''Pues la verdad no sé por dónde empezar, bueno, empezaré por presentarme, mi nombre es Louis Stone, no soy muy bueno escribiendo y la verdad es que no me gusta hacerlo, pero quiero compartirles mi historia, hoy me entere de que solo tengo una semana vida.
Al principio cuando recibí la noticia me costó mucho esfuerzo creerlo, y pues, en estos momentos también.
Saber que solo te queda una semana de vida es difícil, cuando era pequeño recuerdo que mis amigos y yo nos preguntábamos que haríamos si solo tuviéramos un día de vida, todos decíamos que andaríamos desnudos por las calles, diríamos muchas malas palabras y otras locuras más, es gracioso, solo me queda una semana de vida, pero aun así no haría nada de eso.
Hoy fue un lunes diferente, yo soy el gerente de una exitosa revista de deportes, debo confesar que no sé nada de deportes y pues ¿Qué hace una persona que no sabe nada de deportes en una revista de deportes?, pues no quiero desperdiciar mi tiempo contándoselos, pero solo les diré que lo que hice no fue nada bonito.
No quiero recordar eso, les hablaré un poco sobre mi infancia, tuve una infancia no muy normal, tuve una madre muy amorosa y un padre que pues, la verdad, apenas me demostraba su cariño.
Mi padre era alcohólico, él golpeaba a mi madre, yo lo odiaba en verdad, bueno, aún lo odio. Mi madre era una mujer adorable, siempre preocupándose por mí, por ella es que ahora soy una persona exitosa.
Yo de pequeño era pobre, tenía muchos amigos y era todo lo contrario de lo que soy ahora, era muy noble, humilde, sociable, quisiera volver a mí no tan hermosa infancia, o por lo menos volver a ser como lo era antes.
Mi padre murió cuando yo cumplí dieciséis años, cuando él murió yo sentí que todos mis problemas se habían ido, sentí que por fin era libre. Lamentablemente cuando yo tenía diecinueve años mi madre murió, desde que mi papá murió ella se deprimió mucho, jamás entendí porque lo amaba tanto.
Yo no creo en Dios, no creo en el cielo ni en el infierno, yo deje de creer a los veintidós años, pues, creo que básicamente fue por el padre que me tocó, la muerte de mi madre y la de los López.
Para cuando yo cumplí los 21 años, me había mudado a un departamento en Jesús María, en ese entonces yo trabajaba y estudiaba, el problema era que el dinero que ganaba apenas me alcanzaba para pagar el departamento y la comida.
Los López vivían al frente mío, esa familia era tan buena, tan noble, tan humilde. Esa familia era menos pobre de lo que yo era en ese entonces. Un veinticuatro de Diciembre, ósea Noche Buena, yo había comprado para cenar dos panes, una salchicha y tres huevos.
Estaba preparándome una tortilla, cuando toco a mi puerta Andrea López, la menor de la familia López. Los López estaban conformados por Don Juan, el papá, Doña María, la mamá, Jorge, el hermano mayor y la pequeña Andrea de ocho años.
-¿Si? —Le pregunté.
-Mis papas te invitaron a pasar Noche Buena con nosotros —Me dijo ella con voz angelical.
Esa Noche Buena la pase con los López, los López eran grandes creyentes de Dios, y es por eso que no creo en él.
Al día siguiente los López viajaron a Piura, para cuando regresaron, habían sufrido un accidente automovilístico, todos murieron, excepto la pequeña Andrea.
Tres días después de lo ocurrido fui a verla al hospital, era domingo, estaba lloviendo, cuando llegue, fue imposible no llorar, la pequeña Andrea había quedado parapléjica.
Era tan irónico, ellos creían tanto en Dios, ellos eran tan buenos, y ¿para qué?, ¿para que terminaran muertos?, ¿para que la pequeña Andrea terminara sufriendo toda su vida?, es por eso que yo no creo en Dios, porque creo que él no es justo.
Hoy me pase todo el día confundido, hoy no fui a trabajar pero tampoco pase el día con mi familia. Hoy me pase toda la tarde viendo fotos de mis álbumes, en una de ellos encontré una foto del matrimonio de mis padres, yo no me he casado, porque como dije, no creo en Dios.
Mi esposa es creyente y su familia también, el día que su familia se enteró de que yo no creía en Dios ya no podían hacer nada, ya que Sara y yo ya teníamos a Milagros, mi hermosa hija, uno de mis más grandes amores. Bueno, eso es todo lo que escribiré por hoy, ya que es tarde, son la 1 a.m., ya debo dormir, estoy seguro de que mañana no será cualquier día, bueno, esta semana en sí no será como las otras.''
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Una semana más de vida.
Teen Fiction¿Pueden las personas cambiar?, ¿pueden ser mejores de lo que son? Louis, un hombre exitoso, lo tenía todo, ningún defecto, bueno... solo uno... era un ser malvado. En esta historia descubrirás porque tienes y debes aprovechar cada día de tu vida al...