''Como dije este día no sería igual. Hoy me levante temprano, cosa que no sucedía en muchos años, lo hice porque quiero aprovechar mejor los días, si fuese posible no dormiría nunca.
Como ya he dado a notar yo no soy amable con los demás y pues lo soy aún menos con mis empleados. Mi secretaria se llama Melissa, hace unos cinco días me pidió que por favor le diera una semana de vacaciones porque su madre, quien cuidaba de su pequeña hija, estaba muy delicada de salud, yo no se las di, porque no me importaban sus problemas familiares.
Tampoco soy una persona muy organizada y pues no sé qué sería de mí sin ella y que fuese de mi empresa sin mis empleados, pues, no sería nada. Entonces decidí hacer algo que para muchos era un milagro, decidí organizar una pequeña, bueno no voy a ser modesto, ¡una enorme fiesta para ellos!, porque se lo merecen.
Así que reuní a absolutamente todos mis empleados en el patio trasero de mi empresa y les di la noticia, sus caras de sorpresa fueron muy graciosas, algunos creían que yo estaba loco, otros que aprovecharía esa fiesta para despedir a los empleados más antiguos para remplazarlos por nuevos.
Luego de haber hecho todo eso, hice que volvieran a trabajar. Entonces me dirigí a mi oficina y le dije a Melissa que me acompañara, una vez dentro le pedí que se sentara.
-Y dime, ¿Cómo está tu mamá?, ¿ya murió? —Le pregunté.
-No señor. —Me respondió Melissa, en su mirada pude notar que estaba enojada, quizá por la forma en que hice la pregunta pensó que yo quería que su mamá muriera, pero no era así, solo estaba siendo directo.
-Bueno Melissa, hoy es tu día de suerte, te daré las vacaciones —Le dije con una sonrisa fingida.
-Gracias, aunque, no creo que me sirvan de mucho —Me respondió muy desanimada.
-Serán pagadas —Mencioné.
-Aun así no creo que sirvan de mucho —Me dijo aún más desanimada.
Entonces ella me contó que su mamá estaba muy grave, así que no lo pensé dos veces y le dije que quería conocer a su madre.
Dos horas, en un día sin tráfico, nos demoró llegar a su casa, mientras conducía recordé un día en el cual le desconté su salario por llegar tarde, me sentí muy mal. Cuando vi su casa, me llene de nostalgia ya que me recordaba a mi casa de la infancia. Hoy fue un día muy nostálgico, triste, deprimente. La mamá de Melissa estaba en una recamara, recostada en una cama pequeña y vieja.
-¡Oh!, que jovencillo tan apuesto, ¿Quién es hija? —Le pregunto a Melissa apenas pudiendo hablar.
-Es mi jefe mamá —Le respondió Melissa aguantándose las lágrimas.
-¡Oh!, el malnacido que no quiso darte las vacaciones —Le dijo haciendo con mucho esfuerzo una sonrisa —Dígame, ¿no quiere una taza de té? —Me preguntó amablemente mientras intentaba levantarse.
-No señora, gracias —Le respondí.
Estuve cinco horas conversando con la mamá de Melissa sobre su infancia, juventud y adultez, era una mujer muy divertida, a pesar del estado en el que estaba. También converse con la hija de Melissa, la cual es ciega, yo puedo ser un monstruo de persona, pero me destroza en verdad ver un niño enfermo o triste, esa tarde fue difícil no llorar, pero lo conseguí.
Tres horas después de haberme ido de la casa de Melissa, le hice una donación anónima. Luego de todo eso, estuve unas dos horas organizando la fiesta para mis empleados, que por cierto, es el jueves.
Eso es todo lo que hice hoy, espero mañana sea un día menos melancólico.''
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Una semana más de vida.
أدب المراهقين¿Pueden las personas cambiar?, ¿pueden ser mejores de lo que son? Louis, un hombre exitoso, lo tenía todo, ningún defecto, bueno... solo uno... era un ser malvado. En esta historia descubrirás porque tienes y debes aprovechar cada día de tu vida al...