-Y bien señorita Sanders, que me puede contar sobre su trabajo?- oh dios esos ojos son totalmente irresistibles.
-Señor Luhrman, apenas me he graduado. Pero mis notas pueden demostrar que en verdad añoro esta carrera. Soy totalmente autosuficiente.-
-A mí no me ayuda demasiado su falta de experiencia, pero creo que a mi padre le vendría bien una nueva contadora en su empresa. El que tiene lo llevara a la ruina total- bien tal vez no tendría mi trabajo en Luhrman Publisher pero algo es algo. Aparte de que su padre es el mayor exportador de tecnología en el país.
-En verdad se lo agradecería mucho señor Luhrman-
-Solo dime David, y dime puede esperar una media hora? Mi padre vendrá y quiero que la conozca de inmediato-
-Claro que puedo esperar esta es una oportunidad única-
-Bien- el solo asintió a mi efusividad con una mueca extraña, la cual significaba que trataba de no reír. Bien Kenya vas bien, dijo mi conciencia con un toque de ironía.
Salí de aquella oficina y tome asiento justo enfrente de aquella morena. Ella me miraba de pies a cabeza y de cabeza a pies. Yo solo la observaba no me dejaba intimidar ante aquella mirada, y mucho menos ahora que podría tener un gran trabajo. Y así pase una media hora de mi vida, jugando a mi casa es más grande con aquella tetas falsas. En cuanto llego el señor Michael Luhrman padre de David me hicieron pasar de inmediato de nuevo a la oficina.
-Y bien hijo, a que se debe tu apuración a que llegara un poco antes de lo acordado?- corto aquel silencio tormentoso el señor Michael. -No me digas que terminaste con aquella rubiecita, y ahora me presentaras a esta linda jovencita- término de decir mientras me miraba y sonreía pícaramente. Yo solo pude sonrojarme, aquel hombre era todo un amor.
-No padre no es así- contesto Luhrman hijo mientras tocaba con la punta de los dedos sus sienes, una manera de demostrar su frustración.
-Oh que pena, aún no dejas a la rubia. Tranquila querida hare que lo haga lo más pronto posible, no te tendrá escondida toda la vida-
-Qué?!?, No!. Padre ella es Kenya Sanders...-
-Lindo nombre para un chica linda- me ruborice completamente al escuchar eso.
-Como sea- continúo David -Quiero que la tomes en cuenta como una posible nueva contadora para tu empresa-.
-Tienes razón necesito uno nuevo, dime querida qué opinas te agrada la idea?-
-Pero claro que me agrada señor Luhrman es una gran oportunidad, y donde sea mientras desenvuelva mi papel de contadora yo soy feliz-
-Hecho, comienzas el lunes linda- dijo mientras se levantaba de su asiento y comenzaba a caminar hacia la salida. -Hijo dile todos los datos que necesita y a las ocho en punto te quiero allí querida- antes de que alguno de los dos pudiéramos decir algo, salió de allí.
En cuanto salió, yo le dirigí una mirada a David. Que había pasado?, ya sea porque su contador lo llevaba hacia la banca rota si así contrataba siempre.
-A mí no me mire, mi padre es así. Si la quiere en su empresa así será- me dijo mientras escribía algo en un pequeño papel.
-Pero entiende que esto es algo no ético? Como es posible que lo deje que me contrate así? Si soy una maniaca que roba todo su dinero? Si solo quiero estafarlos?- el levanto la vista y me miro demasiado serio para mi gusto.
-Lo es?-
-No...- dije algo durativa su mirada daba gran terror. El solo sonrió, el muy idiota solo sonrió. Yo muriendo de miedo y el bipolar ahora sonríe.
-Entonces no creo toparnos con ningún problema, además es la empresa de mi padre no me gusta meterme con su forma de contratar. Aparte él nunca se equivoca, conoce a la gente con solo una mirada-
-Y qué hay de su contador de ahora?-
-James es buena persona y es lo que mi padre vio en él, que sea malo en su carrera es otra cosa- al final de decirlo hizo una mueca un poco rara. -Bien, aquí está la dirección de la empresa, te presentas a la hora que dijo mi padre y ya está. Felicidades y suerte en tu nuevo trabajo- dijo mientras estiraba la mano para darle un ligero apretón a la mía, y al tiempo darme el pequeño papelito en el cual escribía antes.
Al estrechar manos, ambos nos miramos directamente a los ojos... esos ojos llenos de promesas. Sabía que este era mi nuevo comienzo, y ahora sé que lo quiero a él en mi nuevo comienzo.
B
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Please don't hurt me
RomanceElla… una recién graduada en contabilidad, llena de sueños y aspiraciones a sus 24 años. Llevando una vida normal muy a su modo, como ella diría. En busca de un nuevo trabajo. Carismática, noble y sencilla, a pesar de aquella belleza promedio que ti...