Capitulo 10.

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Primera hora en la mañana, la luz radiante del sol golpeó la habitación del doncel rubio, TaeHyung abrio los ojos y varias mujeres ya estaban en su habitación recogiendo cosas y trayendo y llevando ropa, el menor estiró sus brazos y se levantó de la cama.

Las mujeres no se atrevían a mirarlo. A TaeHyung no hacía más que ponerlo triste, el no era una mala persona, se esforzaba por hacer todo bien, tal vez no era suficiente.

El ambiente en el palacio estaba más que tenso, la incomodidad podía cortarse con un cuchillo. Era como si los colores hubieran sido absorbidos de la nada.

El joven rey doncel apenas y se mostraba por los pasillos de la gran propiedad, había pedido una habitación lo más alejada posible de su esposo, todos estaban enterados del por qué, pero nadie se atrevia a decir una palabra del asunto.

— Mi rey, buenos días, su baño está listo y quería informarle que nuestro rey ha ordenado que sus comidas sean en el comedor. — Murmuró la mujer con un poco de miedo, no sabía exactamente como reaccionaría el doncel.

TaeHyung estaba enojado, pero más que eso, se sentía triste, traicionado, humillado incluso, la traición de Bogum no se comparaba con esta.

— Buenos días, gracias por avisarme, ahora quiero que por favor le digas a tu rey, que prefiero morirme de hambre a verle la cara, no es un problema para mí el no comer. — La mujer sorprendida asintió sin nada más que decir.

Los días habían pasado y con ellos los preparativos para la guerra que los saludaba a la vuelta de la esquina, TaeHyung no podía estar más en desacuerdo, pero no había opciones.

El doncel se quitó su pijama y entro a la tina llena de agua tibia, un suspiro abandono sus labios cuando el líquido acaricio su piel, extrañaba a su esposo, no podía mentir, amaba a ese hombre, a pesar de todo lo que hizo, pero eso no significa que iba a perdonarlo.

La mujer de antes entro y se arrodilló frente a la tina, lucía notoriamente nerviosa, sus manos temblaban.

— Mi doncel, el rey dice que si usted no baja a desayunar, el mismo vendrá a buscarlo. — Susurró la mujer mordisqueando sus labios. — Que no lo obligue a subir.  — El doncel se rió con incredulidad. La audacia de ese hombre no tenía límites.

El rubio cerro los ojos y relajo su cuerpo en la tina, poco y nada le importaba si tiraba abajo las puertas, podía venir y buscarlo, no era como si no supiera defenderse.

— Pues bueno mi querida, dile a tu rey, que no me interesa un jodido desayuno con un aristócrata ignorante, puede venir si quiere, lo estaré esperando si es que se atreve. — Informo manteniendo sus ojos cerrados, JungKook era quien no lo conocía de nada.

Había perdido las ganas de cualquier cosa que implicará moverse demasiado, solo quería estar recostado todo el día, o simplemente sentado sin hacer nada, sus ánimos estaban por el suelo, queria ver el manzano y visitar a su tía y padre, pero no podía poner un pie fuera del castillo sin ser decapitado sin piedad alguna.

— Pero... — La mujer guardo silencio abruptamente. — Si mi señor, se lo comunicaré de inmediato. — La mujer salió de la habitación y TaeHyung siguió en su lugar.

Ninguna de las mujeres presentes dijo una sola palabra, todas estaban demasiado asustadas, no solo por la guerra, también tenían miedo a ser castigadas, el joven doncel nunca les había hecho nada pero habían muchos rumeros rondando por los pasillos del palacio.

— Está listo mi rey, si nos permite vestirlo ahora.  — El doncel se levantó del agua y fue cubierto con una enorme toalla, el rubio salió de la tina y fue directamente hasta su gran armario de madera roja.

Empire |KookV.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora