Encuentros

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Los llamados "Viernes de historias" se volvieron el día más importante para el trabajo. Según Tzuyu nunca habían recibido una llamada de reservación en el tiempo que llevaba trabajando en Memory Lane.

"Al parecer la gente disfruta de escucharte contar historias" comentó Tzuyu sonriendo.

Semana con semana buscaba entre los libros de la tienda cuál sería el elegido para leer en voz alta. Procuraba ser lo más diverso posible con las lecturas para no aburrir siempre con lo mismo, por lo que podía pasar de Oscar Wilde a Ryunosuke Akutagawa, de cuentos a poemas y de libros clásicos a algunos más modernos.

"Lo disfrutas mucho por lo que veo" dijo Nayeon cuando le conté las novedades sobre el trabajo.

"Es divertido" respondí. "Hay reacciones de todo tipo a las lecturas."

En ese momento se me ocurrió algo.

"Deberías de venir a escucharme en algún momento" propuse a mi mejor amiga.

"¿Vas a hacer una lectura especial para mí?"

"Podría intentarlo, pero depende de lo que quiera el público" expliqué.

"Sería lindo escucharte leer" dijo Nayeon. "Así como es lindo besarte."

"Pues hazlo."

El siguiente viernes a eso de las 5:45 la cafetería estaba a reventar, todas las mesas estaban ocupadas y los que no habían alcanzado un lugar formaban una media luna detras de estas. Nayeon estaba sentada en una de las dos mesas de la primera fila; la otra estaba ocupada evidentemente por los señores Quevedo y Góngora.

"Creo que tendré que contratar a un par de personas más tanto en la barra como en las mesas" comentó Tzuyu al ver la cantidad de órdenes que recibían.

"Te ayudo" dije pasándome al otro lado de la barra.

"Pero la lectura..."

"Faltan quince minutos para el inicio" comenté. "Déjame ayudarte con un par de órdenes."

Tzuyu no respondió, sin embargo noté que se había sonrojado en cuanto escuchó mis palabras.

Entre los dos comenzamos a sacar orden tras orden lo mejor posible. En el poco tiempo que llevaba trabajando había adquirido una experiencia considerable para desenvolverme en la barra sin tantos tropiezos. Tzuyu despachaba las bebidas frías y yo le ayudaba con las bebidas frías y los postres. Los cocineros encargados de la comida también trabajaban con rapidez, procurando seguir nuestro ritmo.

Habíamos acortado la fila lo suficiente para que el ritmo de trabajo también disminuyera justo a tiempo para el inicio de la lectura.

"Suerte" me dijo Tzuyu sonriendo. "Y gracias."

Le devolví la sonrisa junto con un guiño y me dirigí a la estantería mientras pensaba en la lectura que haría.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por una chica que se había detenido frente a mí.

"Hola Chaeyoung" dije intentando mantener la calma.

"Hola ____" dijo ella con seriedad.

Ambos nos quedamos en silencio, mi corazón latía con fuerza y me costaba trabajo respirar. ¿Había venido a escuchar la lectura en voz alta o solo era coincidencia que estuviera en la cafetería en ese momento?

"____" dijo Tzuyu desde el mostrador.

"Cierto" dije y volteé a ver a Chaeyoung. "Tengo cosas que hacer."

Ella solo asintió levemente y se hizo a un lado para dejarme pasar.

Me sentía flotante, como si solo me desplazara por la librería sin tocar el piso; la cabeza me daba vueltas y mi corazón no dejaba de latir con rapidez. Intenté relajarme lo más rápido posible en lo que encontraba un libro para leer. Me desplacé de un lado para otro sin saber exactamente cuál sería la temática del día hasta que caí en un pequeño libro empastado en negro sin ninguna inscripción en la portada.

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⏰ Última actualización: May 15, 2025 ⏰

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