Capitulo 3

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Becky

No podía creer las palabras de mi padre me habían caído como balde de agua fría, aquella mujer que estaba frente a mí con mirada fría y repasando mi cuerpo, sin ningún gesto, sería mi esposa, no eso no iba a pasar.

Por educación extendí mi mano para saludarla y la muy animal, paso de largo, dejándome con la mano extendida, ni si quiera tubo el respeto de saludar a mis padres, y entro a mi casa como si fuese la suya, mis padres dijeron a sus padres al comedor está sin decir nada más, se sentó en una de las sillas en mi silla para ser precisa, mis padres no decían nada parecían poco importarles la mala educación de esa mujer, mientras mis padres y los señores Sarocha platicaban y mi padre trataba de meter a esa mal educada a la plática tratando de preguntarle cualquier cosa, está lo ignoro asiendo quien sabe que cosa en su celular, y eso fue lo que más me molesto, yo no iba a permitir tal falta de respeto, asia mis padres y en mi casa.

- he escuchado que los japonés son muy respetuosos asia sus mayores, por lo visto a ti no se te quedó nada de esa cultura ( le dije, puede ver cómo dejaba su celular sobre la mesa y esos ojos venenosos me vieron)

Freen- no soy japonesa, y no veo a quien rendirle respeto

Becky- (está mal educada como que no veía a quien a mí a mis padres a mi casa) tal ves te hicieron falta clases de educación o es que acaso fuiste sacada de las cavernas (toma esa mal educada)

Freen- me prometieron una hermosa y educada mujer como esposa, por lo que veo aquí no está

Becky- ( Vi como la desgracia se paraba al soltar esas palabras su padre tomo su rostro, su madre simplemente suspiro, mis padres quedaron boquiabiertos y esa maldita salió de mi casa, así como llego con muy poca educación de su parte)

Japón

Dos meses antes

Freen

Me encontraba en la sima, era una de las más reconocidas empresarias en Japón, tenia una mujer a mi lado que aunque solo la visitaba en ocasiones ella no me exigía más, mis padres desde pequeña me quisieron mantener lejos, mi abuelo me crio en este país, lo único bueno que había hecho mi padre por mi había sido darme esta empresa aquí en Japón, mientras mi débil hermano, era el que heredaría el resto de las empresas, cuando fuimos niños ambos fuimos inseparables, pero claro su enfermedad y mi madre aquella mujer que no soportaba tener Cerca a una hija intersexual, lo que  hiso que mi abuelo me llevará a Japón, el se asia cargo de esta empresa, pero en cuanto creci mi padre me la dio a mí, él y yo tenemos poca comunicación, y es mejor así, para mí ellos no han Sido mis padres, el único padre que tuve fue mi abuelo, falleció hace algunos años dejándome grandes enseñanzas entre ellas, no confiar en nadie, no dejarme llevar por los sentimientos, este decía que estos solo arruinaban mientras capacidad de pensar y así lo creo yo, mi inútil y débil hermano me escribía cada semana, siempre me contaba su aburrida vida, hablaba de nuestros padres como las personas más amorosas y me pedía perdonarles, pero eso jamás iba a ocurrir, el hablada del lado del niño amaba el que tuvo su amor el que tuvo su atención, no podía a mi simplemente pedirme que olvidará todo.

Un día me llegó un correo de él diciendo que se casaría, lo que faltaba el débil tenía su cuento de hadas había una mujer que se casaría con él, lo extraño fue el leer el motivo de aquella boda, se casaba para unir las empresas, eso era una estúpides, tire el vaso de whisky estrellándolo a la pared, al parecer aparte de débil era un inútil, estaba entregando la empresa Sarocha a una empresa llamada Armstrong, pero que estúpides más grande, como se les ocurría semejante idiotez, según en sus propias palabras, la empresa estaba teniendo problemas y el mejor amigo de mi padre le propuso la maldita idea, conveniente para ese Armstrong, después de aquel correo investigue todo sobre aquella empresa cosa que claramente ni mi hermano ni mi padre habían echo, la empresa Armstrong estaba por debajo de nosotros un 20% , está había tenido hace un mes la caída de la bolsa, se habían respuesto de tal caída, y con que gran idea intentaba apoderarse del mercado conveniente para esa familia una boda en la unión de empresas y de todo lo que le pertenecía a los Sarocha, si mi abuelo viviera el jamás hubiera permitido tal cosa, pero yo la desterrada estaba atada no podía hacer nada más que ver cómo las empresa Sarocha y el legado era entregado así a esa familia.

