Agosto 2023.
Susie.
Agosto llegó y yo no le había dicho nada a Michael sobre mi embarazo. No sabía ni como ni cuando decirle. Al menos aún, no se me notaba.
Los días pasaban, y Michael seguía en España con sus hijos. Cosa que me alegraba, así lo tenía cerca. Me contó todo lo que había sucedido en su vida estos años y yo me alegraba mucho de que todo fuera mejor. No podía evitar emocionarme al ver que él seguía vivo y que lo tenía a mi lado.
Lo único "malo" es que siempre estábamos rodeados de sus hijos o de Diana. No habíamos encontrado un momento para nosotros solos y añoraba eso. No me molestaba andar con ellos cerca, pero necesitaba un poco de tiempo con él.
Un viernes por la noche, estaba preparando la cena en casa y Paris y Diana me ayudaban.
- ¿Cuando le vas a decir a Michael que estás embarazada? ¿Vas a esperar que el bebé nazca para decirle?- preguntó Diana.
- No, claro que no. Pero es que no encuentro el momento, bueno más bien, no sé cómo decirle.- suspiré.
- ¿Y por qué no lo haces el día de su cumpleaños? Sería un buen momento para decirle a papá que volverá a tener un bebé - sugirió Paris.
- Me parece una idea fantástica, Susie- añadió Diana dando palmadas.
- ¡Si! Puedes escribirle una carta como si la hubiera escrito el bebé o algo así... O ponerle unos patucos y que él solo se entere. - rió Paris.- No, hablando en serio, Susie. Sería buena idea escribirle una carta y que se lo digas así, el día de su cumpleaños. Sería un bonito regalo.
- La verdad es que me gusta la idea de decirle ese día. Así es más especial.
Diana iba a decir algo, pero en ese momento llegó Michael. Al menos, se quedó callada esta vez.
- ¿Cómo están mis chicas favoritas?- preguntó apoyándose en el umbral de la puerta.
Giré para mirarlo y me sentí arder por dentro. ¿Como se podía estar tan sexy con su edad?.
Ya me había contado que la bruja le había "regalado" el quedarse con la apariencia de 50 años, pero es que seguía irresistible.
" Las hormonas, Susana, las hormonas", oí decir dentro de mi cabeza.
- Bueno, me voy, que sobro...- empezó a decir Diana.
- No, tú estás dentro de mis chicas favoritas, Diana- dijo Michael pasando su brazo por encima de los hombros de mi amiga.
- ¡Oh, qué honor! Michael Jackson me ha dicho que soy una de sus chicas favoritas. Por favor, cásate conmigo- soltó Diana llevandose las manos al pecho, lo que provocó las risas de todos.
Paris se fue hacia ella y tirando de su brazo, se la llevó diciendo:
- Si no quieres que Susie te mate, vámonos. No quiero tampoco quedarme sin mi tía Diana.
- Al menos, alguien me adora en esta casa- la oímos decir antes de que Michael cerrara la puerta de la cocina.
Se acercó a mí y colocando las manos en mis caderas, me acercó a él para besarme. Beso que recibí de buenas ganas.
Y si no fuera porque Prince abrió la puerta para preguntar si la cena estaba lista, no sé lo que hubiera sucedido.
Michael se apartó rápidamente de mí, sin darse la vuelta, lo que me hizo entender rápidamente que aún "funcionaba".
- Si, Prince, ahora tu padre y yo llevamos la cena, no te preocupes.- respondí aguantandome la risa.
- Vale, gracias, Susie.- dijo y se fue.
Me acerqué a Michael y le pregunté:
- ¿Estas bien, cariño?
- No aguanto más, necesito estar a solas contigo, Susie, aunque sea unas horas. Siempre estamos con mis hijos o Diana. Y aunque me encanta, necesito volver a tenerte entre mis brazos una vez más.- me miró con cara de súplica.
Se me derritió el corazón al verlo así.
- Yo necesito lo mismo. Puedo hablar con Diana, que salga con ellos está noche. Así tenemos la casa para los dos.
En ese momento, me sentí como una adolescente de quince años queriendo estar con su novio sin que sus padres lo supieran.
Le di un beso en la mejilla y salió de la cocina para avisar a Diana que yo necesitaba hablar con ella en privado, quién entró al momento. Le comenté lo que sucedía y, aparte de reírse por lo que nos había pasado a Michael y a mí en la cocina, aceptó sin problema, el salir con los hijos de él un rato.
- Pero, ¿Aún va?- me preguntó en un susurro.
