1991

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(Hay Chisme abajo de todo)

La habitación era oscura qué ni el brillo de la luna se reflejaba por el traga luz del laboratorio. Su piel estaba fría pero sin llegar a tenerla como gallina gracias a la modificación que mejoro su capacidad de regular la temperatura corporal.
Ella llegó luciendo impecable como siempre, tal y como si fuera una doctora normal solo que traía un carrito con herramientas desconocidas para él. La dosis diaria debía ser aplicada al tener una misión en poco tiempo, su mirada a la mujer era de repulsión qué ocultaba su amor mientras ella se acercaba con aquella inyección.

—  Ist das notwendig? — pregunto

— Claro que lo es cariño

— Pero en ese estado no puedo recordarte, no podré amarte como ahora te amo. Los efectos tardarán en irse y no podré estar contigo al menos sin disfrutarlo

— No puedo hacer nada Nightmare... — ella lo miró apenada

— No quiero pasar días sin ti... sin tu cuerpo pegado al mio — cada palabra salia natural como un producto artificial.

La mujer se acercó a él se apoyó sobre su cuerpo a la vez que posaba sus labios rojos en los suyos. Sintió una arcada por saber quien lo besaba pero no la alejó... no era lo ideal

— Tampoco creo estar tanto tiempo sin ti... pero no se, ellos me alejarían de ti si hago algo que... — fue interrumpida

— Podría amarte por años, eres mi estrella favorita entre todas las demás. Eres el brillo que me llega todos los días

Embobada, la mujer sonrió al escuchar tal frase del hombre que secretamente amaba. Por eso en la hora de la transfusión, al estar distraída besuqueando al otro, no se dio cuenta como este consiguió pinchar la bolsa para que no todo el líquido entrará en su sistema.
Ese pequeño descuido de ella obtendría una gran consecuencia a futuro.

En cierto punto la escena llegó hasta que la mujer no tenía bragas puestas mientras que el otro apenas le dejaban estar con ropa. Por suerte de él, no había tiempo así que no paso más allá de besos y manoseadas, lo ataron fuertemente en la camilla de acero mientros sentía un dolor por todo el cuerpo, sus venas resaltaban de un color rojo carmín mientras gritaba. Así lo encerraron en una cápsula para prevenir que se escape en caso de que este usará su fuerza sobre humana, era como una cámara de calor que lo hacía sudar cual puerco en matadero, definitivamente lo odiaba. Era como un sauna en el cual no veía nada por el vapor pero sentía cada poro de su cuerpo y cada gota de sudor que bajaba por su cuerpo. Despues de horas el cristal se desempaño y su mente abandono su cuerpo, solo estaba parado mientras hacían un chequeo.

— ¿El sujeto está estable?

— Signos vitales normales, su homeotasis desarrollado por el suero lo protegió de la inconsciencia, es comprobado que es apto para diferentes ambientes, el sujeto se muestra dócil

— Perfecto, ya pueden sacarlo de allí y llévenlo a la ducha

La ducha prácticamente era que lo bañaban con una manguera con alta presión que marcaba su cuerpo. Lo estaban preparando para una misión próxima en al cual participaría con el arma de la competencia, allí de paso verían en que podían mejorar a su sujeto para que sea el mejor supersoldado en la Tierra.
El traje incómodo de varias capas volvió a su piel, los colores rojos resaltaban de su cuerpo cuando se veía en un reflejo. Diferentes tipos de armas fueron depositadas en sus manos para que eligiera y tomo la mayoría de larga distancia. Su objetivo se encontraba en Long Island, Nueva York.
Al llegar a la localidad se topo con su compañero de misión, el Soldado del Invierno. El arma de la otra parte se HYDRA, los necesitaban a ambos ya que era una misión de rango A.

NIGHTMARE- MarvelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora