A veces las dudas se contraponen si la realidad y la vida no hace más que llevarte por callejones desconocidos. Por eso nos gusta más el pasado, por que ya lo conocemos, y nos aterra el futuro, pues nadie sabe lo que aguarda. Este miedo tan arraigado en mi pecho me hacen querer correr en reversa, aunque solo consigo que las cadenas del mañana halen en dirección opuesta. Y la verdad se revela ante una eternidad que no te espera, ni a ti, ni a nadie, y pronto 22 años serán 30, 30 serán 50, 50 80, y luego, en menos de un siglo, nadie te recordará.
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El depresorio
Non-FictionPensamientos fugaces, pensamientos tortuosos, pensamientos que no me dejan vivir. Alch... Mejor ni lo leas, si lo haces supondré que es por el puro morbo.