-¡Diana! ¿Qué clase de pregunta es esa?- pregunté a mi vez de igual manera.
Diana levantó una ceja, y se cruzó de brazos.
- Jamás te he preguntado nada, Susie. Pero siempre he sentido curiosidad, ¿de verdad es tan grande como se dice?, ¿cómo lo hace?, ¿cómo es el gran Michael Jackson en la cama? Joder, Susie, cuéntame algo, por favor- preguntó.
Sentí como me subían los colores a la cara y me ponía roja como un tomate, tapándome la cara con un paño de la cocina. ¿Cómo le iba a contar eso a Diana por mucho que fuera mi mejor amiga?
Iba a responderle algo, cuando la puerta de la cocina se volvió a abrir, apareciendo Michael por ella.
- ¿Venís a cenar?- preguntó.
Al verme con la cara tapada, volvió a preguntar, oyendo como se acercaba a mí:
- ¿Qué te sucede, Susie?
- Diana, que es muy inoportuna preguntando por nuestra intimidad - dije destapandome la cara.
Michael pasó su vista de Diana a mí y viceversa varias veces.
- ¿En serio, Diana?- preguntó y noté como su cara adquiría un color rojo como la mía hacia unos minutos.
- Así es, cuñado. Ella es mi hermana, que menos contarme eso.- dijo ella.
-¡Diana!- exclamé.
Michael la miró, se tapó la cara con una mano y dijo:
- Desde luego, no tienes remedio.
Ella sonrió y se encogió de hombros. Michael salió de la cocina de nuevo, dejándonos solas.
- Anda, vamos a cenar o se nos echan encima esas guapuras de personas que tenemos en el salón. Y si, me llevo a los chicos de fiesta por ahí para que Michael y tú tengáis una noche de sexo salvaje - dijo Diana con una sonrisa de medio lado.
Temía cuándo hacia eso.
Salimos de la cocina y nos dirigimos al salón. Me senté entre Michael y Prince, mientras que Diana se sentaba entre Blanket y Paris.
- Paris, Prince, Blanket, ¿qué os parece si esta noche salimos un poco y os enseño cómo nos montamos las fiestas los españoles?- preguntó Diana mientras cenábamos.
- No me parece mala idea- respondió Paris. - Me gustaría ver algo más de la ciudad.
Vi como sus hermanos asentían. Diana me miró con una mirada picara. Mañana tendría que aguantar sus bromitas sobre esta noche, junto a sus aventuras con los hijos de Michael.
- Papá, ¿hay algún problema si salimos con Diana?- preguntó Blanket.
Me sorprendió que él quisiera salir con lo reservado que era.
- Ninguno, hijos míos. Yo me quedo aquí con Susie viendo una película.
Noté sobre mí, las miradas de Paris y Diana. A estas dos no se les escapaba nada.
Terminamos de cenar, y Diana, después de arreglarse junto a Paris, para salir, se fue con los hijos de Michael, prometiendo que se lo iban a pasar como nunca. Cosa que no dudaba.
Cuando nos quedamos solos, Michael se sentó en el sofá:
- ¡Al fin solos!- exclamó.
Me acerqué a él y sentándome a horcajadas sobre sus piernas, le respondí:
- Ahora tendremos un rato para nosotros.
Noté sus manos sobre mis caderas, intentando colarse bajo mi jersey. Al sentir su piel con la mía, me estremecí.
- Como hace años...
- Como hace años- sonreí.
Sus labios se posaron sobre los míos, beso que acepté con ganas. Se separó un segundo, solo para decirme:
- Creo que teníamos pendiente una cosita, ¿no?
- Eso parece...
Y volvió a besarme, poniéndose de pie conmigo. No quería lastimarlo, así que me bajé de él y agarrando su mano, lo conduje hasta mi habitación.
Cerré la puerta con la pierna y me giré para volver a besarlo. Nuestras ropas fueron cayendo al suelo, como tantas veces había pasado.
Nuestros cuerpos se volvieron a fundir en uno, pasando así una noche como tantas en el pasado.
Yo no sé vosotras, pero a mí estos dos me encantan jaja
Sólo deciros q es la primera parte de dos capítulos, así no se os hace tan largos.
Besitos 💋
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Remember the time (Completa)
Fanfic¿Qué pasaría si, un día, despiertas en el pasado después de leer un hechizo que creaste cuando apenas tenías ocho años? ¿Y si en ese viaje al pasado conoces a tu cantante favorito y os enamorais? ¿Podrías saber que has sido enviada al pasado para a...
