TaeHyung se miro al espejo de plata que tenía en frente y sonrió, si que le gustaba el vestido que llevaba puesto, era precioso. Sus cabellos dorados estaban perfectamente peinados y decorados con bonitas flores.
—¿Le gusta el vestido majestad? — TaeHyung asintió con una sonrisa, se veía precioso, nunca antes habia sido maquillado y le gustaba mucho. Los detalles eran lo que más distraía al menor, tenía muchas formas bordadas en tela muy delicada.
TaeHyung acarició el vestido por enecima vez y sonrió en grande, se sentía tan feliz. Nunca había pensado en que su futuro esposo sería el rey.
— Me encanta, pero no me digas así, puedes llamarme TaeHyung, no soy alguien de la realeza. — Mencionó mientras era custodiado por varias mujeres y un par de guardias.
El hombre que había diseñado su vestido se tocó el pecho con asombro, a pesar de que se casaría con un rey, el doncel era muy humilde y educado.
— Debo llamarlo así, usted se casara con nuestro rey, será nuestro rey también. — TaeHyung suspiró rendido y no tuvo otra opción más que aceptar, el hombre no lo llamara por su nombre, incluso si el rogaba.
Una vez listo el doncel, todos partieron hasta la sala del trono, donde el rubio debía caminar hasta donde se encontraba su futuro esposo y llegar a su lado.
No iba a mentir, si que estaba nervioso, no sabía de que manera comportarse o que cosas decir, no tenía el vocabulario de los nobles, por ende siempre decía cosas raras.
— Si alteza, es hora de que vaya, ya lo esperan. — TaeHyung asintió y tomo aire antes de empezar a caminar en dirección al altar, sus manos temblando y los nervios consumiendo su ser.
El doncel sentía que el camino era tan largo, alejado, pero pronto se vio a sí mismo frente a su prometido, una sonrisa apareció en su rostro y está contagió al contrario, Jeon no podía dejar de mirar al doncel, todo en el bonito rubio era hermoso, desde sus largas pestañas hasta sus bonitas manos.
— Por Dios, eres tan hermoso, no puedo dejar de admirar tu belleza, TaeHyung. — El rubio sonrió con vergüenza, los halagos del mayor siempre lo ponían nervioso.
— Tu te ves muy guapo, mucho. — Sonrío y junto su mano con la contraria, tenía la necesidad de tocar al mayor y estar cerca de el. — Jeon entrelazó sus dedos con los del rubio mientras lo miraba con mucha intensidad, podía sentir su corazón retumbar contra su pecho. JungKook estaba completamente seguro de su amor por TaeHyung, no podía ni siquiera pensar en estar sin el.
La ceremonia inició, siendo una boda tradicional, por lo cual Jeon tuvo que ir explicando al doncel que tenía que hacer o decir, el rubio se sentía nervioso por la presencia de los ministros en la sala, no dejaban de mirarlo con enojo, y el menor no entendía ¿por qué?
El obispo los declaró casados y Jeon no perdió el tiempo en besarlo, TaeHyung correspondio casi de inmediato, arrugando la ropa del mayor entre sus pequeñas manos. JungKook lo sostuvo de la cintura con mucha fuerza, hasta que sintió la necesidad de llevarse a su esposo lejos de la mirada de los ministros.
— Vamos cariño, la noche será larga. — TaeHyung no entendía a qué se refería su ahora esposo, más sin embargo se dejó guiar por este, no pasó mucho para que ambos estuvieran dentro de la gran habitación, todo estaba decorado y perfectamente puesto.
Un rico olor estaba por toda la habitación, TaeHyung no pudo evitar aspirar la fragancia que estaba esparcida por todo el lugar.
— Les dije que no pusieran afrodisíaco, no lo necesito. — Murmuró con algo de molestia, pero sin embargo disfrutaba del olor. — No quiere que te sientas presionado a nada, ¿vale? Eres mi esposo, pero no te obligare a hacer algo que no quieres. — TaeHyung aceptó sin entender a que se refería.
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Empire |KookV.
RomanceEl rey Jeon JungKook es emboscado por ladrones camino a su palacio, pero un doncel misterioso los salva, ¿fue plantada la semilla del amor en un bosque tan peligroso?
