békák

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Camine con cautela por el pasillo, este me llevo hasta la salida, al estar ahí vi como Michele confrontaba a Dupin, me acerque.

- ¿Que insinuas? ¿Que soy una soplona porque soy su sobrina? - pregunto Michele con cierta molestia.

- Pues si. - respondio frivolo Descamps, lo voltee a ver con una mirada de pocos amigos.

- Vamos Michele. - dije mientras tomaba su brazo, esta acepto y nos retiramos.

¿Por que tratan a Michele asi? no tenemos que ser tachados por algún lazo familiar que tengamos, que absurdo.

Caminábamos hasta que Michele hablo.

- Quieren robar las ranas de Eggman, dios Mikaela, los tienes hipnotizados. - dijo la pelirroja mientras hacía gestos con sus manos.

- En que me metí. - solte sin mas, me miraron. - No quiero dar esa clase, esto me pasa por tonta. - seguí hablando.

- Pidele a Descamps que tome las ranas. - dijo picara Simone.

- Ni me lo nombres. - respondi molesta.

- ¿Y ahora que paso? - pregunto preupada Michele.

- Te trato mal, no voy a soportar eso. - respondi al instante.

Mire a Simone, note que estaba pálida.

- Simone, ¿Te sientes bien? - pregunte suavemente.

- Si estoy bien. - respondio al instante.

- No te vez bien, deberías decirle a mi tía que te de permiso de irte. - exclamo Michele.

- Solo iré al baño. - dijo para retirarse. - Y Michelle, roba las ranas tu - dijo.

Mire la escena, tan solo le di una sonrisa Michele y me dirigí al aula.

Estaba ya en el aula, estaba sentada junto Annick, el profesor pasó la lista y noto la ausencia de Laubrac, Michele y Simone.

Yo me quedé confusa y luego pensé en lo que debería estar haciendo Michele.

Mientras el profesor salía a buscar un documento para anotar las inasistencias de los antes mencionados, me acerque con la intención de decirle algo a Annick.

- Annick, si el profesor pregunta dile que fui al baño. - le susurre, esta asintió con una sonrisa.

Yo me salí del aula, me dirigí al laboratorio de biología instintivamente.

- Michele, ¿Estas aqui? - susurre mientras le daba un golpecito a la ventana.

- Mikaela, que bien que viniste. - exclamo, se oía aliviada.

- Lanzaré la llave por la ventana, y nos abres. - escuche la voz de Laubrac.

Mientras bajaba las escaleras no pude evitar preguntarme de él porque Laubrac estaba ahí, tan solo tome la llave y me dirigí a abrirles el salón.

Al yo abrir el salón me miraron sorprendidos.

- ¿Le pediste ayuda a Laubrac? - pregunte, mientras me cruzaba de brazos.

-Es una larga historia. - río está.

- Laubrac, ¿podrías darle las ranas a Pichon? Dile que yo hable con Annick para que ella le diera la clase. - hable pausadamente. - Es que no soy buena explicando. - confese.

El muchacho asintió, yo me dirigí al aula, me senté en silencio con Annick, cuando el profesor volteo a copiar, le susurre.

- Annick, ¿Me puedes hacer un favor? - hable dulcemente, sin mirarla, veía era el pizarrón.

iskola - (Joseph Descamps)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora