Transcurrieron un par de días luego de ese casi beso que iban a a compartir aquellas chicas, ellas lo sabían, sabían que de no ser por que Judy interrumpió aquel mágico momento el beso hubiera llegado era innegable pero ninguna de las dos pretendía siquiera mencionar aquello no era permitido por múltiples motivos. La actitud de Quinn hacia la morocha no había cambiado mucho pero de hecho la rubia intentaba esquivar a la chica durante el instituto para así evitar decirle algo de mal gusto o por el contrario quedarse embobada mirándola como le había pasado con anterioridad pero hacerlo delante de Santana o cualquier persona más era totalmente inaceptable, en cambio cuando iban a ensayar en casa de Quinn la actitud de la chica de ojos verdes era completamente diferente, se mostraba cariñosa, amable e incluso Rachel juraría que la rubia le había coqueteado un par de veces. esos días para Rachel habrían sido encantadores de no ser por que Finn la atosigaba todo el día diciendo que ella ya no pasaba tiempo con el y que se había obsesionado con aquella competencia pero hace unos días que Rachel ya no pensaba en la competencia simplemente le gustaba ir a ensayar y tener la compañía de Quinn, que aquellos ojos verdes no se apartaran de su rostro y sentir por un momento que había una especie de conexión entre ellas, que realmente eran amigas aunque en algunas oportunidades simplemente quería besar aquellos labios rosados.
Pasaron las horas de clases y Quinn había quedado con Rachel en verse en el Parque que quedaba cerca de casa de Quinn, sabia que allí no concurría muchas personas y mucho menos de su circulo social por lo que seria un agradable lugar para ensayar sin las continuas intervenciones y atenciones de Judy.
Al salir del instituto Quinn fue a su casa a tomar una ducha, cambiar su atuendo y tomar algunas cosas para luego dirigirse al parque y esperar allí a la morocha, Rachel salio de su casa con una sonrisa en sus labios y se dirigió al parque, logro ver a la chica rubia pero esta se encontraba de espaldas por lo que no se percataba de la presencia de la morocha que aprovecho aquello para acercarse en silencio y con cuidado hasta la chica y sorprenderla, puso sus manos con cuidado sobre los ojos de la chica para que tuviera que adivinar.
R: Adivina quien soy.
Aquello provoco una suave risa en Quinn
Q: ¿sabes que si hablas facilitas el 99% la tarea de adivinar? ademas tu voz la roconoceria y tus manos también, y la única persona que he invitado aquí eres tu Rachel.
R: vale, vale, eres buena en esto de adivinar.
Comento la morocha riendo un poco mientras dejaba de cubrir los ojos de la rubia y se sentaba en la banca justo a su lado, se atrevió a dejar un beso sobre la mejilla de Quinn en forma de saludo.
Q: ¿como estas, Rachel? ¿que tal estuvo tu día?
R: bmBueno, estoy muy bien ¿y tu? la verdad bien aunque Finn se enfado por que hoy tampoco acepte salir con el, dice que me obsesione con eso de ganar
Q: oh, que mal por eso, si no quieres no tenemos que vernos todo el día, tampoco quiero generar problemas en tu relación.
R: esta bien, me gusta ensayar contigo, ademas ciertamente quiero ganar. Me agrada esto de ir a tu casa y ser tu amiga, aunque sea solo aquí oculta del resto del mundo es agradable ser amiga tuya Quinnie.
Q: a mi también me agrada, Rach. mucho.
