orgullosos de él, aunque la felicidad acabó en el momento en que el príncipe se retiró.
Los tres caballeros se miraron entre sí antes de que Kirishima diera un paso adelante. - Su majestades, lamento tener que informar les esto pero... - El chico dragón suspiró antes de empezar el relató sobre la poción de amor.
Los brillantes y sonrientes rostros de los reyes se convirtió en una amarga y desilusionada mueca a medida que contaba los acontecimientos de los últimos días.
- Entiendo... - siseó decepcionado el rey Masaru. - Sir Kirishima, me podría decir de dónde salió la poción. - pidió amablemente.
Eijiro miró de reojo a un nervioso Kaminari antes de responder la pregunta del rey. - Aún no estamos seguros de dónde salió la poción o como cayó en las manos del príncipe, seguimos averiguando lo. - respondió en un tono indiferente.
Midoriya, Kirishima y Denki acordaron omitir en la historia, el arquero temía a un castigó de sus majestades o peor, de Katsuki. Aún así Kaminari debía cumplir con varias tareas dentro del castillo durante un mes como castigó.
- Está bien. - asintió no muy convencido. - Por favor, mantengan esto en secreto, lo mejor será que Katsuki no se entere sobre todo esto. - ordenó.
Los tres caballeros aceptaron para poder retirarse de la sala, - Esperen un momento, - el trío paró en secó al escuchar la voz de la reina. - ¿Quedó un poco de la poción? Tal vez podríamos usar en Katsuki para que se casé. - argumentó la reina.
El grupo quedó perplejo y sorprendido.
- Cariño, no es correcto. - respondió el rey con una suave sonrisa.
- Pero necesito nietos. - protestó.
- Lo sé, pero no es necesario una poción para eso, Katsuki se enamorará de una doncella y la desposara. - contestó con una voz tranquila y segura.
- Tienes razón, - embozo una leve sonrisa para su esposo. - creo que tenemos que darle un descanso de todo esto del matrimonio. - opinó para sí mismo aún que su voz había llegado a los oídos del rey.
- Me parece buena idea. - asintió el castaño.
La discusión finalizó y los caballeros se retiraron del castillo, despidiéndose de algunos compañeros de armas en el camino.
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El primero en llegar al castillo fue Kirishima, quería confirmar que su amigo ya era el mismo malhumorado y nada locamente feliz enamorado de siempre. Las sirvientas y mayordomos del palacio le habían informado al pelirrojo que el príncipe aún no se había despedido.