Hoy, como de costumbre, todo me recordó a ti. Pero me afectó el doble.
La música, los muros pintados, el múseo y las explicaciones del guía que estaba dando el recorrido.
Demonios, sentía que ese era tu mundo, no el mío.
Pero no estabas ahí para compartirlo conmigo... En ese lugar habían tantas cosas que te encantan, cosas que hubiese querido regalarte.
Estar ahí me hizo sentirme cerca de ti, pero también me hizo darme cuenta de que no soy tu tipo de mujer y nunca podría serlo.
Es como si el Universo hubiese conspirado para gritarme en la cara que era hora de comenzar a olvidarme de ti.
Dios, solo el infierno sabe cuántas veces lo he intentado.
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Los días sin ti
Short StoryEscribirte es tonto y más porque nunca lo vas a leer, pero me ayuda a mantener mi mente en silencio o al menos, intentarlo. Tenía papel, tinta y un corazón roto. Suficiente para decirte lo que nunca vas a saber.
