Capitulo 6: El juego de las máscaras

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La culpa es un sentimiento pesado, y yo la sentí durante todo el camino a la cafetería. Las palabras de Jimin sobre la falta de apoyo económicola me habían calado. Quizá lo había juzgado mal; quizá no todos tenían la red de seguridad que mis padres me brindaban. Con ese remordimiento en el pecho, decidí que llamaría a mis padres al día siguiente para pedirles, una vez más, que buscaran un departamento. Quería ser justo. Quería ayudar.

​Pero el destino se encarga de recordarme que la amabilidad suele ser un error cuando tratas con serpientes.

​Al día siguiente, tras unas clases excelentes y un almuerzo tranquilo con Taehyun, regresé a la residencia. Tenía que recoger un equipaje extra que mi madre me había enviado con más ropa. Cuando bajé a la recepción, escuché unas risas familiares que venían del pasillo hacia el estacionamiento. Me detuve en seco al reconocer la tercera voz. Era Jimin.

​— ¿En serio hiciste eso? No puedo creer que llegaras tan lejos — decía uno de sus amigos entre carcajadas.

​— Ese niño es un idiota — respondió Jimin con un tono cargado de soberbia —. Seguro sus "papis" ya le están buscando un palacio. Es un mimado hijo de mami y papi, no tardará en largarse.

​— Lograste convencerlo de que eres un pobre desamparado... No debí subestimar tus dotes de actor.

​— Te lo dije: lo que quiero, lo consigo — sentenció Jimin, y pude jurar que estaba sonriendo —. Solo tuve que usar mis técnicas de manipulación para conmoverlo. Un par de frases tristes y el imbécil cedió por completo.

​Me quedé inmóvil, oculto por la estructura del ascensor. Mi sangre pasó de tibia a gélida en un segundo. Todo había sido una mentira. Su mirada triste, su tono suave, su "necesidad"... era una puesta en escena barata para ponerme la mudanza fácil. Un hijo de puta integral.

​Apreté los puños sobre las correas de mi equipaje. "Oh, Jimin, acabas de cometer el peor error de tu vida", pensé. La llamada a mis padres quedaba cancelada. Ahora se iba a joder, porque no pensaba irme a ninguna parte. Tendría que aguantarme un año entero por ser un maldito cretino.

​Para despejar la mente, decidí que era momento de ver a Harim. Ella era mi refugio, la única razón por la que soportaría este caos. Le envié un mensaje diciéndole que le tenía una sorpresa y que nos veríamos en nuestro parque favorito.

​Compré un ramo de sus rosas preferidas y el perfume que le traje de Estados Unidos. Cuando llegué, la vi: llevaba un vestido rosa y su cabello caía como una cascada oscura hasta su cadera. Se veía preciosa, como un sueño en medio de mi día de pesadilla. Me acerqué por detrás y cubrí sus ojos.

​— Sorpresa... —susurré.

​— ¿Jungkook? — Se dio la vuelta y su rostro se iluminó —. ¡Jungkook! ¡Eres tú! ¡Estás aquí!

​Se lanzó a mis brazos con una energía que me devolvió la vida. Nos besamos con la desesperación de quien ha estado separado siete meses. Pasamos una tarde perfecta: restaurante, risas, paseos por las calles de Seúl. Terminamos en su casa, aprovechando que sus padres estaban de viaje.

​Estar con ella era lo único que me hacía sentir que todo valía la pena. Nuestra conexión era total, honesta y profunda. Harim era la mujer con la que quería pasar el resto de mi vida. Pero al dar las 11:30 PM, la realidad volvió a llamarme. Me vestí, me despedí de ella con un último beso y regresé a la boca del lobo.

​Al entrar a la habitación 405, el ambiente cambió drásticamente. Jimin acababa de llegar; estaba sobre su cama, sin camisa, con el pantalón desabrochado y el cabello desaliñado por el sudor. Parecía que venía de algún entrenamiento o de una noche agitada.

​— Hola de nuevo — dijo él con esa voz arrastrada que ahora me producía náuseas.

​— Hola — respondí, cortante. Me paré frente al espejo y comencé a secarme el cabello tras una ducha rápida, quedando solo en pantalones sueltos.

​— ¿Hablaste con tus padres? ¿Ya te consiguieron tu mansión? — preguntó, esperando su victoria.

​— No.

​— ¿No qué? — Jimin se incorporó un poco, confundido.

​— No hablé con ellos — dije, mirándolo a través del reflejo del espejo —. Lo pensé bien y no pienso mudarme. Así que será mejor que comencemos a llevarnos bien, compañero.

​— ¿Qué? — Su rostro se transformó en una máscara de incredulidad —. Debes irte. Ya lo acordamos.

​— Puedo pedirles que me consigan algo, pero no quiero — sentencié —. No voy a irme. Si no toleras mi presencia, vete tú. Tendrás que aguantarme un año entero.​ Jimin saltó de la cama, la furia estallando en sus ojos.

— Eres un completo idiota mimado.

​— ¿Y? Mejor ve y diles a tus amigos que el plan de echarme fracasó. Diles que eres demasiado estúpido y que tu "técnica de manipulación" se fue a la basura. ​Jimin se quedó helado por un segundo.

— Mierda... ahora resulta que eres un acosador. ¿Me sigues?

​— No necesito seguirte, imbécil. Te escuché presumir en el primer piso. Resulté ser más inteligente que tú.

​Jimin caminó hacia mí hasta quedar a centímetros de mi pecho. Era notablemente más bajo, pero su mirada tenía un fuego que habría intimidado a cualquiera. A mí solo me dio risa.

​— Muy bien — dijo extendiendo la mano con una sonrisa gélida —. Me presento formalmente: Park Jimin.

​— Jeon Jungkook — respondí, estrechando su mano.

​Cuando intenté soltarlo, él apretó con una fuerza sorprendente. Sus dedos eran como tenazas y su sonrisa se volvió depredadora.

​— Jeon Jungkook... un placer. Soy Park Jimin, la persona que te hará sufrir durante un año entero. Te haré la vida imposible y me aseguraré de que cada día aquí sea el peor de tu miserable vida.

​Solté una carcajada y liberé mi mano con un tirón brusco.

— Qué gracioso eres. Veremos quién destruye a quién.

​— Niño estúpido — susurró él, sus ojos brillando con malicia —. No sabes con quién te has metido. Estás jugando con fuego.

​Me acerqué a su oído, bajando la voz hasta un susurro mortal.

— Entonces escucha bien, grandísimo imbécil: si voy a quemarme e ir al infierno, te aseguro que te arrastraré conmigo.

Diosmio.

Nose ustedes pero yo si sentí la tensión de estos dos en este capítulo.

Aunque parece que la relación de ellos y el fuego que se traen avanza rápido no es así, Jungkook es muy hetero y jimin pues... Digamos que no, es obvio JAJAJAJAJA

Pero la relación de ellos tardará un poco, pero valdrá la pena esperar

Pero mientras disfruten los capítulos, y claro que tendrán momentos de tensión como este. Eso es garantizado

𝐒𝐰𝐞𝐞𝐭 𝐀𝐧𝐝 𝐒𝐚𝐬𝐬𝐲 𝐁𝐨𝐲Donde viven las historias. Descúbrelo ahora