Ángel de Dios

4 0 0
                                        

El sentimiento de vacío inunda mi ser. No puedo cantar, por que la voz se ha ahogado con el humo de la muerte viciada.
Miro con dolor al cielo y suplico por un rayo de esperanza. Por un salvavidas para el océano de la mente

.
.
.

- ¿Quieres compañía?

- No, gracias.

.
.
.

Sí existes, dios, ayúdame. No me permitas caer otra vez. Dame una señal. Mándame un ángel...

Mierda.

Lo acabo de rechazar.

¿No quería ayuda?

¿De quién quiero la ayuda?

De quien sea

¿Y por que me encerré en este caparazón?

Soy una imbécil.

Me lo busqué. Todo me lo busqué...

El depresorioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora