La ausencia era muy notoria. No podía fingir que no lo notaba cuando mi cabellera larga estaba enredada, Gabriel era quien me peinaba desde hace... siempre.
ㅡ ¿He sido una mala madre? ㅡ mamá pregunta sin saber como peinar mi cabello largo. ㅡ ... Extraño a Gabriel.
Dice mirando a mi padre que no sabía como preparar su café.
El rostro oscuro de mi padre se encontró con mi madre que decía lo mismo sin emitir una sola palabra, sí; admitimos en silencio nuestra gran dependencia de Gabriel.
ㅡ ¿Desde cuando el niño preparaba mi café? ㅡ abre los ojos por su propia pregunta, luego me mira incrédulo. ㅡ oh. Querida... somos tan malos adultos.
Tenían sus propias revelaciones.
No eran malos padres eran muy buenos.
Aunque de dudosa capacidad, Gabriel era quien lo hacia todo. Casi todo.
ㅡ Espero recibir una carta suya. ㅡ dije con algunas lágrimas acumuladas en mis ojos. Me levanté del asiento. ㅡ ¡correo!¡CORREO!
Salí de la casa para sacar todas las cartas del buzón y volver a entrar muy emocionado.
Enseguida separe la correspondencia por orden de prioridades que solo me llevo a tirar todas las cartas a la mesa, tenía un nudo enorme en la garganta.
No había una carta de Gabriel.
Eso me llevo a sufrir todo el día con pocos ánimos para lidiar con toda la escuela, deberes y demás que no entraban en mi...
ㅡ Ya te olvido. ㅡ
Esa molesta voz.
Abrí mis ojos y apreté los puños.
Mire alrededor donde niños de diferentes grados nos rodeaban para mirar el espectáculo armado por esas duras palabras.
¿Quién no sabe de mi amistad con Gabriel?
Luego quise llorar. Gabriel era quien me cuidaba.
El recordarlo... parece que pasaron años desde la última vez que lo vi aunque mi mente solo cuente que ha pasado día y medio, para mi es mucho tiempo.
ㅡ ¡Cállate! ㅡ grité con rabia.
Mi dolor era demasiado para poner más pensamientos negativos, llorar se estaba volviendo tan natural para mi.
El repentino silencio me hizo querer tragar mi propia lengua por mi arrebato.
No solía gritar. .
ㅡ Esto... yo ... ㅡ no sabía que decir, nunca había gritado.
Nunca había pedido disculpas. No lo había hecho porque no había de que disculparme. Como hasta ahora.
¿He sido tan mala persona?
ㅡ Que sucia boca tienes, Mi. ㅡ
No.
No he sido mala persona.
Yo...
Quien me llama Mi, quien lo hace y fue el único en hacerlo era Gabriel.
Éste niño molesto, no tenía ningún derecho a llamarme tan cariñosamente con un mote que Gabriel lo eligió tan cuidadosamente para mi.
No tenía ese derecho.
Mi.
ㅡ¿Qué, volverás a llorar de nuevo Mi? ㅡ insiste.
El abucheo de los otros niños se vuelve en una cacofónica alambre puntiagudo que se inserta en mi oído, ser llamado y burlado por un mote en bocas sin... aprecio.
¿Por qué le estaban quitando el privilegio de Gabriel de llamarme Mi?
Gabriel era el único aparte de mamá y papá.
No tenía que haber otros niños.
ㅡ Cállate ㅡ susurre sintiendo como la rabia aumenta. No lo permitiría. ㅡ no puedes llamarme así ¡no!...
Mi respiración irregular se convertía en algo más que simple rabia.
Nadie aquí sabe cuanto sufro.
ㅡ ¿Por qué? Gabriel ya no esta y tu niño bonito debes saber que sucede. Vamos Mi... eligeme comoㅡ
Lo golpee tan fuerte como pude hacerlo.
Era más grande que yo pero no fue un impedimento para morder, arañar y atacar como una fiera pequeña.
▪¤▪
Fue un martirio sin placer, Mi. Pude huir y estar contigo pero los peligros nuevos tenían que ser estudiados para hacerme cuidar mejor de ti.
Con cariño, Gabriel.
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PARA MI QUERIDO AMIGO.
FanfictionUna carta vieja, amarillento y con un olor agradable llegó al buzón un día sábado por la mañana. Fue una de las cartas mas de antaño que habia leído, mm bonitas letras y buena rima. Una carta bien hecha para hacerme suspirar y pensar en escribir po...