Había una vez un lindo corazón que vivía encantado de lo que era vivir, amaba las cosas mínimas y detalladas, el lindo Corazón tenía un mejor amigo, su mano derecha Mente, la Mente era un poco más fría y pensante, sabia que la vida no era tan hermosa como lo planteaba el Corazón.
Un día Corazón conoció a otro corazón, quien pensaba que lo amaba de la misma manera, pero realmente era todo lo contrario, Mente le había dicho a Corazón que no era bueno confiar en alguien tan rápido, Corazón nunca le creyó y jamás lo escucho.
Pasaron los meses, Corazón se veía feliz junto al otro corazón, pero de repente aquel otro empezó a cambiar, dejaba a Corazón preocupado pensando como estaba, muchas veces Corazón llego a su límite, llegando a estar decepcionada y triste, jamás pensó que el otro Corazón su "corazoncito" lo traicionara cambiándolo por otro corazón, dejándolo ilusionado.
Mente odiaba ver a su amigo de esa manera, verlo sufrir con tantas heridas, ver como el otro corazón venía a él solo para ilusionarlo y ver como su amigo le seguía creyendo a pesar de lo herido que estaba.
Y así paso bastante tiempo, hasta que un día Corazón ya no pudo más, estaba con millones de vendas y bastante lastimado, por fin Corazón había reaccionado un poco, dejar a aquel otro corazón, quien solo lo ilusionaba y buscaba cuando quería, Corazón había reaccionado. Cuando Corazón le dijo su decisión a Mente, él le agradeció porque al fin su amigo se estaba dando de cuenta que ese otro corazón solo le hacía daño.
Corazón dejó al otro corazón en paz y empezó a sanar, había veces que los recuerdos lo mataban y lloraba por aquel futuro que nunca existió, pero un día llego una fecha importante para Corazón y Mente, ¡era navidad!, una hermosa época, la madre de Corazón, le dijo a su hijo que si quería invitar al otro corazón a la cena, pues ella pensaba que todo iba bien.
Corazón, cuando escucho eso, sobre pensó bastante, preguntándose a sí mismo si era buena idea invitarlo a pasar esa época tan hermosa juntos, Corazón se había decidido a comentarle a Mente:
- ¿Tú que crees que debería hacer? - comento Corazón y Mente le respondió:
- ¿hacer con qué?- respondió Mente, Corazón estaba dudando si decirle a mente que si podía por lo menos llamarlo y decirle, que quería darle la última oportunidad al otro Corazón, después de un tiempo en silencio Corazón le dijo:
- ¿tú crees que lo debería esperar o dejarlo ir?- pregunto Corazón, tratando de llegar al punto y mente, le respondió con sinceridad:
- A veces es mejor dejar ir a lo que amas, para sanar, el mayor acto de amor que puedes hacer es dejarlo ir y sanar, empezar contigo mismo y tener nuevas experiencias, es hora que te dejes de buscar en donde ya no estas, porque muy bien sabes que si en verdad te hubiera valorado, te hubiera buscado, sabe donde encontrarte, sabe como llamarte y sabe como remendar las cosas, pero por algo no lo ha hecho, Corazón es hora de dejar ir, ya paso su tiempo y está bien que lo recuerdes, pero es necesario que lo dejes.- respondió Mente tranquila y con serenidad, pues sabia que Corazón había entendido sus palabras.
Corazón al escuchar aquellas palabras pudo entender un poco, que es mejor dejar ir y empezar a sanar, ya era hora que tenía que ser feliz, Corazón y Mente se dieron abrazo, sabiendo que era hora de empezar desde cero consigo mismos. Y así fue como un lindo y dulce Corazón reconoció que el mundo no es color de rosa, pero que puede admirar aquellas cosas que son pequeñas, pero reales, y Mente se dio la oportunidad de conocer un poco más y de dejar de ser tan frío, así fue como estos dos amigos pudieron seguir con una linda vida, con la esperanza de ser más felices que ayer pero menos que mañana.
FIN
-Mente y Corazón
ESTÁS LEYENDO
Nuestro Indeleble Amor
De TodoEste libro se trata de cómo he vivido mi vida amorosa, con la poca edad que tengo, seguramente pensaras, que hace una persona de tan mínima edad hablando sobre su experiencia. pues apesar de todo he podido gozar una pequeño bocado de lo dulce o amar...
