-Infancia

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El hogar tan amplio en espacio y tan pulcro lograba ocultar que entre sus paredes se escondía un pequeño niño, por lo general era callado como de si un muerto se tratase, sus progenitores le enseñaron eso

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El hogar tan amplio en espacio y tan pulcro lograba ocultar que entre sus paredes se escondía un pequeño niño, por lo general era callado como de si un muerto se tratase, sus progenitores le enseñaron eso. Ese día estaba particularmente creativo y veía aquellas paredes blancas muy monótonas, toda la casa lo era, muebles con un costo con varias cifras, de colores que contrastan entre sí y que era evidente que pertenencia a una familia adinerada que no tenía modestia de gastar cientos de dólares en algo tan simple como la decoración. El primogénito de la casa se encontraba tomando sus crayones de colores que una de las amas de llaves le había comprado en lugar de sus padres, su mano se desplazaba realizan garabatos que en su cabeza tenían sentido, su intención era recrear a Caperucita Roja, uno de los personajes literarios infantiles que una vez le leyeron y amo, esa pared era ideal para aquel dibujo del lobo feroz marcado con rojo como señal pues daba directo a la oficina de su padre.

Una de las sirvientas lo encontró y rápidamente fue con él para intentar limpiar su desastre, pero ya era tarde, la matriarca de la familia lo vio primero y sus ojos vacíos se tornaron agresivos como si fuera fuego. El agarre de aquella mano que parecían garras clavándose en la piel agarró la muñeca del niño con violencia.

-¿¡Qué crees que haces, pequeño bastardo?!- Su voz sonaba gélida y áspera.

Él no hablaba, tenía la cabeza gacha ocultando sus ojos vidriosos y sus labios temblantes como signo que estaba apunto de llorar. Al no responder, la mujer con poca paciencia se enfureció aún más.

-Te estoy hablando Finnick, ¿o acaso eres parte de los leprosos de las calles que ni saben hablar?- Un tono de desprecio y asco sonó cuando hablo sobre esa clase baja.

-Señora Grayson, yo le puedo explicar...- Intentó intervenir la sirvienta.

-No te osés a interrumpirme, Margareth. ¿Quién te crees para hacer eso? Además tú tenías la obligación de vigilar a Matthew y has fallado con la tarea, ¡Mira lo que ha hecho bajo tu cargo! Qué vergüenza de empleada, estás despedida. Dile a Catherine que venga a limpiar esto y vete.

-Porfavor, mi señora. No me haga esto, necesito este empleo para mantener a mi familia - rogó con necesidad.

-Vete de aquí a menos que quieras que le diga a toda la ciudad que eres una ladrona para que nunca en tu vida te vuelvan a contratar - ante la amenaza la mujer se incorporó y huyó - Y tu pequeño insolente vas a ver cuando llegue tu padre, te va a dar el castigo propio que mereces por ser tan inconsciente- volvió a dirigirse al niño que seguía allí parado con miedo.

-Vete de aquí a menos que quieras que le diga a toda la ciudad que eres una ladrona para que nunca en tu vida te vuelvan a contratar - ante la amenaza la mujer se incorporó y huyó - Y tu pequeño insolente vas a ver cuando llegue tu padre, te va a ...

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NIGHTMARE- MarvelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora