Apenas llegaron al centro de investigación Jennie le pidió de favor a sus amigos que por favor cuidaran a su hija que ahora mismo ya estaba dormida sobre los brazos de Taehyung.
Por como prácticamente Lisa se llevó a Jennie cargando impaciente, ya todos suponían que iba a pasar. Seguramente Jennie no se levantaría hasta en la tarde de lo agotada que quedaría.
—Propongo dormir en el nivel cero —dijo Taehyung—. Al menos ahí no escucharemos los gemidos de Jennie.
Todos asintieron de acuerdo con él.
—Finalmente solas Kim Jennie —ronroneó Lisa empujándola sobre la cama de esa pequeña habitación.
—Creí que estarías agotada después de pelear contra el meg —rió nerviosa.
—Descansé en el camino, además tenerte es algo que no he podido sacar de mi mente. Necesito hacerte mía, pero ya.
Jennie sintió la mirada de la rubia oscurecer y eso la excitó aún más. ¿Cómo hacia Lisa para verse tan atractiva y sexy?
—Entonces hazme tuya, porque yo tampoco aguanto más.
La rubia sonrió caminando hacia ella, se sacó su playera y Jennie sintió que estaba viendo una película donde el actor de sacaba de forma lenta y sensual su ropa por como Lisa lo estaba haciendo.
—Santo cielo, me da algo —suspiró ella también sacando su ropa.
Lisa también se sintió cautivada por lo perfecta que era Jennie.
Su cuerpo era toda una obra de arte, pechos redondonditos y altos cubiertos por ese sostén negro con encaje, cintura delgada, abdomen plano y trasero voluminoso.
Prácticamente estaba babeando y devorándola simplemente con la mirada.
Vio que Jennie iba a sacarse el sostén, pero la detuvo mientras se acostaba encima suyo y entrelazaban sus manos, después solo la besó antes de juntar sus frentes y mirarla intensamente.
—Me gustas demasiado Jennie —acarició su mejilla y luego volvió a besarla mientras sus hábiles manos se deshacían por cuenta propia del sostén tan provocativo que usaba la azabache—. Eres tan hermosa... ¿Cómo lo haces?
Jennie jadeó, y solo bastó con que la rubia la volviera a besar con profundidad que la dejara hacer lo que quisiera con ella.
Las fuertes manos de la rubia atraparon los pechos de Jennie amasándolos con mucha exquisitez, tanto para la azabache, como para Lisa que se sentía atrapada por esos dulces gemidos y suspiros que le sacaba.
Después llevó su boca a uno de sus pezones endurecidos por la excitación, luego los chupó como un bebé hambriento y ansioso.
La azabache se arqueó de espalda ante las sensaciones tan placenteras que le estaba transmitiendo con su simple lengua.
—¿Te gusta? —ronroneó separándose un poco para poder observar su rostro, el cual por cierto cabe decir que también era una obra de arte.
Su respiración agitada el cabello un poco desordenado y sus mejillas rojizas. Sin duda una imagen que le encantaría ver en cada oportunidad que tuviera.
—Entonces espera porque mi boca no solo es increíble.
—Ay Dios mío —gimió sintiendo a la mano de Lisa arrancar sus bragas.
—Lo siento, siempre quise hacer eso —rió con su mirada más oscurecida—. Y me encantó hacértelo, así que te compraré un paquete completo porque voy hacerlo de ahora en adelante solo contigo.
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En lo profundo (Jenlisa)
RomanceLalisa Manoban es enviada a una misión de rescate para salvar a su ex-esposa y a su equipo sobre las profundidades del océano, dónde una bestia prehistórica sube a la superficie. Primero es detestada por algunos compañeros tras las constantes crític...