Un mes después mi padre llamo y me avisó de la muerte de Fernando, un dolor en mi pecho se aprisionó, el muy desgraciado había dejado esta vida infeliz como una estrella fugaz dejando dolor es sus padres, o nuestros padres, el que tenía todo, el heredero Sarocha, se le hiso más fácil morir que afrontar la vida cruel, lo odiaba, lo odiaba por qué alguien como el, con el poder que mis padres le habían entregado, alguien que lo tenía todo, había sido tan débil y había muerto, mi padre prácticamente me ordeno asistir a su funeral, más bien amenazado diciendo que si yo no me presentaba me quitaría la empresa que yo tenía a mi cargo y así fue como aparecí en mi helicóptero, en el último día en el último momento, no quería verlos pero debía hacerlo aquella empresa me había costado a mi, y no la perdería, no esperaba un resentimiento grato y fue así, los murmullos de la gente y la cara de desprecio de mi madre me hacían comprender que ese no era mi lugar, mi padre fue el único que me agradeció, cuando todos se fueron me quedé a solas con el silencio y frío de aquella tumba dónde mi hermano ya yacía enterrado, una lágrima de debilidad salió de mi al recordar nuestras niñez, dejandole aquel juguete que me regaló al partir, unas palabras salieron de mi boca llenas de dolor, lo culpaba a el toda mi vida lo culpe a él y ahora aquien culparía de la amargura y el dolor que me acompañaban, un ruido me saco de mis pensamientos dejándome ver aquella mujer, la cual me vio con ternura y curiosidad, importando me un bledo sus palabras me fui de aquel lugar, escuchándola gritar que era una grosera, lo cual sorprendentemente arranco una sonrisa de mi.

Me hospede en un hotel, mi padre me había dicho que me quería por lo menos en Tailandia unas semanas, así que trabaje desde ahí, hasta aquel día que llegó a mi hotel con aquella maldita propuesta, con aquel negocio, no lo entendía y discutí con el, él decía que una amistad valía más que miles de empresas, pero que estúpides, así que soltó ante mi aquel negocio que me beneficiaria mucho, cásate con ella me lo arrojo , y tendrás el poder de las empresas Sarocha, serás la heredera de todo, y claro al no estar ya su hijo amado ahora era yo la siguiente en la línea, eso o dársela a un primo, y eso no lo iba a permitir, me habia ordenado casarme con aquella mujer Rebecca Armstrong y así yo tendría el poder de todos los vienes Sarocha incluyendo los de los Armstrong, pero ella también tendría el mismo poder, cosa que por su puesto no iba a permitir, si mi hermano había compartido semejante estúpides yo, ahora arreglaría todo, para que las empresas solo se unieran y los vienes después de un divorcio serían de cada familia, la Sarocha quedaría con lo suyo y los Armstrong con su pocas y débiles acciones, no permitirá que estos se enriquecieran a mi costa, así que acepte, protegería y demostraría que aún Sarocha no se le podía ver la cara y esa obvio que aquella familia quería hacerlo, vender a su hija y está prestarse a tal transacción con tal de acceder a nuestra fortuna, pero su sorpresa sería, solo el nombre de la unión de las empresas.

En cuanto acepte, mi padre quedó de darme nuevamente noticias, y que nuevamente me buscaría y así fue, llegó un día antes de aquella cena, dijo que me presentaría a mi futura esposa y que después de eso firmaría los papeles entregando me las empresas, con aquella cláusula, debía casarme con ella  para acceder a todo.

Como si fuéramos una familia feliz llegamos aquella mansión, yo llegue en un auto rentando y ellos en su limosina, aquella mujer que decían que era mi madre no me dirigió la palabra, solo lo asia mi padre me quedé un momento fumando un cigarrillo, en cuanto los ví entrar lo apague y los seguí, entrando atrás de ellos , no puede evitar ver a la mujer aquella, vestía un elegante vestido azul muy pegado a su cuerpo con un escote tentador tanto en pierna como en hombros, cuando aquel hombre me presento diciendo que yo sería su futura esposa, pude ver la cara de asombro, claro que quisiera casarse con alguien como yo pensé, así que pase de largo dejándola ahí con su mano extendida, además no me importaba formar algún lazo con ella, para ella yo sería un negocio y para mí ella sería lo mismo, la gran sorpresa es que su negocio no saldría como ella y su familia planeaba, nos guiaron hasta su comedor y podía aún sentír la mirada furiosa de aquella mujer mimada,  me puse a revisar la bolsa, evitando entrar en cualquier plática con aquellos aprovechados, hasta que aquella mujer, decidió juzgarme, decirme irrespetuosa, ella que se prestaba aún negocio así, ella que prácticamente  se estaba vendiendo, ni ella ni sus padres merecían mis respetos, así que no tolere mas y salí de aquella casa, en cuanto ella fuera mi esposa la aria ver su suerte, yo no era Fernando y a mi no me iba tratar como lo había echo en esa cena, quería mi dinero pues aria lo que quisiera, quería casarse, pues se casaría con todo lo que eso implicaba sería mi esposa mi mujer...

Negocios amor y pasión G!PHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora