¡ADAPTACIÓN! AUTORA ORIGINAL ¡Diamoshi!
Existen tres tipos de hilo que unen a una persona con otra.
El hilo rojo, Morado y negro.
-El hilo rojo une dos almas para amarse por toda la eternidad.-
El hilo morado, une a dos almas para que ellas mismas...
—No dejaré que el destino decida Por nosotros... por que Yo jamas podría odiar a un Ángel...
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Al salir del baño nuestros dedos estaban arrugados por el tiempo que pasamos en el agua.
Tal vez nos tardamos un poco dándonos besos y cariño, solo un poco.
Le informe a Felix sobre mis pequeñas vacaciones y él se puso feliz. Casí siempre cenaba solo, a veces me esperaba pero le dije que no lo haga, regresaba demasiado tarde pero aún así, él insistió en que quería comer conmigo.
Nos adentramos a la cocina ya cambiados y con un poco de agua escurriendo en nuestros cabellos, teníamos apetito de algo más que unos simples sándwiches o algo así.
—¿Alguna petición, cariño?— Pregunté abriendo los gabinetes revisando los ingredientes que tenemos.
—Tteokbokki, me encanta el tteokbokki— Respondió casi al instante. Recordé los ingredientes que contenía esa comida y efectivamente teníamos los necesarios para prepararlo.
—De acuerdo, ayúdame a hacerlo— saqué los ingredientes necesarios y los puse sobre la mesa bajo la atenta mirada de Lix, algo que me extrañó, Felix miraba con curiosidad y confusión —¿Ocurre algo.—
—No... no se hacer tteokbokki— Jugueteo con sus deditos y la punta de su pie hizo pequeños círculos en el suelo.
Adorable.
—Es hora de que aprendas, tranquilo yo te enseñaré— Sonreí dándole ánimos.
Felix se avergonzaba siempre que no sabía hacer algo, se ponía extremadamente tímido y cabizbajo, en una de muchas platicas logré sacarle información del por que de su actitud y me dijo que se sentía inútil, me dijo que sentía que me estaba estorbando y sería una carga para mí.
Y como si fuera la primera vez, lo consolé diendiendole todo lo contrario.
Siempre que no sabía hacer algo, lo felicitaba por ser valiente y confesarme que no podía hacerlo, lo premiaba con besos y palabras dulces. Felix es un verdadero ángel que cayó directamente del cielo, joder me encantaría que Felix se viera atravez de mis ojos y así, vería el precioso y perfecto ángel que es.
Preparamos el pastel de pescado y el teok juntos, era lo principal para la comida, cuando estuvieron listos preparamos el caldo en el cual pondríamos lo que anteriormente cocinamos. Comimos huevo y preparamos todo necesario, el caldo estaba listo para recibir todos los demás ingredientes y mezclarse a su agradable sabor. Me ubiqué detrás de mi novio ayudandole a picar y preparar todo, pusimos todos los ingredientes al fuego y esperamos a que el caldo se vaya consumiendo.
—¿Esos también?— Apunto unos cebollines los cuales había olvidado de picar.
—Oh si, casi lo olvido— tomé la tabla de cortar e indiqué a Felix que tomara el cuchillo entre sus manos, acerqué un par de cebollines a su alcance y con mi ayuda, comenzó a cortarlos.