Quinn sonreía con timidez, no sabia el porque pero con aquella chica no necesitaba ser Quinn Fabray la chica que intimidaba a los demás era simplemente Quinn una chica que tiene sentimientos, una que se sonroja ante palabras bonitas y una que definitivamente estaba sintiendo cosas por una morocha. La morocha por su parte le agradaba haber alcanzado su objetivo; obtener la amistad de Quinn, no podían negarlo cuando estaban solas se creaba un agradable ambiente donde no importaba nada mas que ellas dos, era como si el mundo dejara de moverse, como si todo perdiera importancia, justo así se sentían ambas en ese momento cuando dejaron que un agradable silencio se apoderara de la situación y que sus miradas no pudieran apartarse, era como descubrir como era cada una simplemente mirándose a los ojos y cada vez que lo hacían tenían que aceptar mentalmente que se gustaban la una a la otra. La rubia no dejaba de mirar a la morocha y de hecho se acerco un poco mas a ella sin dejar de mirarla y atenta a cada gesto por si recibia una negativa a su acercamiento
R: Pu-puedes besarme si quieres
Murmuro la chica judía sin apartar su mirada de los hipnotizantes ojos verdes de Quinn, esta sonrió ante las palabras pronunciadas por Rachel y sin mas, sin arrepentimientos, sin pesarlo donde veces se dejo llevar por aquella sensación que la empujaba a los labios de la morocha, tomo estos entre los suyos y comenzó a besarla con suavidad dejando que sus labios se muevan en un perfecto compás con los de Rachel que sin dudarlo correspondió aquel beso. alargaron aquel beso lo mas que pudieron pero el oxigeno hacia falta por lo tanto debieron separarse de aquel mágico beso que habían compartido, las mejillas de Quinn se tornaron rojas y bajo su mirada sin creerse que se había atrevido a besar una chica y que para colmo esa chica era Rachel Berry. Rachel no podía dejar de sonreír como tonta, había besado a una y esa chica era la tan cotizada Quinn Fabray, eso la hacia feliz.
Q:Yo-yo lo siento... no debí, no se que me paso... lo siento...
R: No, no, no te atrevas a menospreciar ese magnifico momento como una equivocación, no sabia que podía sentirme de esta forma por una chica y menos sabia que esa chica podrías ser tú.
Esas palabras lograron que Quinn se sonrojara aun mas pero que mostrara una pequeña sonrisa a la morocha de ojos marrones.
Q: yo tampoco sabia que podía sentirme así por ti..
Dicho esto Rachel se lanzo por los labios de Quinn que tímidamente correspondió aquel beso y tras algunos segundos besándose se separaron.
R: creo que debemos comenzar a ensayar
Q: Si, si queremos ganar debemos continuar el ensayo.
Ambas se dedicaron una sonrisa con complicidad sabiendo que su gusto era correspondido y que sentian las misma ganas de besar a la otra así que cada una pensó que no era tan malo, no estaban enamoradas, se negaban a estarlo. pero simplemente se gustaban y estaban dispuesta a aceptarse aquello la una a la otra.
Dieron inicio a un ensayo lleno de alegría y miradas, no podían dejar de admirarse la una a la otra, mas Quinn que sentía como su mundo se detenía al ver y oír a la morocha cantar. el ensayo transcurrió con normalidad, decidieron darlo por terminado cuando veían que comenzaba a caer la noche. caminaron hacia los columpios sentándose una al lado de la otra y meciéndose con suavidad en completo silencio hasta que Rachel decidió acabar con el.
R: Finn solía decir que besarte hace que una persona sienta fuegos artificiales a su alrededor... yo creo que es algo mucho mas mágico, es una grandiosa sensación.
Aquellas palabras hicieron sonreír a Quinn y un sonrojo se instalo en sus mejillas.
Q: Gracias y te aseguro que besarte es mucho mas mágico aunque el tonto de Finn no te lo diga. Besas muy bien, es una gran sensación.
R: ¿y ahora, puedo besarte?
Q: ¿en este momento?
R: si, pero también me refiero a luego de irnos de aquí...
Q: oh, no creo que eso le agrade a tu novio.
R: obvio no, Quinn. me refiero a cuando estemos solas, en tu casa y aquella sensación comience a instalarse en la boca del estomago y el silencio reine, alli. ¿si lo deseo puedo besarte?
Quinn mordió su labio inferior suavemente, la morocha estaba expresando justo aquella sensacion que la invidia a ella tambien cuando estaba a solas con ella.
Q: si, puedes. solo quiero aclarar que me gustas, es cierto, pero no tengo mezclas de sentimientos por ti, te quiero como amiga nada mas. no tengo en mis planes enamorarme, menos de una chica y mucho menos tratándose de ti. ¿entiendes?
R: Lo se, Quinn. yo también te quiero como una amiga, solo eso, me gustas. tampoco planeo enamorarme, tengo novio.
Ambas asintieron antes sus palabras y tras aclarar aquello Rachel se levanto de columpio y se acerco a la rubia par depositar un beso sobre sus labios.
R: ya debo irme, se me hace tarde, Hasta mañana Quinnie.
Q: hasta mañana, Rach,
Tras aquella despida Rachel se retiro caminando de vuelta a su hogar mientras Quinn decidió quedarse alli, columpiándose suavemente y preguntándose como había pasado todo aquello, como había aceptado ser una especie de Amiga con Derecho de Rachel.
